Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecen en Manhattan tras su captura en Caracas. La acusación del Distrito Sur los vincula con narcotráfico, armas y narcoterrorismo.
Traslado desde Brooklyn y primera audiencia ante juez en Manhattan
A primera hora del lunes 5 de enero, una escolta armada sacó a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. El grupo los trasladó en helicóptero y en un vehículo blindado hasta el complejo judicial federal de Manhattan para la primera comparecencia ante un juez. La audiencia se produce pocos días después de que fuerzas estadounidenses los detuvieran en Caracas, en una operación que Venezuela denunció como agresión.
El traslado en Nueva York siguió un esquema de máxima seguridad. La comitiva salió de la cárcel federal de Brooklyn cerca de las 7.15 de la mañana y recorrió un tramo breve hasta un campo cercano. Allí Maduro caminó hacia un helicóptero. La aeronave cruzó el puerto y aterrizó en un helipuerto de Manhattan. Desde allí, agentes lo llevaron a un blindado que ingresó por un garaje; Reuters señaló la presencia de Flores.
Reuters situó la llegada en el helipuerto del bajo Manhattan y describió el paso posterior hacia el tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York. La audiencia inicial quedó fijada para las 12.00, hora local, ante el juez Alvin K. Hellerstein. Maduro y Flores permanecen bajo custodia preventiva en Brooklyn desde su traslado a Estados Unidos. En esta etapa, el tribunal suele formalizar la lectura de cargos y fijar condiciones de detención o de libertad provisional.
El Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn es la principal cárcel federal neoyorquina para presos preventivos desde el cierre del Centro Correccional Metropolitano en 2021. Reuters y AP recordaron su historial de incidentes, como el apagón de 2019 que dejó a internos sin luz y calefacción en pleno invierno, además de críticas por condiciones insalubres y violencia. AP informó también de concentraciones de expatriados venezolanos en el exterior tras conocerse la llegada del dirigente.

Claves del traslado y de la audiencia inicial en el Distrito Sur
- Salida del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn alrededor de las 7.15 y traslado en helicóptero al bajo Manhattan.
- Entrada al complejo judicial por un garaje tras el aterrizaje en un helipuerto de Manhattan, con escolta armada y vehículo blindado.
- Audiencia inicial a las 12.00 ante el juez federal Alvin K. Hellerstein en el Distrito Sur de Nueva York.
- Custodia preventiva de Maduro y Flores en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a la espera de decisiones procesales.
- Causa federal por narcotráfico, narcoterrorismo y delitos de armas, según la acusación divulgada y citada por Reuters.
Fiscalía de Nueva York imputa narcotráfico, armas y narcoterrorismo
La comparecencia se enmarca en una causa penal que se tramita en el Distrito Sur de Nueva York. Los fiscales atribuyen a Maduro el papel de responsable de una red de tráfico de cocaína con apoyo desde estructuras estatales. La documentación judicial divulgada lo vincula con acuerdos con organizaciones criminales y armadas. El escrito menciona a los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, a las FARC y a la banda venezolana Tren de Aragua.
Según Reuters, los cargos incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos de armas en el Distrito Sur. La acusación alude a posesión y conspiración para poseer ametralladoras y “artefactos destructivos”. Medios estadounidenses citados por Reuters señalaron que, según la tipificación, las penas pueden alcanzar décadas de prisión o cadena perpetua. La fiscalía sostiene que la estructura aprovechó contactos y protección estatal para facilitar rutas, envíos y cobros asociados al narcotráfico.
El expediente tiene antecedentes en 2020: se presentó una primera acusación formal contra Maduro dentro de una investigación más amplia que alcanzó a responsables venezolanos. La acusación divulgada el sábado añade episodios y atribuye actuaciones desde su etapa en la Asamblea Nacional en 2000, su paso por el Ministerio de Exteriores y su presidencia desde 2013. Reuters citó alegaciones sobre venta de pasaportes diplomáticos y protección institucional para vuelos vinculados a dinero ilícito.

Reuters señaló además presuntas órdenes de secuestros, palizas y asesinatos para proteger operaciones o cobrar deudas. AP recogió acusaciones de sobornos vinculados a gestiones ante la oficina antidroga venezolana. La defensa prevé impugnar la legalidad del arresto y alegar inmunidad como jefe de Estado, como Manuel Noriega. AP indicó que Estados Unidos no reconoce a Maduro como presidente legítimo y citó una reelección disputada en 2024; Reuters recordó la posición de Washington sobre 2018.
Operación “Absolute Resolve”, ataques en Caracas y choque en la ONU
Estados Unidos denominó “Absolute Resolve” a la misión en Caracas. El Estado Mayor Conjunto afirmó que el plan se preparó meses antes y se ensayó sobre una réplica del recinto del objetivo. El mismo órgano citó prácticas de inserción y extracción. Trump afirmó que el dispositivo contempló herramientas para abrir una sala reforzada si hacía falta. Helicópteros volaron a baja altura con cobertura de aeronaves; Pete Hegseth la definió como operación conjunta.
La madrugada del sábado 3 de enero, Estados Unidos ejecutó ataques en torno a Caracas. Reuters informó de interrupciones del suministro eléctrico y de impactos sobre instalaciones militares. Autoridades venezolanas afirmaron que la operación causó muertes. En el estado La Guaira, vecinos relataron a Reuters daños y destrucción de viviendas tras impactos cerca de una academia naval. El Gobierno reportó muertos entre militares, civiles y miembros del equipo de seguridad presidencial.
Reuters describió la captura como la mayor intervención estadounidense en América Latina desde la invasión de Panamá de 1989. Sus fuentes indicaron que fuerzas especiales llegaron en helicópteros, rompieron el cordón de seguridad y detuvieron a Maduro en la puerta de una sala segura. Después, lo trasladaron junto con Flores a un buque de la Armada y, más tarde, a Estados Unidos. El Estado Mayor Conjunto señaló que la acción duró menos de 30 minutos.
La operación abrió una disputa en Naciones Unidas. Reuters informó de una sesión del Consejo de Seguridad a las 10.00 del lunes y señaló que Washington invocó el artículo 51 de la Carta de la ONU. Expertos citados por Reuters sostuvieron que la intervención no tuvo autorización del Consejo ni consentimiento venezolano, y descartaron la base de legítima defensa ante un “ataque armado”. António Guterres se declaró “profundamente alarmado” y calificó la operación como “precedente peligroso”.
Delcy Rodríguez asume interinato y Trump presiona por sector petrolero

En Caracas, la continuidad del poder quedó en manos de la vicepresidenta ejecutiva y ministra de Petróleo, Delcy Rodríguez, a quien la normativa interna atribuye la jefatura interina. Tras un primer mensaje de condena, Rodríguez publicó el domingo un texto en redes sociales que invitó a Estados Unidos a “colaborar” y afirmó que Venezuela aspira a vivir “sin amenazas externas”. Reuters añadió que altos cargos del aparato gubernamental siguen al frente de la administración.
Reuters informó de que Trump amenazó con una nueva operación militar si las autoridades venezolanas no cooperan con sus exigencias. Según esa información, el presidente estadounidense planteó condiciones que incluyen la apertura del sector petrolero y medidas contra el tráfico de drogas. En la Casa Blanca, el relato oficial vinculó la captura con el narcotráfico y con supuestas conexiones de Maduro con potencias y grupos armados, mientras el caso avanza en los tribunales federales.
El petróleo figura como eje de las declaraciones públicas desde el inicio de la operación. Reuters recordó que Venezuela concentra las mayores reservas probadas del mundo, con unos 303.000 millones de barriles, en su mayoría crudo pesado de la Faja del Orinoco. También señaló que la producción media del año pasado rondó 1,1 millones de barriles diarios, lejos de los niveles de la década de 1970, en un descenso asociado a gestión, inversión y sanciones.
AP indicó que el secretario de Estado, Marco Rubio, negó que Washington vaya a gobernar Venezuela “día a día” y encuadró la presión en la aplicación de un bloqueo sobre el crudo venezolano ya anunciado por la administración. En el plano judicial, la defensa anticipó recursos sobre inmunidad y sobre la legalidad del arresto en Caracas. AP añadió que las sanciones estadounidenses contra Maduro y Flores pueden complicar la contratación de representación legal sin autorizaciones administrativas.
