Según un informe del 5 de enero de 2026, Netanyahu pidió a Moscú trasladar a Teherán que Israel no busca escalar y advirtió graves consecuencias.
Mensaje vía Moscú y advertencia de consecuencias ante agresiones iraníes
Benjamín Netanyahu comunicó a Irán que Israel no busca una escalada en este momento y que no tiene intención de atacar a la República Islámica, según un informe de Kan con fecha 5 de enero de 2026. El mensaje llegó a Teherán a través del presidente ruso, Vladímir Putin, tras varias conversaciones telefónicas. Ante la Knéset, el primer ministro añadió que cualquier ataque iraní acarrearía consecuencias graves y encuadró la comunicación dentro de una postura de contención inmediata.
De acuerdo con el mismo informe, Jerusalén temía que Teherán, ante la percepción de un golpe israelí inminente, incurriera en un error de cálculo y atacara primero. En ese contexto, la comunicación atribuida a Netanyahu buscó reducir ese riesgo. El texto no precisa contenidos operativos ni un calendario exacto de las gestiones, aunque sitúa la iniciativa dentro de una acción orientada a evitar una escalada y a clarificar la postura israelí.
El uso de Moscú como intermediario se apoyó en antecedentes recientes. El 9 de octubre de 2025, durante una visita a Tayikistán, Putin declaró, según la agencia estatal TASS, que Rusia mantenía contactos de confianza con Israel y recibía señales del liderazgo israelí para trasladar a los amigos iraníes el interés en un arreglo ulterior y en evitar cualquier tipo de confrontación. Medios internacionales reprodujeron ese contenido con referencia a TASS.

Además de esas manifestaciones públicas, constan múltiples contactos telefónicos entre Netanyahu y Putin a lo largo de 2025. El Kremlin informó de una conversación el 28 de julio de 2025, con foco en Siria e Irán, y registró nuevas llamadas en los meses siguientes, entre ellas una comunicación del 15 de noviembre de 2025 sobre asuntos regionales. Esos contactos aportaron continuidad a la vía de diálogo usada para enviar el mensaje a Teherán.
Puntos clave del informe y antecedentes verificados
- El resumen informativo fechado el 5 de enero de 2026 atribuye el mensaje a la cadena pública Kan, citado por The Times of Israel.
- Israel no busca una escalada y no tiene intención de atacar a Irán; el mensaje viajó a través de Vladímir Putin.
- El objetivo declarado fue reducir el riesgo de un error de cálculo en Teherán ante la sospecha de un golpe inminente.
- TASS difundió el 9 de octubre de 2025 que Putin recibió señales israelíes para evitar una confrontación y trasladarlas a Irán.
- El Kremlin registró contactos del 28 de julio y del 15 de noviembre de 2025, además de otras llamadas ese año.
Temor a un error de cálculo y alcance regional de la comunicación
En su discurso del 5 de enero de 2026 ante la Knéset, Netanyahu vinculó la comunicación de contención con una advertencia de respuesta ante agresiones. Afirmó que Israel no permitirá que Irán reconstruya capacidades nucleares ni restablezca su industria de misiles y subrayó que cualquier ataque iraní acarrearía consecuencias graves o muy severas. Crónicas de la sesión parlamentaria recogieron esos términos, en línea con advertencias previas del primer ministro durante las últimas semanas de 2025.
La información difundida ese día atribuyó a Jerusalén la preocupación de que señales interpretadas como preparativos ofensivos desencadenaran una reacción iraní. Por esa razón, el uso de un tercero con acceso directo a Teherán, como Moscú, tuvo el propósito de precisar que Israel no pretendía iniciar hostilidades y que su postura inmediata consistía en no atacar. El informe ubicó este intercambio en las últimas semanas, sin detallar fechas de cada comunicación.

Al mismo tiempo, la retórica oficial iraní durante los últimos días incluyó advertencias sobre posibles respuestas ante eventuales agresiones. Ese pronunciamiento no se vinculó con el contenido del mensaje transmitido por Moscú, aunque contribuyó al contexto regional en el que circularon advertencias bilaterales. El panorama combinó mensajes de contención y recordatorios de costos potenciales, con un énfasis explícito en evitar una escalada a corto plazo por parte de Jerusalén.
En términos estrictamente descriptivos al 5 de enero de 2026, Netanyahu hizo llegar a Teherán, a través de Putin, que Israel no pretendía atacar y no buscaba una escalada. El canal utilizado se basó en contactos telefónicos sostenidos con el Kremlin desde 2025. En octubre de 2025, Putin afirmó que Israel le solicitó trasladar a Irán señales de desescalada. El primer ministro israelí reiteró en la Knéset que una agresión iraní tendría consecuencias graves.
Rusia como intermediario y cronología de contactos en 2025 verificados
El papel de Rusia como vía para transmitir mensajes apareció también en la escalada de mediados de 2025. El 13 de junio de ese año, el Kremlin comunicó que Putin habló por separado con el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y con Netanyahu, y destacó ante este último que las cuestiones relativas al programa nuclear iraní debían resolverse exclusivamente por la vía política y diplomática. Agencias internacionales difundieron esa orientación con base en la nota oficial de Moscú.
En ese contexto de mediados de 2025, Rusia expresó de forma pública su disposición a mantener contactos con Irán e Israel para evitar consecuencias graves a escala regional. En aquellas fechas, Moscú reiteró su oferta de comunicación con ambas capitales, junto con pronunciamientos sobre la necesidad de contención. Los registros oficiales rusos situaron esa actividad de enlace en un escenario de tensiones elevadas y de riesgo de extensión de la guerra.

Además de esas referencias, el registro de comunicaciones entre los liderazgos israelí y ruso durante 2025 mostró intentos de canalizar por vías diplomáticas elementos de la crisis regional. El Kremlin informó de una conversación el 28 de julio de 2025 con foco en Siria e Irán y anotó nuevas llamadas en los meses siguientes, entre ellas una comunicación del 15 de noviembre de 2025 sobre asuntos regionales. Esos contactos aportaron continuidad a la vía de diálogo hacia Teherán.
En junio y nuevamente en noviembre de 2025, informes de prensa y notas oficiales indicaron que Putin planteó alternativas políticas sobre el expediente nuclear iraní y habló con Netanyahu sobre distintos frentes de Oriente Medio, entre ellos Gaza. La concurrencia de esos asuntos ayudó a entender el uso de la comunicación Jerusalén-Moscú para trasladar mensajes de alcance regional, con énfasis en vías políticas y en la prevención de una escalada.
