Un juez federal de Estados Unidos determinó el miércoles que la familia de Mohamed Sabry Soliman, responsable de un ataque con bomba incendiaria contra una manifestación proisraelí en Boulder, Colorado, debe ser deportada. El atentado ocurrió durante un evento en apoyo a los rehenes retenidos en Gaza.
Mohamed Sabry Soliman, ciudadano egipcio, vivía ilegalmente en el país junto a su esposa y sus cinco hijos. Las autoridades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) arrestaron a la familia dos días después del ataque, perpetrado el 1 de junio.
La decisión judicial del miércoles anuló un fallo anterior de un tribunal de distrito que había bloqueado la deportación de los familiares del atacante.
Tricia McLaughlin, subsecretaria del Departamento de Seguridad Nacional, afirmó en un comunicado: “Este es el desenlace justo para un intento legal absurdo de la demandante. Al igual que su esposo terrorista, ella y sus hijos están ilegalmente en el país y, por ello, permanecen bajo custodia de ICE para su expulsión”.
El comunicado también señaló: “Este terrorista enfrentará todo el peso de la justicia. Las autoridades investigan si su familia conocía el ataque o le brindó algún tipo de apoyo”. Actualmente, los familiares de Soliman están detenidos en un centro de inmigración en Texas.
Los defensores legales de la familia sostuvieron que su detención violaba la Constitución, argumentando que buscaba castigarlos por los actos de Soliman.
Días antes de la resolución, Karen Diamond, de 82 años, murió debido a las heridas sufridas en el ataque con bomba incendiaria.
Soliman enfrenta más de 70 cargos relacionados con el atentado, entre ellos homicidio en primer grado, asalto en primer grado y 12 acusaciones por delitos de odio.