Las Fuerzas de Defensa de Israel difundieron su balance operativo de cierre de 2025, con una descripción de una actividad militar extensa y sostenida en distintos escenarios. El documento abarca acciones en Gaza, Líbano y la Judea y Samaria, además de operaciones declaradas en Irán y Yemen.
El reporte señala la convocatoria de unos 307.000 reservistas a lo largo del año y la ejecución de cerca de 430 operaciones en todos los frentes, con ataques dirigidos contra aproximadamente 20.900 objetivos. La armada acumuló unas 130.000 horas de navegación y efectuó 50 ataques marítimos.
En la Franja de Gaza, el ejército indica la muerte de casi 14.000 operativos terroristas y la destrucción de más de 19.500 blancos de “infraestructura terrorista”, como arsenales e instalaciones de mando. También fueron eliminados decenas de comandantes sénior de Hamás en distintos niveles.
Respecto al Líbano, las FDI reportan alrededor de 380 operativos de Hezbolá abatidos y ataques contra casi 1.000 objetivos. El informe añade el registro de unas 1.920 violaciones del alto el fuego atribuidas al grupo terrorista durante el período evaluado.
En el ámbito del Comando Central, encargado de la Judea y Samaria y zonas del centro de Israel, el ejército afirma que abatió a unos 230 terroristas, detuvo a cerca de 7.400 sospechosos, incluidos 1.200 operativos de Hamás, e incautó más de 1.300 armas y fondos terroristas.
El documento incluye acciones fuera del entorno inmediato, con ataques en Irán donde, según las FDI, decenas de altos cargos del régimen y 11 científicos nucleares murieron en la Operación “León Naciente”. También menciona ofensivas aéreas en Yemen contra dirigentes hutíes.
En el frente interno, el ejército resalta el refuerzo de la defensa civil mediante 1.500 refugios antiaéreos móviles, la renovación de 200 refugios públicos y la gestión de más de 1,5 millones de llamadas a la línea de emergencia del Comando del Frente Interno.
Finalmente, las FDI informan de 91 soldados muertos por “circunstancias relacionadas con la guerra” y 821 heridos durante el año, junto con inversiones relevantes en evacuación médica, salud mental, entrenamiento y logística, mientras los combates se mantuvieron activos en varios frentes.
