El programa de modernización del F-22 incorpora armas, enlaces de datos, Auto GCAS y sensores infrarrojos para sostener la superioridad aérea hasta el F-47.
Panorama de modernización y metas operativas clave del F-22 Raptor
En los últimos años, el programa de modernización del F-22 Raptor incorporó nuevas armas aire-aire y aire-tierra, un sistema automático de evitación de colisión contra el terreno, capacidades de enlace de datos táctico e identificación, arquitectura abierta para introducir mejoras y sensores infrarrojos distribuidos para detectar amenazas de forma pasiva. El objetivo consiste en mantener la superioridad aérea del caza hasta la llegada de su sustituto de sexta generación F-47 en la década de 2030.
Desde su origen, el F-22 se concibió como un programa por incrementos. La modernización reciente se organiza en paquetes sucesivos de programa operativo de vuelo y modificaciones de equipos: Increment 3.1, Increment 3.2A, Increment 3.2B y las actualizaciones Update 5 y Update 6. Documentación oficial describe estos bloques dentro de “Incremental Enhanced Global Strike”, junto con Tactical Mandates y Tactical Link 16. El conjunto se integra en la vía de entregas escalonadas Raptor Agile Capability Release.
En el ámbito aire-tierra, el Increment 3.1 introdujo funciones no previstas en el diseño del caza. Ese paquete añadió geolocalización de emisores seleccionados, funciones de ataque electrónico, mapas de radar de apertura sintética, designación de objetivos de superficie y la integración de la bomba de pequeño diámetro GBU-39, Small Diameter Bomb Increment 1, que permite transportar varias municiones guiadas de 250 libras en los compartimentos internos. Estas capacidades operan en escuadrones del F-22.

Sobre esa base, el Increment 3.2B constituyó la actualización más reciente de armamento aire-aire implantada. Informes de pruebas indican que este bloque integró los misiles AIM-120D AMRAAM y AIM-9X Sidewinder, incorporó un sistema mejorado de gestión de armamento, reforzó el enlace de datos intraflota y mejoró la protección electrónica frente a interferencias. Además, introdujo un cálculo de zonas de empleo de armas. Las pruebas concluyeron en abril de 2018 y la capacidad entró en servicio.
Claves: armamento, enlaces, seguridad de vuelo y cronograma
- Integración de AIM-120D AMRAAM y AIM-9X Sidewinder en el Increment 3.2B.
- Auto GCAS evita colisiones con maniobra automática; caso confirmado en 2020 en Alaska.
- Recepción y transmisión Link 16, con modo 5 de IFF mediante TACLink y TACMAN.
- Instalaciones iniciales de Link 16 en 2022 y calendario extendido hasta 2027.
- Contrato de 2021 valorado en 10.900 millones para modernización de la flota.
Ajustes en autoprotección, seguridad de vuelo y comunicaciones seguras
De forma complementaria, el F-22 incorporó mejoras de autoprotección y guerra electrónica mediante el Increment 3.2A, de carácter de programa. Esta versión introdujo mejoras en la protección electrónica frente a sistemas de defensa antiaérea modernos, reforzó las funciones de identificación y habilitó la recepción del enlace de datos táctico Link 16, que la configuración original no podía recibir. Estas funciones se desplegaron en unidades operativas dentro del programa de modernización de la aviónica táctica.
La Update 5 combinó una versión del programa operativo de vuelo con mejoras de radar y funciones de seguridad de vuelo. Destacó la incorporación del Sistema de Evitación de Colisión con el Terreno, Auto GCAS, que compara la trayectoria con el relieve y ejecuta una maniobra de escape si detecta colisión sin reacción del piloto. Documentos presupuestarios señalan un modo puente del enlace intraflota hacia aviones de cuarta generación y capacidad de empleo del misil AIM-9X.

En 2020, un F-22 evitó un accidente en Alaska por intervención automática del Auto GCAS. La Fuerza Aérea de Estados Unidos reconoció ese suceso como un caso confirmado de salvamento del aparato y del piloto. El sistema comparó la trayectoria con el relieve, detectó el riesgo y ejecutó una maniobra de escape sin reacción del piloto. La actualización reafirmó la prioridad de seguridad de vuelo dentro del programa operativo del Raptor.
Por su parte, la Update 6, centrada en comunicaciones seguras, actualizó el módulo criptográfico del F-22 mediante una arquitectura que admite algoritmos simultáneos para Link 16 y para comunicaciones de radio en banda ultracorta. El propósito consistió en garantizar la interoperabilidad con plataformas y mantener la protección criptográfica. Esta versión integró correcciones de programa del Increment 3.2B y completó su fase de pruebas combinadas en 2020 tras más de 1.200 horas y casi 900 salidas.
RACR, enlaces tácticos y contratos de mejoras de arquitectura abierta
En el terreno de enlaces de datos y la identificación, Tactical Link 16 y Tactical Mandates proporcionan al F-22 capacidades ausentes en las primeras series. Según documentación oficial, TACLink y TACMAN añaden transmisión en Link 16 mediante equipos multifunción de distribución de información MIDS/JTRS e introducen el modo 5 del sistema de identificación amigo-enemigo en sustitución del modo 4. Ambos programas se integraron bajo el paraguas RACR, que agrupa entregas de capacidades en lotes anuales.
En paralelo, la ficha técnica actualizada del F-22 indica que la integración de Link 16 permitirá intercambio bidireccional de información con aviones de generaciones anteriores. Las primeras instalaciones se situaron en el año fiscal 2022, con un calendario de implantación ampliado hasta 2027. El objetivo buscó asegurar compatibilidad con la flota de cuarta generación y aprovechar la arquitectura abierta que gobierna los paquetes de actualización dentro del enfoque de entregas escalonadas.

El concepto RACR, impulsado por la Fuerza Aérea y el contratista principal, reorganiza las mejoras del F-22 en una serie de entregas de capacidad basadas en arquitectura abierta. Un contrato adjudicado en 2021, valorado en $10.900 millones, financia la modernización de la flota. Responsables del programa explicaron que la empresa modifica el programa de misión y, en determinados casos, equipos físicos aproximadamente cada año dentro de ese esquema.
En 2023, Lockheed Martin informó de más de 80 F-22 con algún tipo de modificación bajo este programa y de la previsión de completar más de un centenar de actuaciones de modernización en ese ejercicio. La cifra ilustró el ritmo de trabajo asociado a RACR y el desplazamiento progresivo de capacidades hacia un modelo de entregas frecuentes sobre una base de arquitectura abierta puesta al servicio de la flota operativa.
Actualización de sensores, IRST distribuido y mejoras de supervivencia
Más allá de los enlaces de datos, la modernización reciente orienta el esfuerzo hacia los sensores. En septiembre de 2024, la Fuerza Aérea comunicó la adjudicación a Raytheon de un contrato que podría superar los $1.000 millones para modernizar los sensores del F-22. La documentación asociada señala un plan para actualizar 154 F-22 con nueva criptografía, arquitectura abierta, un sensor de búsqueda y seguimiento infrarrojo y un receptor avanzado de alerta de amenazas.
El esfuerzo se designa Project Keystone y se encuadra en la modernización de sensores y arquitectura del F-22. El coste total previsto entre los años fiscales 2023 y 2029 supera los $4.300 millones, con inversiones destinadas a integrar la nueva criptografía, ampliar la arquitectura abierta, añadir armamento y desplegar capacidades avanzadas de alerta y búsqueda infrarroja, de acuerdo con la planificación presentada para la flota de combate operativa.

En el ámbito infrarrojo, en enero de 2025 la Fuerza Aérea adjudicó a Lockheed Martin un contrato de aproximadamente $270 millones para modernizar los sensores de detección de amenazas del F-22. La empresa indicó que el caza incorporará un conjunto distribuido de sensores TacIRST integrados en la célula, denominado Infrared Defensive System, con el fin de mejorar la detección de amenazas y la supervivencia frente a misiles y aeronaves adversarias, con evaluación desde 2026.
De forma adicional, los esfuerzos en curso incluyen la integración de tanques externos de combustible y pilones de baja resistencia diseñados para mantener la firma reducida del aparato. Estos tanques y soportes se probaron para aumentar el alcance sin reabastecimiento y la permanencia en zona de los Raptor. Lockheed Martin confirmó que, dentro del programa de modernización financiado por el contrato de 2021, añade tanques y pilones de baja resistencia para incrementar cantidad de combustible transportado.
Cabina, cascos con visor integrado y mejoras de guerra electrónica
La modernización también afecta al puesto de pilotaje y a la interfaz hombre-máquina. En 2023, pilotos de F-22 iniciaron pruebas de vuelo del casco de nueva generación en la base de Eglin, dentro de un programa para sustituir los cascos actuales por un diseño actualizado fabricado por LIFT. En marzo de 2025, Thales anunció la integración de su sistema de presentación montado en casco Scorpion en los F-22 de la Guardia Aérea Nacional de Hawái.
El sistema Scorpion que se adapta al F-22 es una presentación monocular a todo color montada en casco con realidad aumentada, diseñada para pilotos de caza. Según el fabricante, permite designar un punto de interés durante el combate aire-aire o aire-tierra mediante la dirección de la mirada hacia el objetivo, y acopla sensores y armas a esa línea de visión incluso fuera del eje del avión, sin maniobras para orientar el morro hacia el blanco.

Las mejoras de guerra electrónica y de navegación forman parte de las últimas actualizaciones. La ficha técnica del F-22 recoge refuerzo de la resistencia del radar frente a interferencias, introducción de capacidades de navegación resistentes a perturbaciones y un programa de fiabilidad, disponibilidad y mantenibilidad, RAMP, que aumenta la potencia eléctrica, sustituye fibras ópticas, incorpora recubrimientos de baja observabilidad duraderos y corrige elementos estructurales y de cableado. Project Keystone añade receptor avanzado de alerta de amenazas.
Parte de las actualizaciones busca mantener la flota mediante mejoras estructurales y de propulsión. Documentos señalan intervenciones en la célula para reparar o sustituir elementos fatigados, mejoras en recubrimientos de baja observabilidad y acciones sobre el motor Pratt & Whitney F119 para elevar fiabilidad y prestaciones. Los planes prevén retirar 32 F-22 Block 20 de entrenamiento y concentrar recursos en 154 aparatos de combate. En conjunto, 2023-2029 supera 4.300 millones y se suma a 10.900 millones.
