Un dron furtivo RQ-170 de la Fuerza Aérea de EE. UU. apoyó la operación Resolución Absoluta que capturó a Maduro en Caracas.
Despliegue aéreo y secuencia de irrupción en la capital venezolana
En la madrugada del 3 de enero de 2026, al menos un RQ-170 Sentinel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos apoyó la operación “Resolución Absoluta”, que concluyó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas. El dispositivo incluyó un despliegue superior a 150 aeronaves y la inserción de fuerzas especiales para extraer al mandatario hacia el anfibio USS Iwo Jima. Imágenes verificadas situaron a un RQ-170 en Roosevelt Roads horas después, junto con cazas y helicópteros asociados.
La secuencia operativa comenzó con golpes aéreos contra objetivos militares en la capital venezolana y en zonas aledañas, con ataques contra sistemas de defensa antiaérea. Después, un paquete de helicópteros se aproximó al área del objetivo con el fin de introducir a los equipos de asalto. El Estado Mayor estadounidense informó que despegaron más de 150 aeronaves desde 20 bases, con participación de F-22, F-35, B-1 y plataformas de guerra electrónica, además del Regimiento 160 de Aviación de Operaciones Especiales.
U.S. RQ-170 stealth drone returning to Puerto Rico this morning.
— Massimo (@Rainmaker1973) January 3, 2026
This is a quiete rare footage of the drone, spotted after supporting US strikes on Venezuela last night.
[📹 Nando Curbelo Rodriguez]pic.twitter.com/dYVHcfGvbQ
En la fase de irrupción, los comandos alcanzaron la residencia fortificada donde se encontraba Maduro. No hubo bajas estadounidenses, aunque sí heridos, y un helicóptero recibió un impacto, pero conservó el vuelo. A las 3:20 a. m. EST, los helicópteros ya volaban sobre el mar con detenidos a bordo. La extracción se dio por vía aérea y marítima y concluyó en el USS Iwo Jima, como parte del esquema general de la operación.
El mando conjunto priorizó la neutralización rápida de sensores y armas antiaéreas venezolanas, ya que el tránsito de los helicópteros hacia el punto de inserción y su salida dependían de la degradación de esa amenaza. El presidente de Estados Unidos siguió la retransmisión desde Florida. Dentro de la residencia, Maduro y su esposa se rindieron tras un intento fallido de refugio en una sala de seguridad. El vector de asalto mantuvo rumbo hacia el mar para completar la fase de extracción.
Claves operativas y datos confirmados de la misión
- Más de 150 aeronaves despegaron desde 20 bases en el hemisferio.
- F-22, F-35, B-1 y plataformas de guerra electrónica brindaron cobertura.
- A las 3:20 a. m. EST, los helicópteros ya volaban sobre el mar.
- La extracción concluyó en el buque anfibio USS Iwo Jima en el Caribe.
- Un RQ-170 aterrizó en Roosevelt Roads y su llegada quedó registrada.
Pruebas visuales y daños en defensas antiaéreas caraqueñas militares
En el terreno, fotografías y registros satelitales posteriores evidenciaron daños significativos en instalaciones militares caraqueñas vinculadas con la defensa antiaérea, con mención expresa a la base de La Carlota y al complejo de Fuerte Tiuna. La documentación gráfica mostró vehículos y edificaciones calcinadas, en un patrón compatible con una campaña de supresión y destrucción de defensas. Ese esfuerzo buscó reducir capacidades de detección y fuego para habilitar rutas de tránsito a helicópteros de asalto y aeronaves de escolta.

El componente de vigilancia y reconocimiento incluyó medios aéreos de muy baja observabilidad. Un observador local en Ceiba registró la llegada de un RQ-170 a Roosevelt Roads en la mañana del 3 de enero; publicaciones especializadas difundieron y analizaron ese material. El aterrizaje coincidió con el retorno de F-22 y otros aparatos a la misma instalación, que operó desde finales de 2025 como punto de apoyo para refuerzo aéreo en el Caribe asociado con movimientos hacia Venezuela.
El empleo del Sentinel siguió un patrón documentado en misiones que exigen vigilancia discreta y sostenida sobre objetivos de alto valor, con permanencia prolongada dentro de áreas con cobertura radar y riesgo de intercepción. Su configuración de ala volante y su firma reducida permitieron órbitas persistentes a altitud media con menor probabilidad de detección. El sistema aportó coordenadas y referencias para el vector de asalto y para medios de supresión de defensas que aseguraron accesos.
En Roosevelt Roads, el aterrizaje registrado tras la misión, junto con el retorno de cazas de quinta generación, aportó una referencia geográfica para la secuencia táctica observada esa noche. El conjunto comprendió vigilancia, ataques de precisión, irrupción, salida por rutas abiertas y contacto final sobre el agua rumbo a un buque anfibio, además de confirmación de la detención. Ese encadenamiento permitió vincular el despliegue furtivo con la extracción y con la cronología difundida por fuentes oficiales.
El papel del RQ-170 en vigilancia discreta y apoyo al asalto directo
El RQ-170 Sentinel, desarrollado por la división de proyectos avanzados de Lockheed Martin, constituye un sistema aéreo no tripulado de baja observabilidad concebido para misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento en profundidad sobre espacio aéreo disputado. La Fuerza Aérea reconoció su existencia y su encuadramiento en el Ala 432, con unidades en Creech y Tonopah, aunque mantiene reserva sobre cantidad y equipamiento. La única imagen oficial divulgada por la institución lo situó en Guam.

En “Resolución Absoluta”, las funciones propias de un dron furtivo de esta clase abarcaron obtención discreta y persistente de imagen electro-óptica e infrarroja, cartografía con radar de apertura sintética, detección de movimientos en superficie y captación de señales. Ese paquete sirvió para determinar posiciones, rutas y condiciones del entorno inmediato de un objetivo con fuerte custodia y dentro de un entramado de defensa antiaérea. Los puestos de mando y las aeronaves recibieron imagen con latencia reducida.
Durante la ejecución, la prioridad consistió en neutralizar sensores y armas antiaéreas venezolanas con rapidez, porque el tránsito hasta el punto de inserción y la salida dependían de una degradación suficiente de esa amenaza. El seguimiento presidencial se realizó desde Florida, mientras los equipos avanzaron hacia la residencia fortificada. Una vez dentro, Maduro y su esposa se rindieron, después de un intento fallido de refugio en una sala de seguridad, y el traslado continuó hacia el anfibio.
La presencia del Sentinel en Puerto Rico, con actividad operativa asociada a Venezuela, se integró en la estructura de inteligencia previa y en la cobertura directa de la acción de Caracas. Ese vínculo temporal, sumado al retorno de aparatos a Roosevelt Roads, reforzó la lectura de un empleo coordinado de vigilancia furtiva, cazas de quinta generación, bombarderos y helicópteros de operaciones especiales. La asociación aportó contexto adicional para el vector de asalto y para la supresión de defensas.
Contexto institucional, reacciones y valoración técnica del Sentinel
En las horas posteriores, instituciones y gobiernos emitieron comunicados y fijaron posturas. El Consejo de Seguridad de la ONU programó para el lunes una sesión dedicada a la acción en Venezuela, ante preocupaciones relacionadas con los principios de la Carta de las Naciones Unidas. En Europa, la Cancillería alemana pidió una salida política y reclamó respeto del derecho internacional. En el ámbito informativo, agencias y diarios reconstruyeron la cronología con detalles clave y confirmaciones oficiales.

Las autoridades estadounidenses situaron en veinte las bases de salida del componente aéreo, con un total superior a ciento cincuenta aparatos. Identificaron el papel de los cazas F-22 y F-35 como escoltas y cobertura para la penetración de los helicópteros, en coordinación con plataformas de interferencia y ataque electrónico. Ese mismo día, analistas independientes documentaron llegadas y salidas de aeronaves en Ceiba, Caracas y otras ubicaciones, además de análisis de daños en Fuerte Tiuna.
En el espacio informativo latinoamericano, crónicas y reconstrucciones describieron el inicio de los estallidos poco después de las dos de la madrugada en Caracas, la aparición de columnas de humo en instalaciones militares, la circulación de videos de helicópteros a baja altura y la confirmación oficial del traslado de los detenidos hacia el buque estadounidense para su entrega a autoridades federales. El registro temporal de vuelos hacia Puerto Rico incluyó menciones explícitas al RQ-170.
En la dimensión técnica, el Sentinel permanece como un programa con información pública limitada. La Fuerza Aérea confirma su misión de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, su pertenencia al Ala 432 y su operación por escuadrones de reconocimiento; publicaciones profesionales de la institución lo definen como una plataforma táctica de penetración diurna y nocturna, concebida para operar sobre territorios con defensas activas. Múltiples observadores en Ceiba aportaron constancias con correspondencia temporal directa con la misión.
