Unas 40 personas murieron y 115 resultaron heridas tras declararse un incendio, precedido por una explosión, en el bar Le Constellation de la estación alpina suiza de Crans-Montana durante la madrugada del jueves 1 de enero de 2026, según la Policía del cantón del Valais. El comandante Frédéric Gisler informó que la mayoría de los heridos se encuentra en estado grave. La autoridad cantonal descartó indicios de atentado y mantuvo abierta una investigación para determinar el origen del siniestro. El presidente de la Confederación Suiza, Guy Parmelin, calificó lo ocurrido como “una de las peores tragedias que ha vivido nuestro país”.
El fuego comenzó alrededor de la 1:30 de la madrugada en el interior del establecimiento, situado en el núcleo urbano de la estación, en plena celebración de Año Nuevo. Los primeros equipos policiales llegaron pocos minutos después de la alerta y coordinaron, junto con los bomberos y los servicios sanitarios, la evacuación y la atención de las víctimas. Las autoridades activaron de inmediato un dispositivo de emergencia de gran envergadura y establecieron un perímetro de seguridad.
El balance provisional difundido por la Policía cantonal señala “una cuarentena de personas fallecidas” y “alrededor de 115 heridos”, con predominio de lesionados graves. La identificación de las víctimas continúa y, de acuerdo con las autoridades, podría prolongarse varios días o semanas, debido a las condiciones en que se produjo el siniestro. El Ministerio Público del Valais abrió una instrucción penal y confirmó que, con los elementos disponibles, queda descartada la hipótesis de terrorismo.
El Consejo de Estado del cantón del Valais decretó a las 9:00 del 1 de enero la “situación particular” para movilizar de manera sostenida recursos de intervención durante varios días y gestionar las consecuencias del suceso. La medida incluye recomendaciones expresas a la población para acatar las instrucciones oficiales y no desplazarse a la zona afectada. Las autoridades habilitaron una línea telefónica de atención a familias y allegados (0848 112 117).
El operativo de respuesta movilizó aproximadamente a 30 gendarmes, 60 inspectores, 70 bomberos y cerca de 150 profesionales sanitarios. En el transporte de víctimas participaron 42 ambulancias y 13 helicópteros. Los heridos se distribuyeron entre centros hospitalarios de Sion, Viège, Martigny, Rennaz, Lausana (CHUV), Ginebra (HUG), Friburgo, Berna y Zúrich. La Policía pidió a la población evitar, en la medida de lo posible, acudir a los servicios de urgencias para no saturar unas infraestructuras ya muy exigidas por la atención a los afectados.
El Ejecutivo cantonal informó de una explosión seguida de un incendio violento en el interior del bar y reiteró que el origen exacto permanece por esclarecer. El sector continúa completamente acordonado para las labores periciales, y rige una prohibición de sobrevolar el área de Crans-Montana mientras duren las actuaciones. La vía principal de la localidad permanece cerrada por necesidades de la investigación.
El presidente de la Confederación, Guy Parmelin, pospuso su mensaje de Año Nuevo previsto para el mediodía del jueves como gesto de respeto hacia las víctimas y sus familias. Durante una comparecencia conjunta con autoridades cantonales, Parmelin describió el hecho como una tragedia de dimensiones excepcionales para el país. El Consejo Federal expresó su “consternación” por el incendio y manifestó su solidaridad con las personas afectadas.
La Policía cantonal precisó que entre las víctimas hay personas de distintas nacionalidades. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia comunicó que 16 ciudadanos italianos figuran como desaparecidos y que entre 12 y 15 se encuentran hospitalizados en centros suizos. El Ministerio francés de Asuntos Exteriores informó de dos ciudadanos franceses entre los heridos. Las autoridades suizas indicaron que actualizarán la información sobre nacionalidades una vez avancen los procesos de identificación.
Medios públicos y agencias con presencia en el lugar confirmaron la magnitud del dispositivo sanitario y la derivación de heridos críticos a hospitales universitarios fuera del cantón. Fuentes hospitalarias informaron de la activación de planes internos de emergencia para ampliar capacidades de cuidados intensivos y quirófanos en los centros de referencia. Estas medidas se adoptaron en coordinación con la central de emergencias, que priorizó el triaje y la evacuación médica conforme a los protocolos regionales.
La cronología difundida por la Policía detalla que un tercero alertó a la central de operaciones al observar humo que salía del local. La primera intervención se centró en la atención inmediata a las víctimas y en contener el fuego en el interior del inmueble. De forma paralela, los agentes cerraron el acceso al sector y mantuvieron la circulación desviada. El perímetro continuará asegurado mientras trabajen los equipos forenses y los especialistas en incendios.
El lugar del suceso corresponde al bar Le Constellation, un establecimiento ubicado en el área central de la estación de Crans-Montana, en el distrito de Sierre (canton del Valais). Las autoridades municipales habilitaron espacios de acogida para familiares, testigos y afectados con apoyo psicológico y administrativo, en coordinación con la línea de atención cantonal.
Agencias internacionales y medios europeos corroboraron las cifras provisionales de víctimas comunicadas por la Policía cantonal y la declaración del presidente suizo sobre la gravedad del siniestro. En sus coberturas, coincidieron en señalar la ausencia de indicios de atentado y el carácter preliminar de las hipótesis sobre el origen del incendio, a la espera de los resultados de la investigación penal dirigida por el Ministerio Público del Valais.
La autoridad cantonal recalcó que la identificación de las personas fallecidas avanza con procedimientos de medicina forense y que informará a las familias a medida que confirme cada caso. La línea telefónica 0848 112 117 permanece operativa para consultas de allegados y testigos ligeramente lesionados, y la Policía solicitó evitar desplazamientos innecesarios a los hospitales de la región. La zona afectada continúa bajo restricción de acceso y con la prohibición de vuelos vigente.
