El Fujian operó catapultas con J-35 y KJ-600; China realizó maniobras alrededor de Taiwán y Estados Unidos registró 50% de disponibilidad y retrasos del F-35.
El Fujian y las maniobras finales de 2025 en el estrecho de Taiwán
China cerró 2025 con señales verificables sobre su aviación naval. El portaaviones Fujian, incorporado en noviembre tras acumulación de pruebas de mar, cruzó el estrecho de Taiwán el 17 de diciembre en tránsito hacia la zona de Shanghái. En la última semana del año, el Ejército Popular de Liberación ejecutó maniobras conjuntas alrededor de la isla bajo la denominación “Misión de Justicia 2025”, con un despliegue a escala en varios sectores marítimos y aéreos.
El ministerio de Defensa de Taiwán informó el tránsito del Fujian y una patrulla de preparación para el combate con 23 aeronaves. Las maniobras incluyeron emplazamientos navales y aéreos en varios sectores y afectaron el tráfico aéreo y marítimo. El ministerio mantuvo un estado de vigilancia reforzado y reportó vuelos y navegación en proximidad de sus aguas y espacio aéreo de interés durante la operación.
La agencia oficial china comunicó la conclusión de los ejercicios tras el cumplimiento de objetivos de coordinación interarmas. Esa comunicación llegó al cierre de dos jornadas de actividades de gran escala alrededor de Taiwán, con presencia simultánea en múltiples ejes. La Armada y la Fuerza Aérea chinas cumplieron tareas complementarias para validar procedimientos de adiestramiento y de enlace de mando. Desde Taipéi, los reportes diarios reflejaron alertas continuas y el seguimiento de trayectorias en áreas de interés.

El Fujian representa un salto frente a los dos portaaviones previos por su cubierta plana integral y sus catapultas. La nave inició pruebas de mar en 2024, acumuló nueve salidas hasta septiembre de 2025 y se incorporó en noviembre con un acto al máximo nivel. Durante el adiestramiento, la Armada difundió lanzamientos y recuperaciones del J-15T y el J-35 sin armamento visible, además de operaciones del KJ-600 consistentes con validaciones mecánicas y de procedimientos.
Datos clave y fechas verificables
- 22 de septiembre: primeras imágenes de catapultas y apontajes de J-35, J-15T y KJ-600 verificadas por publicaciones especializadas.
- 17 de diciembre: tránsito del Fujian por el estrecho y patrulla de 23 aeronaves chinas en preparación para el combate.
- “Misión de Justicia 2025”: dos jornadas de maniobras de gran escala alrededor de Taiwán con efectos sobre tráfico aéreo y marítimo.
- 19 de diciembre: disponibilidad media del F-35 del 50% en el año fiscal 2024, según la Oficina del Inspector general.
- 3 de septiembre de 2025: GAO reportó 110 entregas con 238 días de demora promedio, TR-3 hacia 2026 y recorte de contenido del bloque 4 hasta 2031.
Catapultas y apontajes con J-35, J-15T y KJ-600 en el Fujian operativos
El punto de inflexión técnico de la aviación embarcada china se produjo el 22 de septiembre, cuando medios oficiales difundieron por primera vez imágenes de lanzamientos por catapulta y apontajes en el Fujian con tres aeronaves: el caza furtivo J-35, el J-15T adaptado a catapultas y el avión de alerta temprana KJ-600. Publicaciones especializadas independientes verificaron el origen del material y la tipología de los aparatos.

Las secuencias mostraron integración de catapultas electromagnéticas y cables de frenado con aeronaves de masas y perfiles distintos. Ese requisito resulta esencial para sostener ritmos de salidas elevados dentro de un ala aérea mixta con funciones de combate, apoyo y vigilancia. La evidencia visual aportó parámetros de compatibilidad entre sistemas de a bordo y aparatos, así como una referencia de procedimientos durante las fases de salida y recuperación en cubierta plana.
Con esos avances, China ingresó en el grupo de marinas que operan plataformas de despegue asistido aptas para aeronaves de alerta temprana de alas fijas. La combinación de caza furtivo embarcado, aparato de alerta temprana y catapultas posiciona a la Armada china dentro de un estándar operativo que exige coordinación estrecha entre controladores, dotaciones y dotación aérea, además de una logística capaz de sostener ciclos de generación de salidas con un abanico de misiones.
En el ámbito del Indo-Pacífico, la disponibilidad de catapultas electromagnéticas permite despegar con mayores cargas de combustible y armamento sin ampliar carrera de despegue, y habilita operaciones de aeronaves de mando y alerta esenciales para gestionar el combate en espacios extensos. Las imágenes del 22 de septiembre mostraron secuencias completas de lanzamiento y apontaje, y los tránsitos posteriores del buque ofrecieron una referencia geográfica de su despliegue tras la incorporación de noviembre.
Disponibilidad del F-35, modernización y presiones operativas en 2024–2025
Estados Unidos afrontó incidencias de sostenimiento y calendario en su principal programa de caza. La Oficina del Inspector general informó el 19 de diciembre que la disponibilidad media del F-35 en el año fiscal 2024 fue del 50%, con incumplimientos de objetivos de disponibilidad plena y de misión. El informe identificó deficiencias en la supervisión contractual de servicios de sostenimiento y detalló pagos al contratista principal sin ajustes económicos, por debajo de parámetros mínimos fijados por las fuerzas usuarias.

La modernización añadió otro eje problemático. La GAO señaló el 3 de septiembre de 2025 que en 2024 el fabricante entregó 110 aeronaves con retraso y que, en promedio, las unidades llegaron con 238 días de demora, frente a 61 en 2023. El paquete “Technology Refresh 3”, necesario para capacidades del bloque 4, acumuló tres años de retraso con primeras entregas previstas en 2026, y el contenido del bloque 4 se redujo para estabilizar plazos y costos hasta 2031.
Esos indicadores se reflejaron en la planificación de la flota: con una disponibilidad media del 50% en 2024, los escuadrones dispusieron de menos horas de vuelo por célula. La transición a la nueva arquitectura de soporte lógico y equipos del bloque 4 quedó supeditada a la estabilización del paquete intermedio y a la normalización del calendario de entregas. El organismo auditor subrayó que el diseño de incentivos contractuales permitió pagos significativos pese a la no consecución de objetivos de rendimiento.
El marco operativo global condicionó la demanda sobre medios estadounidenses. En el mar Rojo y Yemen, Estados Unidos lideró a comienzos de 2024 una operación multinacional para proteger rutas comerciales frente a ataques de los hutíes, y entre marzo y mayo de 2025 amplió acciones armadas para disuadir agresiones a la navegación. Ese esfuerzo derivó en una desescalada parcial con mediación de Omán respecto de ataques a buques estadounidenses, mientras análisis al 2 de enero de 2026 describieron a los hutíes con capacidad para afectar el tráfico regional.
Tensiones en Yemen, apoyo a Ucrania y ajustes en la base industrial
El cierre del año añadió fricción regional. El 30 de diciembre, una coalición liderada por Arabia Saudí ejecutó un ataque aéreo sobre el puerto yemení de Mukalla tras denunciar la llegada de contenedores con armas desde los Emiratos Árabes Unidos. Horas después, Abu Dabi anunció la retirada de sus fuerzas remanentes del país. Esa secuencia se sumó a tensiones previas con el principal grupo separatista del sur yemení, que rechazó peticiones saudíes de retirada de posiciones tomadas a mediados de diciembre.

En Europa oriental, el Congreso estadounidense aprobó el 17 de diciembre una ley anual de política de defensa que autorizó $800 millones para la Iniciativa de Asistencia de Seguridad para Ucrania, con 400 millones por año en un período bianual mediante contratos con la industria nacional. El texto también respaldó iniciativas de seguridad para los países bálticos. Los flujos de ayuda a Kiev variaron durante 2025 por decisiones presupuestarias y administrativas según balances oficiales.
El cuadro industrial reflejó la respuesta a esa demanda de medios y munición. Un análisis del Instituto de la Universidad de Defensa Nacional detalló que el Departamento de Defensa institucionalizó en 2023 una célula de aceleración de producción para identificar cuellos de botella y dirigir inversiones hacia componentes críticos, entre ellos motores cohete y espoletas. La iniciativa buscó duplicar o más el rendimiento en líneas prioritarias con coordinación interagencias y compromisos de ampliación de capacidades en empresas clave, tras trabajos de base iniciados en 2022.
El cierre de 2025 dejó hechos verificables en dos planos. En el asiático, un portaaviones con catapultas avanzó hacia un adiestramiento de mayor nivel con su ala aérea prevista, acompañado de ejercicios de gran escala alrededor de Taiwán. En el estadounidense, un programa de caza registró una disponibilidad media del 50% y modernizaciones pospuestas a 2026, dentro de un contexto de operaciones y compromisos simultáneos en Oriente Medio y apoyo a Ucrania que motivaron ajustes industriales y nueva autorización de fondos.
