Bombardero pesado de largo alcance, el B-29 operó desde las Marianas, ejecutó ataques incendiarios masivos y lanzó las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki.
Campaña aérea contra Japón y papel central del B-29 Superfortress en 1945
El Boeing B-29 Superfortress, bombardero pesado de largo alcance de la Fuerza Aérea del Ejército de Estados Unidos, actuó entre 1944 y 1945 como pieza central de la campaña aérea contra las islas metropolitanas de Japón. Su autonomía, su capacidad para llevar grandes cargas de bombas y su equipo avanzado permitieron ataques continuos desde China y desde las islas Marianas, con ofensivas incendiarias sobre urbes y, finalmente, con los lanzamientos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki.
A finales de la década de 1930, los mandos de Estados Unidos concluyeron que los B-17 y B-24 no ofrecían alcance ni carga suficientes para una campaña contra Japón. Entre 1940 y 1942, un equipo de Boeing diseñó un bombardero “muy pesado” capaz de duplicar alcance y carga. El desarrollo y la producción costaron unos 3.000 millones, más que el Proyecto Manhattan, con pedidos superiores a 1.600 aparatos antes del primer vuelo en septiembre de 1942.
El B-29 medía cerca de 30 metros de longitud, con envergadura próxima a 43 metros y altura de unos 8,5 metros. Montaba cuatro motores radiales Wright de 18 cilindros y 2.200 caballos cada uno. Llevaba hasta diez toneladas de bombas en misiones de unos 4.800 kilómetros, con alcance máximo de 3.700 millas y radio de 1.600. Superaba 350 millas por hora, alcanzaba más de 10.000 metros y tenía cabinas presurizadas y control de tiro remoto.

La presurización del fuselaje, la aerodinámica optimizada y la incorporación sistemática de radar para navegación y bombardeo nocturno diferenciaron al B-29. La tripulación, de unos once hombres, se distribuía en compartimentos presurizados delantero y trasero, comunicados por túnel interno. Las torretas automáticas permitían la defensa sin puestos abiertos a gran altura. En condiciones ideales, la aeronave llevaba hasta 9.000 kilogramos de bombas en dos bodegas, con lanzamientos alternos para conservar el equilibrio durante el vuelo.
Fechas y cifras esenciales para consulta rápida
- Primera misión de combate: 5 de junio de 1944 en Bangkok, desde bases en India.
- Primer ataque a Tokio desde las Marianas: 24 de noviembre de 1944 con 88 B-29.
- Operación Meetinghouse: cerca de 41 km² destruidos, 80.000 a 100.000 muertos y alrededor de un millón de personas sin techo.
- Hiroshima: 6 de agosto de 1945; unos 140.000 muertos hasta finales de 1945 y 344.306 reconocidos hasta agosto de 2024.
- Nagasaki: 9 de agosto de 1945; unas 70.000 muertes hasta finales de 1945 y 198.785 reconocidas hasta agosto de 2024.
Operación Matterhorn, bases en China y límites logísticos iniciales
En paralelo al desarrollo del aparato, la estrategia aliada en Asia se ajustó a sus capacidades previstas. La captura de islas del Pacífico central debía abrir bases para alcanzar ciudades japonesas. Antes de tener esos aeródromos, el mando aprobó la Operación Matterhorn, con uso de bases en India y aeródromos avanzados en Chengtu, levantados por centenares de miles de trabajadores locales. Desde allí, los B-29 alcanzaban Kyūshū y objetivos del sur de Japón, aunque no Tokio.
El 5 de junio de 1944, los B-29 efectuaron su primera misión de combate contra instalaciones ferroviarias en Bangkok, a unos 1.600 kilómetros de las bases indias. Diez días después, el 15 de junio, sesenta y ocho aparatos despegaron desde China para atacar las acerías de Yawata, en Kyūshū. Solo cuarenta y siete alcanzaron el objetivo y lanzaron bombas, con daños limitados y un esfuerzo logístico que exigió varios vuelos de transporte sobre el Himalaya.
Esa condición redujo el ritmo operativo y demostró que la campaña desde el continente asiático no podía sostener un bombardeo estratégico continuado contra Japón. La dependencia de largas rutas de abastecimiento, con traslados por aire sobre el Himalaya, impuso limitaciones severas a la frecuencia y la escala de las salidas. La experiencia de Matterhorn evidenció la necesidad de bases más cercanas y abastecibles por mar para sostener un esfuerzo prolongado contra objetivos urbanos e industriales.

La captura de Saipán, Tinian y Guam, en las Marianas, durante el verano de 1944, cambió el panorama. Estas islas, más próximas a las grandes ciudades japonesas y abastecibles por mar desde Estados Unidos, se convirtieron en principal base del B-29. El mando creó la Vigésima Fuerza Aérea con control centralizado desde Washington. Desde las Marianas, el 24 de noviembre de 1944, ochenta y ocho B-29 atacaron Tokio e inició la fase de bombardeo sistemático.
Del bombardeo de precisión al ataque incendiario nocturno en Japón
En los primeros meses desde las Marianas, los mandos aplicaron el modelo de bombardeo de precisión diurno a gran altura sobre Japón, similar al europeo. Sin embargo, las corrientes en chorro de hasta unos 320 kilómetros por hora a gran altitud y los problemas mecánicos del nuevo bombardero redujeron la eficacia. Muchos aparatos regresaron sin alcanzar sus objetivos y la dispersión de las bombas impidió golpear instalaciones industriales con exactitud.
A comienzos de 1945, el general Curtis LeMay asumió el mando de los B-29 en las Marianas con el encargo de aumentar la eficacia. Bajo su dirección disminuyó el énfasis en el bombardeo de precisión a gran altura y se adoptó una táctica de ataques nocturnos a baja cota con bombas incendiarias, ya que muchas viviendas urbanas usaban madera y otras materias combustibles y numerosas pequeñas industrias trabajaban dispersas dentro de zonas residenciales.
El giro táctico alcanzó un punto decisivo en la noche del 9 al 10 de marzo de 1945, durante la operación Meetinghouse. Despegaron 334 B-29; 279 alcanzaron Tokio y lanzaron 1.665 toneladas de bombas incendiarias, entre ellas cientos de miles de cargas de napalm y fósforo blanco. El ataque a baja altura duró dos horas. El viento favoreció un incendio que arrasó casi 41 kilómetros cuadrados, con pérdidas de algo más de diez aparatos.

Tras la incursión de marzo, los B-29 mantuvieron una serie de ataques incendiarios sobre ciudades. A lo largo de 1945, el bombardeo sistemático de zonas edificadas causó entre 300.000 y 330.000 muertos civiles, dejó sin hogar al menos ocho millones de personas y destruyó alrededor del 40 % de la superficie urbana; en Tokio la proporción se acercó al 60 %. Estas operaciones se coordinaron con el bloqueo marítimo y con acciones terrestres y navales.
Programa Silverplate y empleo del B-29 en misiones nucleares desde Tinian
La combinación de gran alcance y capacidad de carga convirtió al B-29 en único avión disponible para lanzar las nuevas bombas atómicas del Proyecto Manhattan. Desde 1943 se seleccionó este modelo y se inició un programa de modificaciones, con nombre en clave Silverplate. Las alteraciones suprimieron el armamento salvo la torreta de cola y redujeron blindaje. Se ajustaron bodegas y se reforzaron elementos estructurales. Quince B-29 se asignaron al 509.º Grupo Compuesto con base en Tinian.
El 6 de agosto de 1945, el B-29 Enola Gay despegó de Tinian con la bomba de uranio Little Boy hacia Hiroshima. A las 8:15, la bomba se liberó y detonó a altitud ligeramente superior a 500 metros. La explosión destruyó entre cuatro y cinco kilómetros cuadrados del área urbana y causó muerte instantánea de decenas de miles. Cálculos sitúan alrededor de 140.000 muertos hasta finales de 1945 y 344.306 reconocidos hasta agosto de 2024.
En Tokio, el emperador Hirohito recibió el 7 de agosto el informe de que una sola bomba había devastado parte de Hiroshima. Pese a la información sobre la naturaleza y los efectos del nuevo artefacto, el emperador y el Consejo Supremo para la Conducción de la Guerra decidieron continuar la lucha. En esos días continuaron los sobrevuelos del archipiélago a cargo de B-29 en misiones convencionales y de reconocimiento, mientras Estados Unidos mantuvo la presión estratégica.

El 9 de agosto de 1945, seis B-29 despegaron de Tinian. El bombardero Bockscar, al mando del mayor Charles W. Sweeney, transportaba la bomba de plutonio Fat Man, con potencia de unas 21 kilotoneladas, destinada a Kokura. Nubosidad y humo sobre el objetivo principal forzaron desvío a Nagasaki. Hacia las 11:00, la bomba explotó y destruyó casi la mitad de la superficie urbana, con al menos 35.000 muertos inmediatos y 70.000 víctimas hasta finales de 1945.
Ofensiva soviética, rendición de Japón y legado operativo del B-29
Ese mismo 9 de agosto llegó a Tokio la noticia de la ofensiva soviética contra las fuerzas japonesas en Manchuria. Esa noche, el emperador y su gabinete se reunieron para debatir por primera vez la aceptación de los términos de la Declaración de Potsdam. En los días posteriores continuaron las deliberaciones internas en el seno del alto mando japonés, mientras las operaciones de los B-29 prosiguieron con misiones convencionales sobre el país.
El 15 de agosto de 1945, nueve días después del bombardeo de Hiroshima y seis días después del de Nagasaki, el emperador anunció por radio la aceptación de la rendición y de los términos de la Declaración de Potsdam. La capitulación formal de Japón se firmó el 2 de septiembre de 1945 a bordo del acorazado estadounidense USS Missouri, hecho que puso fin a la participación del país en la Segunda Guerra Mundial.

Aunque su empleo conocido se vincula a la campaña contra Japón, el B-29 continuó en servicio después de 1945. Integró plataformas de la fuerza nuclear estadounidense en los primeros años de la Guerra Fría y volvió al combate durante la Guerra de Corea a partir de 1950, hasta su sustitución por bombarderos de generación como el B-36 y el B-52. La producción concluyó en mayo de 1946 y varios ejemplares quedaron preservados en museos y colecciones.
A largo plazo, los registros oficiales japoneses atribuyen al bombardeo de Nagasaki 198.785 muertes hasta agosto de 2024. Uno de esos aviones preservados es el B-29 Bockscar, el bombardero que lanzó la bomba Fat Man sobre Nagasaki en 1945, que hoy se exhibe en la Galería de la Segunda Guerra Mundial del Museo Nacional de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, en la ciudad de Dayton, estado de Ohio, Estados Unidos.
