El primer ministro australiano, Anthony Albanese, acusó a Irán de dirigir dos ataques antisemitas en 2024 y anunció la expulsión del embajador iraní, la retirada de diplomáticos de Teherán y la aprobación de una ley para incluir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) como organización terrorista. La acción responde a la conclusión de la inteligencia australiana sobre la implicación directa del gobierno iraní en los incidentes.
El anuncio llega días después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, enviara una carta a Albanese criticando la falta de medidas contra el antisemitismo en Australia, estableciendo un plazo antes del Rosh Hashaná para que se adoptaran acciones concretas. Netanyahu también cuestionó la decisión de Australia de reconocer un Estado palestino, calificando a Albanese de “político débil que traicionó a Israel”.
Albanese declaró a los periodistas que no “se toma estas cosas personalmente”, señalando que Netanyahu ha emitido comentarios similares sobre otros líderes en el pasado. Durante una conferencia en Canberra, afirmó que la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO) recopiló información suficiente para concluir que Irán dirigió los ataques contra la comunidad judía australiana, incluido un incendio en Continental Kitchen de Sydney el 20 de octubre y un ataque incendiario a la sinagoga Adass Israel el 6 de diciembre de 2024.
El primer ministro indicó que ASIO considera probable que Irán haya dirigido ataques adicionales, aunque la agencia no divulga la inteligencia específica. Albanese declaró: “Estos fueron actos extraordinarios y peligrosos de agresión orquestados por una nación extranjera en suelo australiano. Fueron intentos de socavar la cohesión social y sembrar discordia en nuestra comunidad. Es totalmente inaceptable, y el gobierno australiano está tomando medidas fuertes y decisivas en respuesta”.
Albanese agregó que se notificó al embajador iraní sobre su expulsión y que las operaciones de la embajada australiana en Teherán se suspendieron, para asegurar que todos los diplomáticos se encuentran a salvo en un tercer país. Confirmó que el gobierno aprobará legislación para clasificar al CGRI como organización terrorista. En enero, ya había señalado que la inteligencia investigaba pagos iraníes a sospechosos de ataques antisemitas para fomentar la discordia interna.