China inició la integración del turbofán WS-15 en el J-20, con más empuje, crucero supersónico sin poscombustión y mayor alcance operativo, según pruebas e imágenes.
Integración del WS-15 y efectos sobre velocidad, alcance y autonomía
China puso en vuelo y en vías de integración operativa el turbofán WS-15 en el caza furtivo J-20. El nuevo motor aporta más empuje, habilita crucero supersónico sostenido sin poscombustión y abre margen para ampliar el alcance efectivo de misión. Imágenes de finales de diciembre mostraron un J-20A de especificación de serie con WS-15 en pruebas, tras dos años de vuelos de desarrollo documentados públicamente y anticipados por el consorcio aeronáutico chino desde 2023.
En 2023, directivos del conglomerado indicaron que el WS-15 estaba listo para producción en serie. Fuentes especializadas situaron su empuje máximo cerca de 181 kilonewtons y señalaron que su adopción dotaría al J-20 de crucero supersónico sin poscombustión. Ese régimen reduce el consumo específico a velocidades transónicas y supersónicas al prescindir del gasto de carburante propio de la poscombustión, con más velocidad sostenida y mayor alcance práctico con la misma carga interna de combustible.
El aumento de empuje y una célula optimizada aportan efectos directos sobre alcance y velocidad. Con crucero supersónico sostenido, un caza cubre más distancia en menos tiempo sin penalizar su autonomía con la poscombustión, lo que mejora el radio de acción con carga interna y acorta la ventana de respuesta adversaria. El mayor empuje eleva la tasa de ascenso y permite sostener regímenes altos a gran altitud, factores que amplían la envolvente de combate.

El conjunto resultante, con mayor empuje y mejoras aerodinámicas, eleva la eficiencia. La integración prevista por la industria desde 2023 fijó como objetivo consolidar un J-20 capaz de crucero supersónico sostenido sin poscombustión y con mayor radio de acción con carga interna. Ese listón se apoya en un motor de nueva generación y en una célula ajustada para minimizar pérdidas, con beneficios en velocidad sostenida, autonomía de misión y capacidad de respuesta ante amenazas.
Puntos clave sobre el WS-15 y su efecto en el J-20
- Empuje máximo aproximado situado cerca de 181 kilonewtons.
- Crucero supersónico sin poscombustión, con menor consumo específico.
- Tomas de aire rediseñadas, morro retocado y espina dorsal elevada en J-20A.
- Toberas dentadas orientadas a firma reducida y mejor gestión térmica.
- Sustitución prevista del WS-10C interino en el sistema de armas.
Evolución del J-20A y cronología de pruebas e integración 2023–2025
El J-20A, variante mostrada públicamente en 2025, añadió tomas de aire rediseñadas para optimizar el flujo hacia los nuevos motores, un morro retocado y una espina dorsal ligeramente elevada. La modificación de la espina amplía el volumen interno utilizable para sensores y depósitos. La arquitectura de sensores de visión pasiva alrededor del fuselaje suple la pérdida de campo visual directo, con un cierre del diseño sin impacto negativo sobre la conciencia situacional del piloto.
Las evidencias de vuelo con WS-15 se remontan a mediados de 2023. Imágenes y vídeos captados en Chengdu mostraron un J-20 en imprimación amarilla que despegó con dos turbofanes nuevos, identificados por analistas como WS-15. Publicaciones técnicas de referencia y crónicas de la industria aeroespacial recogieron ese hito en plataforma. Después, una campaña sostenida de vuelos durante 2023 y 2024 perfiló el encaje del motor definitivo en la célula revisada.
En septiembre de 2024, fotografías nítidas de un prototipo J-20A con WS-15 ofrecieron primeros planos de toberas traseras con dentado, un acabado coherente con tratamientos de firma frontal y trasera propios de un caza furtivo moderno. Las imágenes, difundidas por publicaciones especializadas, confirmaron de forma externa los rasgos de la planta motriz definitiva y se alinearon con la secuencia de pruebas observada desde el año anterior y reforzaron la percepción de avance en la integración.

En septiembre de 2025, el Ejército del Aire chino presentó la familia J-20 durante el desfile por el 80.º aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial en Pekín. Participaron el J-20 original, el J-20A de cabina simple con célula revisada y el J-20S biplaza, además del J-35A. Fuentes oficiales subrayaron tomas modificadas optimizadas para motores de mayor potencia y un rediseño de la espina con espacio adicional para combustible o equipos.
Firma posterior, gestión térmica y transición industrial del programa
Las toberas en aparatos de pruebas con WS-15 mostraron paneles dentados y un diseño para disminuir la sección radar y mejorar la gestión de la pluma térmica. Literatura técnica y fotografías tras los vuelos de septiembre de 2024 describieron ese acabado y su integración con el fuselaje, que mantiene superficies móviles en cola y canards delanteros en configuración furtiva. Esta geometría no impide empuje vectorial, aunque las primeras unidades no exhibieron superficies de control específicas.
En paralelo, estudios de organismos de investigación estadounidenses aportaron contexto sobre la arquitectura del J-20 y sus necesidades de potencia y gestión térmica. Análisis de 2025 del China Aerospace Studies Institute, dependiente de la Universidad del Aire, encuadraron al J-20 como una plataforma con radar AESA, sensores optrónicos distribuidos y enlaces de datos de alta capacidad, un conjunto que se beneficia de márgenes eléctricos y térmicos más amplios, acordes con motores más potentes como el WS-15.

Referencias de 2023 situaron al WS-15 en estado de producción y recogieron la primera evidencia de vuelo en un J-20 de pruebas. Publicaciones de abril y julio coincidieron en perfilar al motor como sustituto del WS-10C interino y como pieza clave para cerrar la maduración del sistema de armas. Imágenes de finales de 2025 con un J-20A de estándar de serie en pruebas con WS-15 encajan con un tránsito desde prototipos hacia unidades de producción.
El J-20 entró en servicio en 2017 y aumentó su presencia operativa desde entonces. Los cambios del J-20A, concebidos para motores de mayor empuje, armonizan con esa realidad y con perfiles de misión de mayor alcance sin depósitos externos ni aperturas largas de compuertas internas. La aparición del J-20A y del J-20S en el desfile de 2025 y la comunicación sobre su estandarización fijaron un referente público al cierre de las pruebas de propulsión.
Balance técnico: efectos del WS-15 y constatación al cierre de año
Los testimonios gráficos y los informes de la industria permiten resumir los efectos principales del WS-15 sobre el J-20. La nueva planta motriz eleva la relación empuje-peso del conjunto y posibilita crucero supersónico sin poscombustión. El avión gana velocidad sostenida, mientras el consumo disminuye en ese régimen, con beneficio en la autonomía de misión. Ese paquete impulsa un salto tangible de rendimiento dentro de la misma envolvente estructural y con la misma carga interna de combustible.
La integración con la célula del J-20A —tomas de aire ajustadas, morro y espina reconfigurados— reduce pérdidas y contrarresta incrementos de resistencia asociados a una mayor demanda de caudal. Esa combinación mejora la eficiencia de conjunto y mantiene el rendimiento previsto para vuelos a gran altitud y velocidad elevada. El diseño busca traducir la potencia adicional en más alcance y menos penalizaciones aerodinámicas durante perfiles de misión de larga distancia con carga interna.

La configuración posterior con toberas dentadas se adecua a las exigencias de firma reducida en el sector trasero. Ese detalle cobra relevancia en un interceptor de largo alcance con capacidad para sostener velocidades altas durante periodos prolongados. El tratamiento de superficies en la salida trabaja junto con el resto de la célula para controlar la huella radar y térmica, sin renunciar a superficies móviles en cola y canards delanteros en una configuración compatible con furtividad.
El cierre del año dejó una estampa precisa: un J-20A con WS-15 que rodó y despegó en vuelo de prueba, visible en fotografías fechadas a finales de diciembre. Esa secuencia confirmó la transición desde aviones de validación hacia ejemplares de serie en evaluación operativa. La senda industrial y de ensayos recogida desde 2023, con hitos públicos bien documentados, sostuvo ese avance hacia la plena adopción de la nueva planta motriz en el caza de quinta generación.
