El líder de Ra’am, Mansour Abbas, anuncia que su partido islamista se convertirá en una fuerza política de amplio espectro, abierta a candidatos judíos, lo que supone un cambio significativo.
“Todos los ciudadanos del Estado de Israel, judíos y árabes, pueden afiliarse a Ra’am y postularse a la Knéset”, afirma Abbas en una entrevista con Radio 103. “Quiero ampliar las filas del partido dentro de la sociedad judía”.
Consultado sobre si ya mantiene conversaciones con posibles candidatos judíos interesados en unirse a Ra’am, Abbas señala: “Hay miembros judíos de la Knéset con los que coincido y me sentiría honrado si se incorporaran a Ra’am”. Ra’am está afiliado a la rama sur del Movimiento Islámico, y sus listas de candidatos han estado integradas históricamente de forma exclusiva por árabes musulmanes. No obstante, el partido anunció el mes pasado que se desvincularía del consejo religioso al que estaba asociado y que establecería sus propias instituciones.
La decisión de transformar a Ra’am en un partido cívico abierto a candidatos judíos parece orientada a tomar distancia de organizaciones musulmanas de línea dura, con el objetivo de reforzar su legitimidad entre los partidos sionistas israelíes antes de las elecciones previstas para antes de finales de octubre.
Varios líderes de la oposición, entre ellos el izquierdista Demócratas de Yair Golan y el presidente del partido Yashar y exjefe militar Gadi Eisenkot, han expresado su disposición a formar un gobierno con el respaldo de partidos árabes, aunque otros, como Yisrael Beiteinu, de Avigdor Liberman, han vetado esa posibilidad.
Abbas insiste en que no existe ninguna posibilidad de que Ra’am se incorpore a una coalición con los partidos que actualmente integran el gobierno.
“Esta gente nos abandonó en favor de partidos extremistas. Hoy padecemos las políticas del sionismo religioso y de Otzmá Yehudit”, afirma.
En la misma entrevista, el dirigente analiza la ola de crímenes violentos que azota a la sociedad árabe, a la que califica como “la peor crisis” que ha atravesado la comunidad, y sostiene que el líder del partido Otzmá Yehudit y ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, “sonríe” cada vez que un árabe resulta asesinado.
