Las FDI dijeron que dos operativos de Hezbolá murieron en un ataque con dron el domingo en el sur del Líbano contra un vehículo.
Ataque con dron en Jmaijmeh y versiones sobre afiliación de víctimas
Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron el lunes que las dos personas muertas el día anterior por un ataque con dron en el sur del Líbano eran operativos de Hezbolá vinculados a tareas de reconstrucción de infraestructura del grupo. El impacto alcanzó un vehículo en las inmediaciones de Jmaijmeh, a kilómetros de la frontera. El Ministerio de Salud libanés informó de dos muertos por ese ataque y el ejército israelí difundió imágenes de la operación.
El hecho ocurrió el domingo y formó parte de una serie de acciones que Israel describe como respuestas a vulneraciones de los entendimientos del alto el fuego. En su versión, Israel ubicó la operación en el área de Jmaijmeh y sostuvo que los objetivos participaban en tareas destinadas a restituir capacidades de Hezbolá en la zona. En paralelo, la autoridad sanitaria libanesa reportó dos muertos por un “ataque enemigo” contra un automóvil cerca de esa localidad.
Fuentes locales aportaron datos sobre la identidad de las víctimas. Hezbolá reconoció que uno de los muertos pertenecía a sus filas, mientras que información de campo publicada por un medio con sede en Beirut indicó que la segunda víctima era un rescatador que se hallaba en el lugar. Esos elementos no modificaron la valoración oficial israelí sobre el objetivo del ataque dentro de las restricciones vigentes desde la entrada en vigor de la tregua.
צה"ל חיסל שני מחבלים שעסקו בשיקום תשתיות צבאיות של ארגון הטרור חיזבאללה
— צבא ההגנה לישראל (@idfonline) January 5, 2026
צה"ל תקף וחיסל אתמול, במרחב ג'מיג'מה שבדרום לבנון, שני מחבלים מארגון הטרור חיזבאללה.
המחבלים עסקו בניסיונות שיקום תשתיות צבאיות של ארגון הטרור חיזבאללה.
פעילותם של המחבלים היוו הפרה בוטה של ההבנות בין… pic.twitter.com/uRdYoV3qd8
El episodio se sumó a una cronología de incidentes que Israel presenta como respuestas a intentos de rearme o de reconstrucción de posiciones por parte de Hezbolá en la franja meridional libanesa. El lunes, las Fuerzas de Defensa de Israel hicieron pública la filmación del ataque, que mostró el impacto contra el vehículo señalado en las cercanías de Jmaijmeh y cerró la información inmediata difundida por fuentes oficiales y sanitarias en ambos lados.
Puntos clave del episodio y del marco del alto el fuego
- Alto el fuego fijado a finales de noviembre de 2024, con retirada de Hezbolá al norte del Litani y repliegue israelí con plazos.
- Febrero de 2025: Israel notificó que mantendría tropas en cinco emplazamientos al sur del Líbano más allá del límite, con coordinación con la ONU.
- Septiembre de 2025: el Consejo de Ministros aprobó un plan del ejército para desmovilizar capacidades armadas de Hezbolá, sin calendario público.
- Diciembre de 2025: Estados Unidos, Francia y Arabia Saudí impulsaron refuerzos del mecanismo de verificación del alto el fuego con apoyo de la ONU.
- Noviembre de 2025: la oficina de derechos humanos de la ONU reportó al menos 127 civiles muertos en el Líbano por ataques israelíes.
Alto el fuego, parámetros acordados y efectos sobre el despliegue
El alto el fuego se remonta a finales de noviembre de 2024, tras una mediación encabezada por Estados Unidos que fijó parámetros básicos después de dos meses de combate en territorio libanés e incursiones terrestres israelíes en el sur del país. El entendimiento exigió la retirada de fuerzas de Hezbolá al norte del río Litani y, en paralelo, el repliegue de unidades israelíes con plazos y desarticulación gradual de infraestructura militar en la franja fronteriza.
Antes de esa tregua, el Gobierno de Israel presentó su ofensiva con un objetivo específico: crear condiciones de seguridad para el retorno de alrededor de 60.000 residentes de localidades del norte de Israel que habían evacuado desde octubre de 2023 a causa de ataques transfronterizos de Hezbolá. Esa cifra de desplazados internos israelíes apareció de manera consistente en comunicaciones oficiales y en recuentos de agencias internacionales durante el tramo final de 2024.

Tras la entrada en vigor del alto el fuego, el despliegue en el terreno registró ajustes. En febrero de 2025, Israel notificó que mantendría tropas en cinco emplazamientos al sur del Líbano más allá del límite, con el argumento de proteger comunidades fronterizas y facilitar una transferencia del control a las Fuerzas Armadas Libanesas. Esa decisión pasó a la negociación entre las partes y a la coordinación con la misión de Naciones Unidas en la zona.
El Gobierno del Líbano activó un proceso orientado a reforzar la exclusividad estatal sobre las armas. En septiembre de 2025, el Consejo de Ministros acogió un plan del ejército que establece la desmovilización de capacidades armadas de Hezbolá y encomienda a las Fuerzas Armadas Libanesas la ejecución de esa política, sin calendario público. Ese documento abrió medidas de incautación y registro de arsenales en el sur, junto con advertencias sobre limitaciones operativas.
Operaciones posteriores, balances de víctimas y dinámicas fronterizas
Ese proceso generó iniciativas diplomáticas. En diciembre de 2025, funcionarios de Estados Unidos, Francia y Arabia Saudí impulsaron fórmulas para reforzar el mecanismo de verificación del alto el fuego con expertos militares y apoyo de la misión de Naciones Unidas, tras constatar que las capacidades del ejército libanés resultaban insuficientes para completar por sí solo la desmovilización. En ese marco, Israel transmitió exigencias para ampliar inspecciones a depósitos de armas, con reservas del mando libanés.
Las cifras de víctimas posteriores a la entrada en vigor de la tregua indicaron continuidad de acciones puntuales y réplicas intermitentes. La oficina informó en noviembre de 2025 que al menos 127 civiles murieron en el Líbano por ataques israelíes durante el periodo tras el alto el fuego y reclamó respeto de los compromisos. En esos meses, episodios incluyeron ataques selectivos contra mandos y bombardeos sobre instalaciones del grupo.

Israel sostuvo que sus operaciones buscan impedir la reconstitución de capacidades de Hezbolá en áreas donde, según el acuerdo, no deberían operar fuerzas del grupo. La versión israelí incluyó datos sobre objetivos alcanzados y bajas entre combatientes de Hezbolá y grupos aliados en el sur del Líbano desde la entrada en vigor del alto el fuego. En recuentos recientes, el ejército situó más de 380 integrantes muertos y mencionó más de 1.200 incursiones durante ese periodo.
Los movimientos sobre el terreno han estado condicionados por el texto del acuerdo y por la geografía de la frontera. La línea de separación utilizada, bajo presencia de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano, fue escenario de patrullas, vigilancia aérea y control de accesos durante despliegues y repliegues sucesivos desde finales de 2024. A ese dispositivo se sumaron despliegues nacionales cerca del Litani y medidas israelíes para prevenir infiltraciones.
Contexto demográfico y tareas pendientes en el sur del Líbano y frontera
El episodio de Jmaijmeh se relaciona con acciones que Israel presenta como respuesta a intentos de rearme o reconstrucción de posiciones por parte de Hezbolá en la franja meridional libanesa. La localización, próxima a Safad al-Batikh y a otras localidades de Bint Jbeil, registró ataques previos contra mandos y células del grupo, según cronologías de agencias internacionales durante 2024 y 2025. La continuidad de esos hechos indica vigilancia aérea y actividad de aeronaves no tripuladas en corredores de observación.
Datos de la fase previa al alto el fuego permiten contextualizar tareas pendientes. Desde octubre de 2023 y durante más de un año, la frontera de Israel y el sur del Líbano registraron ataques con cohetes, misiles y drones que desplazaron a decenas de miles a ambos lados y causaron daños en viviendas e infraestructura. En ese periodo, Israel atribuyó su ofensiva a la seguridad del retorno y a reducir la capacidad de fuego del grupo.

En territorio libanés, la retirada de Hezbolá al norte del Litani se articuló con despliegue del ejército nacional y con operaciones para registrar depósitos de armas. Documentación oficial y reportes diplomáticos describieron esquema gradual de desarme, con fases de localización, retiro y destrucción de materiales, junto con verificación internacional. El mando militar advirtió que la presencia de fuerzas israelíes en puntos del sur y ataques podían interferir en esas tareas y en la normalización de la zona.
El domingo, el ataque en Jmaijmeh añadió un hecho a esa cronografía. La autoridad sanitaria libanesa cifró en dos los muertos por el impacto contra un vehículo, mientras que el ejército israelí sostuvo en su comunicado que los objetivos pertenecían a Hezbolá y participaban en la restitución de infraestructura en la zona. La confirmación de Hezbolá sobre la condición de combatiente de uno y la identificación del otro como rescatador completaron la información inmediata disponible.
