María Corina Machado, líder de la oposición venezolana y premio Nobel de la Paz 2025, agradeció el lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “por su firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley” tras la captura de Nicolás Maduro.
En un mensaje difundido en X, afirmó además que “Venezuela será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energía, democracia y derechos humanos”, dos días después de la operación militar que culminó con la detención de Maduro.
El mismo fin de semana, Trump descartó que Machado encabece el poder ejecutivo en esta fase. “Sería muy difícil para ella ser la líder”, dijo, y añadió que “no cuenta con el apoyo ni el respeto dentro del país”. El mandatario señaló también que Washington “dirigirá el país” durante una transición “segura y adecuada” antes de convocar elecciones.
Machado aseguró que venezolanos en “30 países y 130 ciudades del mundo” salieron a celebrar lo que calificó como un “paso enorme” que marca la “inevitabilidad e inminencia de la transición” en Venezuela. En el mismo mensaje, prometió que “la libertad de Venezuela está cerca” y que pronto las familias podrán reencontrarse en el país.
La captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, se produjo el sábado en Caracas durante una operación de fuerzas estadounidenses. El lunes, ambos comparecieron ante un tribunal federal en Nueva York, donde se declararon no culpables de cargos de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína.
En Caracas, la vicepresidenta Delcy Rodríguez juró como presidenta interina en medio de medidas de excepción y de un despliegue de seguridad interna que incluyó restricciones a la prensa y detenciones, según reportes locales e internacionales.
Machado recibió el Nobel de la Paz el 10 de diciembre de 2025 en Oslo por “su labor incansable en favor de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y su lucha por una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.
La dirigente viajó en secreto a Noruega pese a una prohibición de salida del país; su entorno informó de una lesión vertebral durante la huida y medios documentaron que una fundación privada de veteranos estadounidenses coordinó su extracción por mar con comunicación informal con militares de EE UU para evitar incidentes.
