Una patrulla israelí ingresó en Beit Jinn, se enfrentó con residentes y, tras apoyo de artillería y helicópteros, los medios sirios informaron dos muertos civiles.
Incursión, choques y ataques aéreos en Beit Jinn según Siria TV y medios
Los medios sirios informaron de dos muertos en Beit Jinn. En la madrugada del 28 de noviembre de 2025, alrededor de las 3:40, una patrulla de las Fuerzas de Defensa de Israel cruzó la línea de alto el fuego e irrumpió en esta localidad siria, en la ladera de Yabal al-Sheij, en el suroeste de Rif Dimashq, a 50 kilómetros de Damasco. Se produjeron enfrentamientos, fuego artillero y ataques de helicópteros contra puntos dentro del pueblo.
Según el relato difundido por Siria TV y retomado por medios árabes e israelíes, la patrulla israelí accedió al casco urbano desde el sector fronterizo del Golán alrededor de las 3:40 y registró viviendas y posiciones en la parte baja. Vecinos con fusiles ligeros y habitantes acudieron a las calles y rodearon a la unidad dentro del núcleo habitado. Ese cerco dio paso a un intercambio de disparos que se prolongó en el comienzo del incidente.
𝗜𝘀𝗿𝗮𝗲𝗹𝗶 𝘄𝗮𝗿𝗽𝗹𝗮𝗻𝗲𝘀 continued 𝗮𝗶𝗿𝘀𝘁𝗿𝗶𝗸𝗲𝘀 on Beit Jinn in 𝗿𝘂𝗿𝗮𝗹 𝗗𝗮𝗺𝗮𝘀𝗰𝘂𝘀, targeting civilian areas.
— Levant24 (@Levant_24_) November 28, 2025
Source: Al-Ikhbariyah https://t.co/hliWasLnYN pic.twitter.com/qtqs8J57EY
Fuentes locales citadas por canales árabes señalaron como detonante el intento de la patrulla de detener a un joven de Beit Jinn. Un grupo de habitantes bloqueó el avance de los vehículos israelíes. De acuerdo con esas versiones, el cerco impuesto por los residentes motivó una solicitud de apoyo del mando israelí. Después de esa solicitud, comenzó un fuego de cobertura intenso desde el exterior y se sumaron artillería y helicópteros sobre la localidad.
Según Siria TV, helicópteros israelíes efectuaron impactos directos contra objetivos dentro de Beit Jinn, mientras continuaban choques entre residentes y la patrulla. Ese medio y otros portales árabes situaron parte del fuego artillero en zonas agrícolas y laderas que circundan el pueblo, en la vertiente siria del Hermón. Informaciones basadas en la radiotelevisión pública israelí añadieron empleo de artillería de campaña y aeronaves no tripuladas por el ejército durante los enfrentamientos.
Datos clave del incidente para consulta rápida
- Hora del incidente: 3:40 del 28 de noviembre de 2025.
- Saldos iniciales: dos residentes muertos y varios heridos.
- Medios empleados: artillería, helicópteros y aeronaves no tripuladas.
- Repliegue israelí a la colina Tal Bat al-Warda.
Balances iniciales y repliegue táctico hacia Tal Bat al-Warda, Beit Jinn
Los primeros balances difundidos por Siria TV, canales sirios y agencias regionales coincidieron en dos puntos: la muerte de dos habitantes de Beit Jinn y la existencia de varios heridos descritos como civiles, a causa de impactos de helicópteros y artillería en la zona. Cadenas sirias usaron el término “mártires” para los muertos, mientras Sky News Arabia y otros medios hablaron de “dos residentes” y de un número indeterminado de heridos por el bombardeo.
En el plano táctico, la secuencia descrita por Siria TV y reproducida por medios israelíes como Ynet establece que, tras el periodo de tiroteos dentro del pueblo y el fuego indirecto, las fuerzas israelíes se replegaron desde el interior de Beit Jinn hacia una posición elevada en su periferia. La patrulla abandonó las calles y se reagrupó en la colina Tal Bat al-Warda, altozano que domina la localidad, donde los soldados se atrincheraron después del repliegue.
𝗜𝘀𝗿𝗮𝗲𝗹𝗶 𝗳𝗼𝗿𝗰𝗲𝘀 carried out an incursion into the Syrian town of Beit Jinn in 𝗿𝘂𝗿𝗮𝗹 𝗗𝗮𝗺𝗮𝘀𝗰𝘂𝘀, triggering two hours of 𝗰𝗹𝗮𝘀𝗵𝗲𝘀 between 𝗹𝗼𝗰𝗮𝗹 𝗿𝗲𝘀𝗶𝗱𝗲𝗻𝘁𝘀 and the troops, before withdrawing to the town’s outskirts.
— Levant24 (@Levant_24_) November 28, 2025
The army used artillery… pic.twitter.com/lEYGEwq75o
Los medios sirios y árabes presentaron el episodio como una incursión terrestre del ejército israelí seguida de ataques aéreos y artilleros contra una localidad habitada del interior de Siria. La televisión siria y portales próximos al Gobierno destacaron el carácter fronterizo de Beit Jinn y la presencia de comunidades drusas, y ubicaron el suceso en una secuencia de violaciones de soberanía. Los muertos aparecieron como habitantes locales que intentaron impedir la operación dentro del pueblo.
En el lado israelí, durante las primeras horas circularon referencias en medios que citaron fuentes militares sin identificar; no existía un comunicado formal. Ynet, en una crónica, se refirió a una patrulla de las FDI que habría sufrido una emboscada durante una misión en Beit Jinn. Ese medio describió un intercambio de fuego y el uso posterior de artillería y helicópteros. Además recordó una operación terrestre de junio con detenciones en la localidad.
Relatos israelíes y árabes sin identidades ni objetivos precisos claros
Medios árabes que citaron a la radiotelevisión pública israelí señalaron que, según esa información, el ejército empleó artillería y vehículos aéreos no tripulados durante los choques en Beit Jinn. La actuación se presentó como respuesta a disparos efectuados desde el interior del pueblo contra una patrulla de seguridad. Esas piezas no detallaron el objetivo concreto de la operación nocturna ni la identidad de los muertos, identificados como residentes de la localidad.

En el momento de los primeros relatos, ni el ejército israelí ni las autoridades sirias habían publicado listas oficiales con la identidad de muertos y heridos. La cobertura local insistía en que las víctimas pertenecían a familias de Beit Jinn, sin precisión sobre filiación política o militar. Tampoco existían comunicados de grupos armados que atribuyeran a los muertos una pertenencia orgánica, a diferencia de episodios anteriores de la región cercana.
Beit Jinn, escenario del incidente, se ubica en la falda siria del Hermón, cerca de la línea de separación con los Altos del Golán y a poca distancia de las granjas de Shebaa. Según datos del censo sirio de 2004 y estudios sobre las comunidades del Hermón, el pueblo integra una zona mixta con poblaciones drusas y suníes y funciona como centro administrativo de un subdistrito con varias localidades rurales.
Diversas fuentes de la comunidad drusa sitúan en las inmediaciones de Beit Jinn santuarios como el de Bahá al-Din, en Yabal Haydar, con asistencia de fieles drusos de toda la región de Siria. Ese factor otorga relevancia religiosa a la aldea en el ámbito local y explica referencias frecuentes a la composición confesional del área en crónicas recientes y reportes que describen dinámicas sociales y vínculos comunitarios alrededor del Hermón.
Entorno local, composiciones confesionales y ofensiva de 2017-2018 regional
En el entorno inmediato se ubican localidades con composiciones diferenciadas que permiten describir dinámicas sociales del área. Mazraat Beit Jinn, al este, aparece en informes de organizaciones de seguimiento de la guerra como localidad de mayoría suní. Harfa, al sureste, y Maghar al-Mir, más al sur hacia la provincia de Quneitra, figuran como pueblos de mayoría drusa, con vínculos sociales activos con Beit Jinn. Esa distribución refuerza fronteras comunitarias en la zona.

La zona funcionó como frente activo durante la guerra siria. Entre finales de 2017 y comienzos de 2018, el ejército sirio, con apoyo de milicias aliadas, entre ellas formaciones locales drusas e iraníes, llevó a cabo una ofensiva prolongada contra el enclave opositor de Beit Jinn y Mazraat Beit Jinn. Tras semanas de bombardeos aéreos y fuego de artillería, los grupos rebeldes aceptaron un acuerdo de evacuación y el Gobierno restableció el control del área.
El incidente del 28 de noviembre forma parte de una sucesión de acciones israelíes en Beit Jinn y su entorno desde 2023. En septiembre, un ataque con dron atribuido a Israel causó la muerte de dos hombres en las proximidades de la localidad. Fuentes de seguridad y medios próximos a la Yihad Islámica Palestina identificaron a los muertos como miembros. Israel reconoció ataques contra estructuras en el lado sirio del Golán en respuesta a cohetes.
Desde diciembre de 2024, con el inicio de incursiones terrestres y ataques aéreos israelíes en el sur de Siria, la región del Hermón volvió a figurar de forma recurrente en partes militares. El 8 de junio de 2025, Israel ejecutó un ataque en las afueras de Beit Jinn contra lo que describió como un miembro de Hamás. Cuatro días después, alrededor de un centenar de soldados entraron y detuvieron a siete residentes; murió un hombre.
Versiones enfrentadas sobre detenciones de junio y traslado a Israel
El ejército israelí afirmó que los detenidos eran terroristas de Hamás que preparaban varios atentados contra objetivos israelíes, según su versión, mientras el Ministerio del Interior sirio sostuvo que se trataba de civiles de la localidad. La Red Siria de Derechos Humanos identificó al muerto como el joven civil Muhammad Hamada y documentó el traslado de los detenidos, en su mayoría miembros de una misma familia, directamente a territorio israelí.

El 25 de agosto de 2025, tropas israelíes tomaron una colina estratégica en dirección a Beit Jinn, dentro del sector de Yabal al-Sheij, en la provincia de Rif Dimashq. El Gobierno sirio calificó esa maniobra como incursión militar y denunció avances israelíes de hasta 15 kilómetros en el interior de su territorio en varios puntos del sur. Según Damasco, esas operaciones se apoyaron en posiciones dentro de la zona de separación bajo supervisión de UNDOF.
En paralelo, diversas fuentes documentaron ocupaciones temporales de localidades situadas más al sur y al oeste, como Mazraat Beit Jinn y Maghar al-Mir. Esas fuentes, próximas al Gobierno sirio, denunciaron la presencia de destacamentos israelíes y la instalación de posiciones militares en viviendas y tierras agrícolas. Los reportes situaron esos movimientos en el marco de una presión sostenida sobre áreas rurales próximas a la línea de separación con los Altos del Golán.
El caso de Beit Jinn se vincula con una escalada más amplia de operaciones israelíes en territorio sirio desde 2024. En septiembre de 2024, Israel llevó a cabo una operación de comandos y ataques aéreos contra un complejo de producción de misiles en la zona de Masyaf, en el noroeste de Siria. El propio ejército israelí reconoció la operación en enero de 2025 y la describió como preventiva; medios y observatorios informaron más de diez muertos.
Palmira en 2024 y bombardeos posteriores en varias provincias sirias
El 20 de noviembre de 2024, un ataque aéreo de gran envergadura contra Palmira causó al menos 36 muertos y unos 50 heridos, según el ministerio de Defensa sirio. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó la cifra a más de un centenar, en su mayoría combatientes de milicias respaldadas por Irán, entre ellos miembros de Harakat al-Nuyaba y de Hezbolá. Medios regionales describieron esa operación como una de las más mortales atribuidas a Israel.

En diciembre de 2024, una serie de bombardeos israelíes alcanzó depósitos de armas y centros de producción militar en varias provincias sirias, entre ellas Damasco, Homs, Tartús, Latakia y Palmira. El ejército israelí afirmó que esas operaciones destruyeron arsenales de misiles balísticos, sistemas de defensa antiaérea, drones y otros medios estratégicos, mientras fuentes sirias confirmaron daños significativos adicionales en bases aéreas, instalaciones del ministerio de Defensa y unidades acorazadas militares.
En 2025, además de incursiones terrestres en Quneitra, Daraa y Rif Dimashq, Israel efectuó ataques aéreos de alto perfil contra objetivos en Damasco y otras ciudades. En julio, bombardeos sobre la capital alcanzaron parte de la sede del ministerio de Defensa y zonas próximas al complejo presidencial. Otras ofensivas se dirigieron contra posiciones militares en la provincia de Suwayda, de mayoría drusa, y reforzaron el carácter regional de la campaña.
El contexto demográfico incluye la situación de comunidades drusas a ambos lados del Hermón. Estudios especializados calculan en unas 30.000 las personas de confesión drusa que residen en pueblos de Yabal al-Sheij y áreas cercanas en Quneitra y Rif Dimashq, mientras otras decenas de miles viven en Suwayda y en enclaves próximos a Damasco. En los Altos del Golán, Majdal Shams constituye un núcleo druso separado por la línea de alto el fuego.
Majdal Shams, víctimas drusas y promesas israelíes de protección local
Crónicas de agencias internacionales describieron intentos de habitantes de Majdal Shams de mantener vínculos con familiares en Beit Jinn, Harfa o Hader, pese a alambradas y dispositivos militares. Esas historias muestran redes sociales que atraviesan la línea de alto el fuego trazada tras la guerra de 1967 y señalan la continuidad de relaciones familiares entre comunidades drusas separadas por la frontera militarizada del Golán en el entorno del Hermón sirio.

El 27 de julio de 2024, un cohete impactó en un campo de juego en Majdal Shams y causó la muerte de 12 menores drusos y decenas de heridos. Las autoridades israelíes atribuyeron el disparo a Hezbolá y presentaron restos del proyectil como prueba, mientras la organización negó un ataque deliberado contra el campo. El hecho generó duelo y protesta y elevó la sensibilidad pública sobre la protección de poblaciones drusas.
En este marco, responsables israelíes insistieron en que uno de los objetivos declarados de su despliegue en el sur de Siria consistía en impedir ataques contra aldeas drusas. Invocaron de forma explícita la necesidad de proteger a esa comunidad. En febrero de 2025, el primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó que el ejército permanecería en la franja siria del Hermón y en la zona de separación por un periodo ilimitado, vinculado a la defensa de localidades drusas.
Las operaciones en el sur de Siria se desarrollan en el contexto del Acuerdo de Separación de 1974 entre Israel y Siria, que estableció una zona desmilitarizada bajo supervisión de UNDOF. Análisis del Consejo de Seguridad y de organizaciones como Human Rights Watch señalaron que incursiones terrestres israelíes y construcción de posiciones dentro de la franja incrementaron riesgos para la población civil y abrieron preguntas sobre compatibilidad con el régimen jurídico de 1974.
Consecuencias humanitarias y preguntas abiertas tras el incidente
Diversas organizaciones sirias e internacionales destacaron consecuencias humanitarias de la combinación de operaciones aéreas y terrestres en el sur. La Red Siria de Derechos Humanos documentó desde finales de 2024 decenas de civiles muertos y heridos en localidades cercanas a la línea de separación, además de detenciones de residentes. Informes de UNDOF y de agencias humanitarias registraron, en ciertos episodios, dificultades de acceso para ambulancias y personal médico en núcleos rurales como Beit Jinn.

El incidente de Beit Jinn dejó preguntas abiertas: la naturaleza exacta de los objetivos que persiguen fuerzas israelíes al penetrar en pueblos sirios habitados; el grado en que los residentes que se enfrentan a patrullas se perciben como vecinos que defienden hogares o como integrantes de estructuras afines al Gobierno de Damasco o a organizaciones armadas; el efecto del fuego de artillería y helicópteros en una aldea drusa y Hamás, la Yihad Islámica o Hezbolá.
También quedó en debate el impacto de estas operaciones en un conjunto de poblaciones transfronterizas, drusas y suníes, que se extiende desde las laderas de Yabal al-Sheij hasta las granjas de Shebaa y los Altos del Golán. Las comunidades viven bajo un escenario de incidentes armados continuados en el sur de Siria, según reportes de observadores internacionales, con episodios que combinan incursiones terrestres y fuego aéreo en áreas rurales habitadas.
Los relatos disponibles no establecieron identidades oficiales de muertos y heridos ni precisaron objetivos concretos de la operación nocturna. La información siria describió a los muertos como vecinos y asumió la categoría de mártires, mientras versiones israelíes hablaron de emboscada y justificaron el uso de artillería y helicópteros como respuesta a disparos. La falta de confirmaciones oficiales dejó aspectos cruciales sujetos a verificación en reportes públicos posteriores al primer anuncio.
