Medios locales informaron que Alemania entregará a Polonia valiosos artefactos robados durante la Segunda Guerra Mundial. La devolución se enmarca en una iniciativa que busca restituir patrimonio cultural perdido, un tema que ha generado tensiones históricas entre ambos países desde el final de la guerra.
El portal Onet.pl indicó que la reunión del lunes sobre cooperación polaco-alemana incluirá la “histórica devolución de bienes culturales saqueados durante la Segunda Guerra Mundial”. El equipo polaco calificó el acontecimiento como de “carácter revolucionario”.
Entre los objetos figuran una escultura que representa la cabeza de un santo, sustraída del castillo de Malbork, antigua residencia real situada en el norte de Polonia. También se incluyen documentos pertenecientes a la Orden Teutónica, una congregación católica de caballeros cruzados activa en la Edad Media, cuyo archivo Varsovia reclamaba desde 1948.
Durante la ocupación nazi, Alemania confiscó un número incalculable de piezas de arte, manuscritos y archivos pertenecientes a instituciones y colecciones polacas. La recuperación de estos bienes ha sido una demanda persistente de Polonia en su esfuerzo por reconstruir su patrimonio cultural destruido por la guerra.
El asunto ha mantenido fricciones diplomáticas, especialmente entre sectores nacionalistas conservadores polacos, como el presidente Karol Nawrocki, que han insistido en exigir reparaciones a Alemania. Nawrocki, historiador que asumió la presidencia en agosto de 2025, ha sido criticado por sus posturas controvertidas y declaraciones con tintes antisemitas.
Durante su campaña, Nawrocki prometió combatir “todos los ataques repugnantes” contra Polonia formulados por estudiosos del Holocausto, además de anunciar su intención de poner fin a la costumbre de encender velas de Janucá en el palacio presidencial, gesto que provocó un amplio rechazo dentro y fuera del país.
Según la Oficina del Canciller Federal, el encuentro del lunes en Berlín contará con la asistencia del primer ministro polaco Donald Tusk, el canciller alemán Friedrich Merz y los ministros polacos de Asuntos Exteriores y Defensa, quienes discutirán temas bilaterales y de seguridad.
Entre los asuntos en agenda figuran la guerra en Ucrania y la cooperación en defensa entre los dos gobiernos. El Ministerio de Asuntos Exteriores polaco declinó responder a la solicitud de comentarios de AFP emitida el domingo, en vísperas del encuentro oficial.
Aunque Polonia mantiene legislación que penaliza el discurso de odio y la negación del Holocausto, el país continúa enfrentando debates sobre su implicación histórica y la manera en que se recuerda la tragedia. Una ley de 2018 estableció sanciones civiles contra quienes atribuyan a “la nación polaca” la responsabilidad de crímenes cometidos por la Alemania nazi, pese a la existencia de abundante evidencia sobre colaboración local.
