La policía de España informó el lunes que había neutralizado la primera célula conocida del país relacionada con The Base, una organización supremacista blanca catalogada como grupo terrorista por la Unión Europea.
Tres individuos fueron arrestados, uno de ellos señalado como líder, detenido en la provincia de Castellón, al norte de Valencia. Entre las pruebas incautadas se hallaron armas de fuego, siete réplicas de entrenamiento, municiones, más de veinte cuchillos, material táctico y propaganda neonazi.
Las capturas coinciden con un aumento del sentimiento nacionalista en España, respaldado por encuestas que reflejan mayor simpatía juvenil hacia grupos y un resurgimiento del debate sobre el legado autoritario del país.
“El líder de la célula española estuvo en contacto directo con el fundador de The Base, quien hace un mes pidió la consolidación de células repartidas por varios países”, indicó la policía en un comunicado.
Las autoridades precisaron que los detenidos mostraban una radicalización profunda, realizaban ejercicios de tipo paramilitar y expresaban disposición para efectuar ataques selectivos. Además, usaban las redes sociales para captar nuevos adeptos.
The Base, agrupación neonazi creada en Estados Unidos por Rinaldo Nazzaro en 2018, impulsa el “aceleracionismo”, doctrina que pretende precipitar el derrumbe de las instituciones democráticas mediante acciones violentas.
Nazzaro, ciudadano estadounidense, formó la red en julio de 2018 como punto de unión para nacionalistas extremos dispuestos a una guerra. Luego se estableció en San Petersburgo y obtuvo la nacionalidad rusa, según el Center for Strategic and International Studies (CSIS), con sede en Washington.
El Counter Extremism Project, entidad especializada en extremismo, informó que Nazzaro trabajó en el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos entre 2004 y 2006 y colaboró con fuerzas estadounidenses en Oriente Medio en operaciones antiterroristas, lo que le otorgó autorización ultrasecreta.
Según el mismo organismo, Nazzaro renunció a su cargo tras adoptar convicciones vinculadas al nacionalismo blanco.
El CSIS advirtió que “La Base supone una amenaza notable para atraer a miembros radicalizados del ejército estadounidense” y de cuerpos policiales.
