La prefectura de La Reunión elevó este 1 de enero el Piton de la Fournaise al Nivel de Alerta 1 del plan ORSEC Volcán. A las 6.00 locales cerró el acceso a la caldera tras una crisis sísmica detectada hacia las 4.45. El aviso habla de “erupción probable o inminente”.
El Observatorio Volcanológico señaló que la secuencia sísmica se extendió hasta cerca de las 5.50. Junto a los temblores, los instrumentos midieron deformaciones súbitas y de baja amplitud en el sector somital. El conjunto apuntó a un cambio rápido dentro del edificio volcánico, según el informe remitido a Protección Civil.
Los técnicos describieron el episodio como una intrusión magmática profunda. Hubo una inyección desde el reservorio somero, situado entre 1,5 y 2 kilómetros bajo el cráter, sin salida a la superficie. Tras el pico, la sismicidad siguió activa y reveló presión persistente en el reservorio.
El cierre decretado afecta al anfiteatro volcánico completo, llamado localmente “enclos”, y prohíbe el paso hasta nueva orden. La medida rige desde las 6.00 del 1 de enero. La prefectura encuadró el episodio en el Nivel 1, previsto para una erupción a corto plazo en el plan ORSEC Volcán.
En un boletín preliminar fechado el 31 de diciembre, difundido de madrugada el 1 de enero en tiempo universal coordinado, el Observatorio anotó que el estado oficial permanece en “Alerta 1”. El documento registró 37 sismos volcano-tectónicos somitales y una inflación medida en la cumbre, signo de presurización superficial.
El apartado de gases situó el dióxido de azufre y el hidrógeno sulfurado cerca del umbral de detección en la cumbre. Los equipos anotaron señales débiles ligadas a pulsos de vapor. En esa lectura, la química atmosférica no aportó por ahora aumentos claros ni sostenidos.
Por la mañana, medios locales que citan al Observatorio señalaron que la fase de sismicidad intensa perdió ritmo y se dio por detenida, sin llegada de magma a la superficie. La institución advirtió, no obstante, que continuaban temblores menores y el reservorio conserva presión; por eso mantiene la vigilancia.
Esas señales coinciden con el boletín técnico, que deja abiertos varios desenlaces para las horas siguientes. El informe subraya que la intrusión no se expresó en la superficie, pero el sistema magmático conserva actividad interna. La evolución, según la vigilancia, exige actualizaciones frecuentes para protección civil.
El Nivel 1 del plan ORSEC Volcán suele implicar el cierre del “enclos” y una recomendación explícita: seguir solo los comunicados oficiales. En La Reunión, ese protocolo fija el perímetro de seguridad y reduce el riesgo para senderistas y curiosos, sin alterar aún otras actividades de la isla.
En episodios recientes se aplicó la misma fase. El 6 de diciembre de 2025, las autoridades recurrieron al Nivel 1 ante una crisis sísmica comparable, interpretada como ascenso de magma. En esa definición operativa, el Nivel 1 marca la etapa en la que la erupción se considera probable en breve.
Los partes divulgados hoy por medios franceses, apoyados en notas de la prefectura, indican que la vigilancia comenzó a las 4.47 (00.47 GMT) tras detectarse la crisis sísmica. Luego se decretó la clausura del recinto de la caldera desde las 6.00. La cronología se repite en todos los reportes.
Esos textos repiten la lectura del Observatorio: el magma abandona el reservorio y progresa hacia la superficie. Con esa base, la prefectura optó por una restricción preventiva del anfiteatro. El cierre concentra la protección en la zona de mayor riesgo ante una erupción súbita en el macizo del Piton.
El Piton de la Fournaise se cuenta entre los volcanes más activos del planeta por su recurrencia eruptiva. El Observatorio estima una media de una fase cada ocho meses. La vigilancia opera con redes sismológicas, geodésicas y de gases; la información llega a las autoridades de protección civil del Índico.
La última erupción verificada se desarrolló entre el 2 de julio y el 10 de agosto de 2023. Tras ese tramo, el Observatorio anotó una bajada general del dióxido de carbono en el suelo, con incrementos puntuales de magnitud baja o moderada. Ese marco figura en el boletín de hoy.
Durante noviembre de 2025, el Observatorio detectó un nuevo tramo con concentraciones bajas de compuestos de azufre por encima de la línea de base. Esos valores forman parte de la descripción general de fondo. El boletín técnico difundido este 1 de enero los incluye junto al resto de indicadores.
El plan ORSEC Volcán organiza la respuesta de la prefectura con niveles de alerta. El Nivel 1, activado el 1 de enero, se aplica ante indicios de intrusión magmática que preceden a una erupción en poco tiempo. En ese marco, se imponen restricciones de acceso y se alistan servicios civiles.
Según los supuestos operativos descritos por las autoridades, el objetivo inmediato consiste en limitar presencia humana y coordinar recursos antes de un cambio de fase. La prefectura moviliza su dispositivo preventivo y el Observatorio continúa la evaluación del fenómeno con datos en tiempo real, sin anunciar una salida eruptiva confirmada.
La morfología del volcán condiciona las clausuras. El “enclos”, un anfiteatro natural que rodea la cumbre, reúne la mayor parte de rutas senderistas sobre coladas recientes. En etapas de intrusión, ese espacio se convierte en el primer perímetro cerrado. Las autoridades aplican la restricción incluso para itinerarios alternativos de acceso.
Los comunicados de la prefectura difundidos este 1 de enero, igual que los de episodios anteriores, describen un cierre para todo el recinto del volcán, sin distinción de senda. La restricción continúa y la evolución del sistema definirá cambios de perímetro y reaperturas con criterios de seguridad.
El Observatorio situó la intrusión de hoy a poca profundidad bajo el edificio somital. Su definición técnica clasifica estos procesos como inyecciones procedentes del reservorio superficial que, en ciertos casos, se detienen antes de alcanzar el exterior. Esa tipología encaja con el episodio de la madrugada, según la lectura oficial.
Durante esa crisis, los sensores de posicionamiento detectaron deformaciones rápidas, aunque de baja amplitud, compatibles con sobrepresión somera. Los equipos instalados en zonas más alejadas no registraron señales relevantes. Con esos datos, los científicos mantuvieron la hipótesis de una intrusión sin ruptura superficial, a la espera de nuevos indicios instrumentales.
Las informaciones nacionales de este 1 de enero repiten la activación del Nivel 1 y el cierre del “enclos” desde las 6.00. Despachos de agencias que citan Le Monde, franceinfo o RTL resaltan la misma cronología: crisis sísmica hacia las 4.45–4.47 y clausura del recinto de la caldera.
El seguimiento científico del Piton de la Fournaise se dirige desde el Observatorio, instalado en la Plaine des Cafres. Los datos de los sensores llegan en tiempo real. Esa transmisión facilita la lectura de sismicidad, deformación y gases, y alimenta la cadena de alerta que sustenta decisiones de la prefectura.
Además de vigilar el volcán, el Observatorio impulsa investigación sobre su evolución y coopera en prevención y difusión de conocimientos. Estas funciones apoyan la alerta para proteger personas y bienes. En este episodio, la institución mantiene la evaluación y traslada conclusiones a las autoridades encargadas de la seguridad civil.
Las autoridades pidieron respetar las restricciones y atender a las actualizaciones oficiales. Los boletines, junto a notas de episodios recientes del Piton de la Fournaise, ubican el caso en el plan ORSEC Volcán para intrusiones magmáticas con evolución rápida. El comunicado insiste en prudencia y en acatar el cierre.
