Las gestiones diplomáticas de Estados Unidos para contener la respuesta de Irán al asesinato del líder de Hamás, Ismail Haniyeh, atribuido por Teherán a Israel, parecen estar dando resultados, según funcionarios de la Casa Blanca informaron a The Washington Post.
Irán ha amenazado con “castigar” a Israel por el asesinato, asegurando que su represalia será más severa que su ataque del 13 y 14 de abril. Además, el grupo terrorista Hezbolá, con sede en Líbano, ha advertido sobre una respuesta al asesinato del alto comandante Fuad Shukr en Beirut por parte de Israel, aumentando los temores de un conflicto regional.
Sin embargo, Irán podría reconsiderar sus planes tras el rápido despliegue de fuerzas estadounidenses en la región y la transmisión de mensajes a Irán advirtiendo sobre graves consecuencias para el nuevo gobierno del presidente Masoud Pezeshkian, según The Washington Post.
“Irán entiende claramente que Estados Unidos es inquebrantable en su defensa de nuestros intereses, nuestros socios y nuestro pueblo.
Hemos trasladado una cantidad significativa de activos militares a la región para subrayar ese principio”, declaró un alto funcionario de la administración Biden a The Post.
Aunque inicialmente Irán afirmó que un misil israelí lanzado desde una zona cercana mató a Haniyeh en una casa de huéspedes en Teherán, funcionarios de la administración Biden aseguran que el régimen ha aceptado en privado que se colocó una bomba en su habitación, lo que también podría alterar los planes de Irán para una respuesta contundente.
Funcionarios de la Casa Blanca indican que Hezbolá, respaldado por Irán, sigue siendo un “factor impredecible”.