El organismo rector del fútbol europeo sancionó al Maccabi Tel Aviv de Israel con la prohibición de vender entradas a la afición visitante por un partido, a raíz de su conducta en un duelo continental reciente. Además, impuso al club una multa de 20.000 € (23.416 dólares).
La UEFA divulgó las medidas el miércoles mediante un comunicado de su Organismo de Control, Ética y Disciplina, que detalló el castigo y su alcance. El texto oficial incluyó la cuantía económica y el veto de entradas para seguidores rivales en el próximo compromiso afectado.
El veto queda en suspenso durante dos años. La resolución surgió tras el encuentro del 11 de diciembre entre el Maccabi Tel Aviv y el alemán VfB Stuttgart, en la ciudad del segundo. Fue el primer desplazamiento del Maccabi desde el polémico cruce ante Aston Villa.
Aquel choque con el club se celebró sin aficionados israelíes, por una evaluación policial que los calificó como riesgo de seguridad. En Alemania, la junta disciplinaria sostuvo que los hinchas presentes exhibieron “comportamientos racistas y/o discriminatorios”. La policía confirmó al The New York Times la apertura de una investigación.
La investigación se centró en cánticos difamatorios durante una concentración previa al partido en el estadio Neckarstadion. Un vídeo difundido en redes sociales mostró a seguidores del Maccabi entonando “La canción de la violación”, un tema ofensivo que suele apuntar al archirrival Hapoel Tel Aviv.
Entre sus versos aparecen letras que dicen “sois las putas de los árabes” y “nos llevaremos a vuestras chicas. y cuando los violemos, gritaremos” de deseo por la muerte de los rivales del equipo. Según informó el Times, la policía retuvo de forma temporal a seis aficionados.
Las autoridades les prohibieron el acceso al partido, tras el uso reiterado de fuegos pirotécnicos en las inmediaciones. Otro clip en redes sociales pareció mostrar a un aficionado del Maccabi con un saludo nazi en la grada durante el encuentro. Stuttgart se impuso por 4-1.
El Maccabi Tel Aviv no fue el único club castigado por la UEFA. En el mismo anuncio disciplinario, la CEDB enumeró otras medidas y citó a cinco entidades adicionales, con multas o suspensiones parecidas, por conductas atribuidas a sus seguidores en torneos continentales, en la relación oficial.
El club israelí ha acumulado controversias en los últimos meses, con decisiones de seguridad y protestas públicas. En octubre, el Aston Villa comunicó que ningún aficionado del Maccabi asistiría al partido de noviembre, después de una evaluación policial que calificó el evento como “de alto riesgo”.
Ese informe también sugirió vetar la entrada de aficionados israelíes al estadio. La prohibición generó críticas, entre ellas las del primer ministro Keir Starmer, que intentó revertirla. Más tarde, el Maccabi Tel Aviv anunció que rechazaría entradas para sus seguidores en cualquier caso y alegó preocupaciones de seguridad.
Con posterioridad, la policía reconoció ante un comité parlamentario que examinaba la medida que la evaluación de riesgos aludía a un juego ficticio. También admitió que informó de forma errónea a los diputados, al afirmar que la comunidad judía de Birmingham fue consultada y respaldaba la prohibición.
En noviembre de 2024 estalló la violencia entre aficionados del Maccabi Tel Aviv y del AFC Ajax tras un partido en Ámsterdam, en la ciudad. Antes del choque, se documentó a hinchas del Maccabi con canciones antiárabes; además, vandalizaron un taxi y retiraron una bandera palestina.
Al término del partido, turbas de alborotadores antisemitas atacaron y golpearon a israelíes, en un episodio descrito como organizado y generalizado. Hubo heridos entre seguidores del Maccabi y se registraron decenas de detenciones. Líderes holandeses e israelíes lo condenaron de forma amplia, pública y reiterada.
