El rial iraní se desplomó a un nuevo mínimo de 1,2 millones por dólar, reflejo de la presión que las sanciones nucleares ejercen sobre la ya frágil economía de Teherán.
Los cambistas establecieron el nuevo valor ante la falta de avances en las conversaciones entre Irán y Estados Unidos sobre el programa nuclear, paralizadas desde hace meses.
Este desplome agrava el costo de vida en el país, pues los precios de alimentos esenciales como la carne, el arroz y otros productos básicos han subido, reduciendo el poder adquisitivo de los hogares.
A la par, la población teme un nuevo enfrentamiento entre Irán e Israel, e incluso con Estados Unidos, tras los combates de doce días registrados en junio.
“La vida se volverá más difícil para la gente común y también alimentará la preocupación pública sobre si el gobierno —dado el limitado flujo de divisas extranjeras causado por las sanciones— tiene los recursos para mantener y reparar la infraestructura envejecida del país”, dice Ali Moshtagh, un ingeniero eléctrico de 53 años.
