Varias decenas de personas murieron y alrededor de un centenar resultaron heridas en la madrugada del jueves 1 de enero por una explosión seguida de incendio en el bar Le Constellation, situado en la estación alpina de Crans-Montana, en el cantón suizo del Valais. La policía cantonal informó que el suceso ocurrió durante las celebraciones de Año Nuevo, alrededor de la 1:30, y señaló que el origen del estallido y del fuego permanece indeterminado. La actuación de los equipos de emergencia continúa en la zona.
El primer balance difundido por las autoridades habla de “varias decenas” de muertos y de cerca de cien heridos, muchos de ellos con quemaduras graves, cifras que se comunicaron en una comparecencia matinal y que las fuentes oficiales describieron como provisionales. La policía explicó que entre los heridos hay personas trasladadas a centros hospitalarios de Sion, Lausana, Ginebra y Zúrich, de acuerdo con los planes de derivación activados para emergencias con múltiples víctimas. Las autoridades añadieron que entre las víctimas hay nacionales de distintos países, dada la condición turística del enclave.
La fiscal del cantón, Béatrice Pilloud, precisó que, con la información disponible a lo largo de la mañana, los investigadores no contemplaban un atentado como hipótesis de trabajo. Subrayó que la investigación se centra en determinar la secuencia exacta del estallido y del fuego dentro del local y en reunir los elementos periciales necesarios para la identificación de las víctimas y la fijación de responsabilidades. La policía, en paralelo, inició los procedimientos de identificación y contacto con las familias.
El estallido y el posterior incendio afectaron a un establecimiento muy concurrido por turistas, que se encontraba lleno por la celebración de Nochevieja. La policía cantonal situó el inicio del fuego a las 1:30 y describió un despliegue inmediato de efectivos de seguridad, bomberos y servicios de socorro en el punto del siniestro para atender a los afectados, establecer perímetros de seguridad y ordenar la evacuación sanitaria. La intervención permanece activa mientras se completa el rastreo del inmueble y del entorno.
El dispositivo de emergencia incluyó el uso de diez helicópteros, cuarenta ambulancias y la movilización de aproximadamente 150 profesionales sanitarios, según detallaron los medios públicos suizos con base en informaciones oficiales difundidas tras la primera reunión de coordinación. Estas capacidades permitieron transferir a los heridos a varias ciudades de la Suiza occidental y central, en función de la disponibilidad de camas y de unidades especializadas en quemados. Las operaciones de triage se realizaron en el propio emplazamiento para acelerar las evacuaciones.
La policía cantonale valló completamente el área afectada e impuso una prohibición de vuelo sobre Crans-Montana con el objetivo de asegurar el trabajo de rescate y de investigación. En su comunicación inicial, además, estableció un número de atención para familiares y allegados e instó a la población a no acercarse a la zona, medidas que permanecen vigentes hasta nueva indicación de las autoridades. Estas restricciones abarcan tanto el entorno inmediato del local como las vías de acceso más cercanas, que quedaron bajo control policial para el tránsito de los servicios de socorro.
El Consejo de Estado del Valais decretó a las 9:00 del 1 de enero la “situación particular”, una figura prevista en la gestión cantonal de emergencias que permite movilizar sin demora medios adicionales, adoptar medidas administrativas aceleradas y coordinar recursos durante varios días si resulta necesario. El comunicado del Ejecutivo cantonal subraya que el bar Le Constellation sufrió una “explosión seguida de un incendio violento” y que el balance incluye numerosos muertos y heridos. El Gobierno cantonal pidió a residentes y visitantes que sigan estrictamente las consignas de la policía y los servicios de rescate mientras prosigue la intervención.
El suceso se produjo en un municipio de alta afluencia turística durante la temporada de invierno. En los días previos a la Nochevieja, la administración local recordaba la prohibición de fuegos artificiales en Crans-Montana y en las comunas vecinas de Lens e Icogne, así como las normas de alerta a los bomberos en caso de humo o conato de incendio. Esa normativa municipal estuvo vigente durante la transición de año; las autoridades no han vinculado dicha prohibición con el origen del siniestro, que continúa bajo examen.
A lo largo de la mañana, la policía informó de que más de un centenar de personas se encontraban en el interior del local durante la celebración, lo que explica el alcance del dispositivo de rescate y la derivación de pacientes a varios hospitales de referencia. El mando policial cantonal indicó que se habilitó una línea específica para familiares y que los equipos forenses trabajan en la identificación de las víctimas con el apoyo de laboratorios especializados, con el fin de proceder a su restitución a los allegados en cuanto sea posible.
El periódico regional Le Nouvelliste informó de un balance de “decenas de muertos” tras el siniestro, una formulación coincidente con la empleada por las autoridades cantonales en sus comparecencias y comunicados. Los medios públicos suizos ratificaron en sus servicios informativos del mediodía la cifra estimada de alrededor de cien heridos, gran parte de ellos de gravedad, y la continuidad de la intervención a cargo de policía, bomberos y equipos médicos en el lugar.
Desde primera hora, la policía cantonale difundió una nota informativa en la que describió el incidente como un “acontecimiento grave” en una bar de Crans-Montana, fijó la hora del estallido y anunció la imposición de un perímetro de seguridad y de una zona de exclusión aérea sobre la localidad. Esa comunicación incluyó el establecimiento de un teléfono de ayuda para familiares y la convocatoria de una comparecencia ante la prensa a las 10:00 en la Fondation Opale, en Lens.
Diversos responsables civiles y policiales del Valais confirmaron durante la mañana que entre las personas afectadas hay nacionales de varios países, circunstancia habitual en un enclave turístico de montaña en plena temporada. La policía se refirió a esa condición al explicar el esfuerzo de coordinación con consulados y con los servicios de salud de varias ciudades para la atención de heridos y la comunicación con los allegados de las víctimas.
La estación de Crans-Montana mantuvo su actividad bajo restricciones de seguridad en el sector afectado por el cordón policial. La prohibición de sobrevuelo y el perímetro de seguridad permanecen activos para preservar el trabajo de los investigadores y de los servicios de socorro, y para evitar interferencias en las operaciones de traslado sanitario que continúan cuando las condiciones lo requieren. El Gobierno cantonal reiteró en su comunicado que la “situación particular” declarada permite sostener ese despliegue en el tiempo y coordinar a los distintos organismos involucrados.
Las autoridades cantonales y la policía pidieron a residentes y visitantes seguir las indicaciones de los servicios de emergencia y utilizar exclusivamente los canales oficiales para obtener información sobre el siniestro y sobre el apoyo a las personas afectadas. La línea específica para familiares se mantiene operativa en el número 0848 112 117, de acuerdo con la comunicación difundida por la policía.
