El primer ministro Anthony Albanese condena el atentado terrorista en Bondi Beach, Sídney, y lo define como “un acto de maldad, antisemitismo y terrorismo”. Dice que el hecho golpeó al país y subraya que la respuesta nacional debe abarcar a toda la sociedad.
Al menos 11 personas murieron después de que dos hombres armados atacaran un evento de Janucá. El ataque ocurrió en una jornada que, según el primer ministro, debía estar marcada por la alegría y la celebración religiosa, no por la violencia.
“Este es un ataque dirigido contra judíos australianos en el primer día de Janucá, que debería ser un día de alegría, una celebración de la fe — un acto de maldad, antisemitismo, terrorismo que ha golpeado el corazón de nuestra nación”, afirma el primer ministro Anthony Albanese en un discurso televisado.
“Un ataque contra los judíos australianos es un ataque a todos los australianos”, dice.
