El 7 de octubre, la Fuerza Aérea atacó comandantes y sedes de Hamás en Gaza mientras aplicaba la Directiva Aníbal para eliminar cualquier amenaza en la frontera.
Fuerza Aérea priorizó ataques a Hamás sobre defensa fronteriza
A las 10:30 a.m. del 7 de octubre de 2023, la Fuerza Aérea israelí ejecutó la operación “Espada de Damocles”, un plan hasta ahora desconocido, para atacar a altos mandos de Hamás y sus centros de mando. Esta ofensiva coincidió con la aplicación de la Directiva Aníbal, que ordenó disparar contra cualquier objetivo en movimiento en la frontera entre Israel y Gaza.
Algunos oficiales han cuestionado si los recursos empleados en la operación habrían sido más efectivos defendiendo las aldeas israelíes y la frontera en lugar de concentrarse en atacar a los líderes de Hamás dentro de Gaza.
Fuentes de la Fuerza Aérea admitieron que, con la información disponible posteriormente, habrían usado el poder aéreo de otra manera. La protección de las comunidades fronterizas debería haber sido una prioridad mayor que la eliminación de comandantes enemigos.
Indicaron que si hubieran sabido ciertos datos analizados por el jefe del Estado Mayor, Herzi Halevi, y el comandante del Comando Sur, Yaron Finkleman, como la activación de tarjetas SIM israelíes en Gaza, habrían recomendado un uso diferente de los aviones.
Impacto de la operación y número de invasores reducidos
Desde el Comando Sur de las FDI sostienen que los ataques contra los líderes de Hamás y sus bases ayudaron a reducir significativamente la cantidad de atacantes que ingresaron a Israel. Según algunas fuentes, sin estos ataques, la invasión podría haber involucrado a decenas de miles de personas en lugar de los aproximadamente 5,400 que cruzaron la frontera.
A pesar de reconocer su responsabilidad en la falta de respuesta efectiva el 7 de octubre, la Fuerza Aérea argumentó que su papel fue limitado debido a la planificación previa. Antes del ataque, solo un dron vigilaba Gaza, bajo el supuesto de que habría señales de advertencia y tiempo para reaccionar en caso de una escalada.
Halevi ordenó reforzar la presencia aérea horas antes de la invasión, añadiendo dos drones más. Sin embargo, oficiales de menor rango decidieron trasladar un avión de combate desde la base de Ramat David en el norte hacia Ramon, más cerca de Gaza, con un retraso de varias horas respecto a la orden original.
Datos clave sobre la operación Espada de Damocles
- La Fuerza Aérea ejecutó la operación a las 10:30 a.m. del 7 de octubre.
- El Comando Sur argumenta que redujo el número de invasores.
- Se cuestiona si los recursos debieron usarse para defender la frontera.
- El ataque coincidió con la aplicación de la Directiva Aníbal.
- Se lanzaron 945 ataques con helicópteros y 11,000 disparos.
Preparación de la Fuerza Aérea y limitaciones en la respuesta
El retraso en la reubicación de aeronaves resultó clave. La invasión comenzó 90 minutos antes de que el avión llegara a su nueva base, lo que afectó la capacidad de respuesta inmediata.
Para mejorar su capacidad de reacción, la Fuerza Aérea ha duplicado el número de aviones listos para responder a una incursión fronteriza. Además, ha decidido equipar algunos aviones con ametralladoras para ataques a baja altura en zonas fronterizas.
El 7 de octubre, la mayoría de los aviones cargaban bombas pesadas, diseñadas para destruir objetivos estructurales, pero inadecuadas para atacar combatientes de Hamás en áreas con presencia de civiles israelíes.
Temor a dañar rehenes y fallos en inteligencia
Tras la activación de la Directiva Aníbal, algunos pilotos dudaron en atacar por temor a alcanzar rehenes. La investigación de la Fuerza Aérea reveló que las órdenes de ataque suelen ser altamente específicas y que la mayoría de los oficiales estaban fuera del sur debido a permisos por descanso.
Durante la invasión, las tropas del Comando Sur también carecieron de información precisa sobre el alcance y la coordinación del ataque de Hamás.
En total, la Fuerza Aérea realizó 945 ataques con helicópteros y disparó 11,000 veces. Se estima que de los 1,600 combatientes de Hamás muertos, aproximadamente 1,000 fueron abatidos por ataques aéreos.
Decisiones estratégicas y reacción ante amenazas múltiples
El día del ataque, algunos de los aviones más avanzados fueron asignados a la protección de infraestructuras críticas o desplegados cerca de la frontera norte ante una posible ofensiva de Hezbolá. Halevi había ordenado temprano en la mañana reforzar la presencia en el norte, lo que dejó menos recursos para la defensa del sur.
Si Hezbolá hubiera lanzado un ataque coordinado, la falta de preparación en el norte habría generado críticas aún más severas.
El informe también indica que la Fuerza Aérea subestimó el riesgo en Gaza, lo que llevó a ubicar sus aeronaves demasiado lejos de la frontera.
En un caso, basándose en inteligencia previa al conflicto, la Fuerza Aérea atacó un túnel en Nativ Haasara, creyendo que Hamás lo usaría para infiltrar combatientes. Posteriormente, se confirmó que no había presencia enemiga en ese punto.
Otro factor clave fue el lanzamiento masivo de 3,889 cohetes por Hamás en poco tiempo, lo que agotó los suministros del Domo de Hierro en el sur. Como resultado, varias pistas de aterrizaje fueron impactadas y requirieron reparaciones, afectando aún más la respuesta aérea.