Derivado del MiG-29M y MiG-29K, el MiG-35 ofrece mejoras en aviónica y alcance, pero solo ha logrado una producción limitada, sin exportaciones.
Origen del MiG-35 y continuidad internacional de la familia MiG-29
El MiG-35, caza polivalente ruso de generación 4++, nació como evolución de los MiG-29M/M2 y MiG-29K/KUB con el objetivo de ofrecer un aparato modernizado a las Fuerzas Aeroespaciales rusas y al mercado internacional. Ocho años después de la presentación de los prototipos de 2017 y seis años después de las primeras entregas, el programa se resume en un contrato nacional de seis unidades de serie y una producción total cercana a la decena de aparatos.
El punto de partida de esa trayectoria se sitúa en el MiG-29, concebido en los años setenta por la oficina Mikoyan-Gurévich como caza de superioridad aérea de aviación frontal para complementar al Su-27 frente a los F-15 y F-16 estadounidenses. El primer vuelo tuvo lugar en 1977 y la entrada en servicio en la Fuerza Aérea soviética se produjo en 1983, con una familia Fulcrum que sumó más de 1.600 ejemplares en múltiples variantes.
El MiG-29 se exportó a más de treinta países y continúa en dotación, en versiones modernizadas, en Rusia, India, varios países de Europa del Este, Oriente Próximo, África y Asia. Esa presencia lo mantiene como uno de los cazas de cuarta generación más numerosos en servicio y explica que la familia Fulcrum siga extendida en decenas de fuerzas aéreas, incluida la rusa, donde forma el núcleo numérico de los cazas ligeros heredados del diseño original.

A partir de esa plataforma, Mikoyan desarrolló en los años noventa y dos mil una familia revisada con los MiG-29M/M2 para empleo desde bases terrestres y los MiG-29K/KUB para portaaviones. Estos modelos incorporaron una célula con estructuras de materiales mejorados, mandos de vuelo digitales, más combustible interno, motores Klimov RD-33MK con mayor empuje, capacidad de reabastecimiento en vuelo y aviónica modernizada, lo que creó una familia unificada que sirvió como base directa para el MiG-35.
Desarrollo industrial, pruebas y contratos limitados para el MiG-35
RAC MiG presentó un primer MiG-35 de demostración en la feria Aero India de 2007, en Bangalore, mediante un MiG-29M2 modificado que incorporó un radar de matriz activa y el nuevo conjunto de sensores electroópticos. Ese aparato, junto con un biplaza de desarrollo, participó en pruebas en vuelo para el concurso MMRCA indio, que buscaba 126 cazas polivalentes y descartó al MiG-35 en 2011 en favor del Eurofighter Typhoon y del Rafale.
Documentos de evaluación citados en publicaciones especializadas indicaron que el radar y los motores pesaron en aquella decisión india. Tras esa fase, Mikoyan desarrolló una versión renovada del MiG-35 con cambios estructurales y de sistemas sobre los MiG-29M/M2 y MiG-29K/KUB. En enero de 2017 presentó en la planta de Lukhovitsy el biplaza MiG-35UB 712, cuyos prototipos, según Iliá Tarasenko, incorporaron materiales mejorados y una vida útil prevista de 6.000 horas o cuarenta años.
El programa de pruebas abarcó ensayos de fábrica y pruebas estatales. De acuerdo con comunicados de RAC MiG difundidos en febrero de 2018, la compañía dio por concluidas las pruebas de fábrica a comienzos de ese año e inició las pruebas estatales conjuntas con el ministerio de Defensa ruso. En junio de 2019, el ministerio informó de la recepción de los dos primeros MiG-35 de serie para las Fuerzas Aeroespaciales rusas.

El contrato inicial, firmado en agosto de 2018 durante el foro Army-2018, cubrió seis aparatos con entregas previstas hasta 2023. A mediados de la década de 2010, el viceministro Yuri Borísov había mencionado una posible compra de alrededor de treinta MiG-35, reducida luego a un pedido inicial de veinticuatro. Sin embargo, la ejecución resultó lenta y en 2023 las fuentes coincidieron en situar la producción total por debajo de la decena larga de unidades.
Datos clave sobre producción, contratos y empleo operativo
- El contrato nacional ruso para el MiG-35 cubre seis aparatos de serie, de modo que la producción total, incluidos prototipos y preseries, permanece por debajo de una decena larga.
- Frente a ese volumen limitado, la familia MiG-29 ha superado los 1.600 ejemplares fabricados, mantiene operadores en varias decenas de fuerzas aéreas y continúa como uno de los cazas de cuarta generación más numerosos.
- Hasta 2025 ningún país extranjero confirmó un contrato de adquisición del MiG-35, pese a los esfuerzos de promoción y a los contactos comerciales con estados de Asia, África y América Latina.
- La fabricación del lote ruso de seis MiG-35S se extendió durante alrededor de cinco años, desde la firma del contrato en 2018 hasta la entrega anunciada por fuentes rusas en 2023.
- El primer uso operativo conocido del MiG-35 se describió en 2025 en misiones de patrulla aérea sobre el distrito militar de Moscú para interceptar vehículos aéreos no tripulados ucranianos.
Competencia exterior, contratos fallidos y vigencia global del MiG-29
En paralelo al desarrollo nacional, el MiG-35 fue objeto de una campaña intensa de promoción internacional. En 2017, el propio Tarasenko afirmó que casi treinta países habían mostrado interés y citó entre los posibles clientes a Bangladesh, Myanmar y Perú, además de Egipto. Rosoboronexport y UAC exhibieron el modelo en salones como MAKS en Rusia, Aero India y la feria SITDEF de Lima, orientada a fuerzas armadas latinoamericanas durante esos años.

Sin embargo, los contratos que se concretaron en ese periodo correspondieron a variantes de la familia MiG-29, no al MiG-35. En 2015 Egipto acordó con Rusia la compra de cuarenta y seis cazas MiG-29M/M2 por un importe estimado de unos dos mil millones de dólares, operación confirmada por fuentes egipcias y rusas que situó en el país una de las flotas Fulcrum más modernas sin adoptar la designación MiG-35.
Bangladesh exploró la financiación de un paquete de armamento ruso que incluía cazas, pero las informaciones disponibles, en la documentación pública conocida, se refirieron a MiG-29 o Su-30 y no registraron un contrato firme para MiG-35. En Malasia, las propuestas rusas para reemplazar los MiG-29N retirados se centraron en el Su-30MKM y en cazas ligeros, de modo que las referencias al MiG-35 no se tradujeron en acuerdos de compra concretos.
Diversos análisis publicados entre 2024 y 2025 destacaron que, pese a esos intentos comerciales, ningún país extranjero incorporó el MiG-35 a su inventario. En contraste, la familia MiG-29 mantuvo pedidos de modernización y de aparatos nuevos o reconstruidos, como el contrato egipcio de MiG-29M/M2 y los programas MiG-29UPG para la India y MiG-29SMT para Rusia, mientras la producción se concentró en la planta de Lukhovitsy dentro de la corporación estatal UAC.
Mejoras técnicas del MiG-35 y límites derivados del diseño MiG-29
La situación industrial de Mikoyan condicionó el desarrollo del programa. La producción de la familia MiG-29, antes concentrada en la planta de Znamya Truda en Moscú, pasó al complejo de Lukhovitsy para las series modernas MiG-29K/KUB y MiG-35. En 2022 se formalizó dentro de UAC la integración de MiG y Sujói en una única estructura empresarial, circunstancia que dejó al MiG-35 como único caza ligero de nueva generación en el catálogo de Mikoyan.
En el plano técnico, el MiG-35 mantiene la configuración bimotor con alas en flecha y doble deriva, pero introduce una cabina digital con pantallas multifunción, mandos integrados en palanca y gases y un sistema de control de vuelo electrónico por cable. El sistema de misión se articula en torno a un radar Zhuk de exploración, con demostradores dotados de antena AESA y aparatos de serie con un radar N010M de barrido pasivo modernizado.
El MiG-35 integra sensores electroópticos OLS-UEM en el morro y OLS-K en una barquilla bajo el fuselaje, que permiten detectar y seguir objetivos aéreos y terrestres sin recurrir al radar y designar blancos para armamento guiado. La carga bélica se distribuye en nueve puntos de anclaje, frente a los siete de los primeros MiG-29, con una carga útil máxima de entre seis y siete toneladas descrita por el fabricante.

Informes de ingeniería difundidos en 2025 detallaron que el MiG-35 incorpora un ala de mayor superficie que la del MiG-29 original, depósitos internos ampliados y capacidad de reabastecimiento en vuelo, factores que elevan alrededor de un 50 % el alcance sin tanques externos. El aparato admite depósitos suplementarios, integra sistemas de autoprotección con equipos de guerra electrónica en configuraciones específicas y puede emplear misiles aire-aire de alcance medio y largo, armas guiadas aire-superficie y municiones antibuque.
A pesar de estas mejoras, la estructura básica y buena parte de la filosofía de empleo del MiG-35 permanecen vinculadas al MiG-29 de los años ochenta, con una célula de dimensiones similares, motores derivados del RD-33 y un énfasis en el combate aéreo cercano basado en maniobrabilidad y relación empuje peso. La cabina se describe como optimizada para reducir la carga de trabajo del piloto mediante automatización y presentación integrada de datos.
El empleo operativo del MiG-35 permaneció limitado durante años, con referencias centradas en demostraciones en salones aeronáuticos y en la posible incorporación de algunos aparatos a la patrulla acrobática Strizhi, basada en Kubinka. La guerra en Ucrania introdujo un cambio cuando, en mayo de 2025, medios rusos y extranjeros describieron misiones de patrulla aérea sobre el distrito militar de Moscú para interceptar vehículos aéreos no tripulados ucranianos, consideradas el primer uso operativo conocido del modelo.
En síntesis factual, el MiG-35 aparece como una evolución profunda de los MiG-29M/M2 y MiG-29K/KUB, con mejoras claras en aviónica, sensores, alcance y vida útil, pero materializada hasta ahora en una producción nacional reducida de pocas unidades y sin operadores extranjeros. Frente a ello, la familia MiG-29 supera los 1.600 aparatos fabricados y permanece en servicio en varias decenas de fuerzas aéreas, incluida la rusa.
