Un equipo médico del Centro Rambam de Haifa logró mantener con vida a un soldado israelí herido en Siria, que llegó al hospital en estado crítico con una bala alojada en el corazón, informó la institución el domingo.
El herido formaba parte de los dos soldados que resultaron gravemente afectados durante un enfrentamiento con hombres armados en el sur de Siria la semana anterior. Ambos fueron trasladados en estado crítico y actualmente permanecen estables en cuidados intensivos, según el hospital.
Los dos heridos integraban un grupo de seis soldados lesionados durante un combate breve, ocurrido mientras las Fuerzas de Defensa de Israel realizaban una operación para capturar a miembros de un grupo terrorista en Beit Jinn, una aldea siria situada a unos siete kilómetros al este de la frontera con Israel.
Ambos soldados, con lesiones por disparos que amenazaban su vida, fueron evacuados en helicóptero militar desde el campo de combate y sometidos a cirugía inmediata. Uno de ellos recibió un impacto en el pecho que atravesó su chaleco antibalas y quedó incrustado en el corazón.
“La cirugía fue compleja y desafiante, e incluyó abrir el tórax tanto de lado como desde el centro para detener la fuente del sangrado”, explicó el profesor Gil Bolotin, jefe de Cirugía Cardiotorácica del hospital.
El proyectil atravesó los septos cardíacos, las paredes que dividen las cavidades del corazón. Los especialistas resolvieron “unánimemente” mantener la bala dentro del órgano.
“Puede que tengamos que operar de nuevo para extraer la bala del corazón, podríamos optar por catéterismo, y definitivamente existe la posibilidad de que la bala permanezca donde está”, afirmó Bolotin. “Hoy ya se está recuperando y comunicándose con quienes le rodean”.
Los soldados resultaron heridos el viernes por la mañana durante una operación de arresto dentro del territorio sirio. Según el ejército, la misión tenía como objetivo detener a dos miembros de la organización terrorista al-Jama’a al-Islamiyya (Grupo Islámico), acusados de planear ataques contra Israel.
Los sospechosos eran hermanos, y uno de ellos fue señalado por las FDI como el “principal” implicado. El ejército indicó que ambos habían lanzado cohetes contra Israel en el pasado.
Las fuerzas israelíes detuvieron a los dos hombres mientras dormían. Al retirarse con los arrestados, las tropas fueron atacadas por hombres armados no identificados, informó el ejército.
Las FDI respondieron al ataque con disparos y contaron con apoyo aéreo de helicópteros y drones. También se efectuaron varios bombardeos con cazas sobre objetivos previamente designados, de acuerdo con el comunicado militar.
Fuentes sirias reportaron que más de 20 personas murieron a causa de los bombardeos israelíes.
Tras los hechos, el gobierno sirio calificó la operación de “crimen de guerra”.
“Siria denuncia.. la agresión criminal” de las FDI, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores sirio en un comunicado, acusando a Israel de intentar “encender la región” en conflicto.
Las FDI mantienen presencia en nueve bases dentro del sur de Siria desde la caída del régimen de Bashar al-Assad en diciembre de 2024, principalmente en la franja de amortiguamiento bajo supervisión de la ONU a lo largo de la frontera. Dos posiciones están situadas en el lado sirio del monte Hermón.
Las tropas israelíes actúan en áreas de hasta 15 kilómetros dentro del territorio sirio, con el propósito de incautar armas que, según Israel, podrían representar una amenaza si son tomadas por “fuerzas hostiles”.
