Un vuelo de Arkia procedente de París y con destino a Tel Aviv aterrizó en Chipre el miércoles, después de que un pasajero agrediera a un asistente de vuelo, según informó la aerolínea. El incidente ocurrió poco después del despegue, cuando el pasajero intentó ingresar a los baños en un momento no permitido y fue instruido para regresar a su asiento.
De acuerdo con Arkia, el pasajero respondió a la indicación con violencia física y verbal contra uno de los auxiliares de vuelo. Ante esta situación, el piloto decidió aterrizar en Paphos, Chipre, siguiendo las normas de seguridad. La policía local arrestó al pasajero tras el arribo de la aeronave y el resto de los viajeros permaneció a bordo.
La compañía indicó que el vuelo continuaría hacia Tel Aviv después de la detención. En un comunicado, Arkia sostuvo que “no comprometerá de ninguna manera en cuestiones de seguridad o casos de violencia contra el personal”. La aerolínea señaló que la decisión de desviar la ruta se ajustó a los protocolos internacionales establecidos para incidentes a bordo Desde el ataque de Hamás contra Israel en octubre de 2023, numerosas aerolíneas extranjeras suspendieron y reanudaron sus vuelos de forma intermitente, lo que dejó gran parte de la conectividad internacional en manos de compañías locales como El Al, Israir y Arkia.
En los últimos dos años, Arkia incrementó su oferta de vuelos y abrió una ruta hacia Nueva York, mientras las aerolíneas estadounidenses limitaron sus operaciones hacia Israel. Sin embargo, la compañía enfrenta una demanda colectiva por presunta especulación durante la guerra de 12 días entre Irán e Israel en junio, cuando el espacio aéreo israelí permaneció cerrado y todos los vuelos fueron cancelados.