Dos altos funcionarios de Irán afirmaron que, a pesar de evitar un enfrentamiento directo con Israel y EE. UU., Teherán seguirá apoyando a aliados que han atacado intereses israelíes y estadounidenses.
Esta postura se mantiene constante desde octubre, con acciones dirigidas a respaldar a los palestinos en Gaza durante la guerra actual.
Los comentarios surgen tras la promesa de Irán y su aliado Hezbolá de vengarse por el reciente ataque a la embajada iraní en Damasco, que se saldó con la muerte de importantes miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y de Hezbolá.
Un oficial iraní de alto rango comunicó a Reuters que Irán se ve compelido a responder seriamente para prevenir futuros ataques o escaladas por parte de Israel, aunque limitando el alcance de las represalias a fines disuasorios.
La organización de los Guardianes de la Revolución Islámica, catalogada como terrorista por Estados Unidos, se ha abstenido de comentar. Israel, por su parte, no ha emitido declaraciones ni ha reclamado responsabilidad sobre el atentado.
Este episodio se enmarca en la guerra de Gaza, desencadenada tras el asalto de Hamás el 7 de octubre.
En este ataque, aproximadamente 3.000 terroristas cruzaron la frontera, resultando en la muerte de alrededor de 1.200 personas y el secuestro de 253 civiles, víctimas de actos de extrema violencia y agresión sexual.
