Reuters reportó un intento de incautación del petrolero Marinera cerca de Islandia y el despliegue de tres U-28A, con apoyo ruso y escala en Wick.
Persecución del Marinera y traslado de U-28A hacia Islandia y entorno
Reuters informó que el 7 de enero de 2026 Estados Unidos intentó incautar el petrolero Marinera tras varias semanas de persecución a través del Atlántico. Según funcionarios estadounidenses, buques militares rusos —con un submarino incluido— actuaron en la zona amplia. En paralelo, el seguimiento abierto de vuelos y la información contemporánea indicó un reposicionamiento simultáneo de tres aeronaves U-28A hacia Islandia, un patrón más propio de un aumento deliberado de ISR que de un entrenamiento rutinario.
Datos de seguimiento comercial de observadores de aeronaves mostraron a tres U-28A con los indicativos AGREE32, AGREE34 y AGREE36 en rumbo norte por el Reino Unido el 7 de enero, antes de entrar al corredor del Atlántico Norte. Las mismas cuentas asociaron la formación con las colas 01-0415, 05-0482 y 07-0711, y describieron una breve escala en el aeropuerto de Wick John O’Groats, en el norte de Escocia, con destino a Reykjavik-Keflavik.
El calendario coincidió con informes que ubicaron al Marinera, antes Bella 1, cerca de la zona económica exclusiva de Islandia, mientras Rusia despachaba un submarino y otros activos navales para una escolta destinada a disuadir una interdicción. El Financial Times señaló que el seguimiento ubicó al petrolero al noroeste de Escocia y observó a tres U-28 y a un P-8 Poseidon de la RAF en rumbo al área, lo que reforzó la impresión de vigilancia coordinada.

Ese enrutamiento de “trampolín” resultó relevante para las operaciones aéreas. La práctica ofrece un paso flexible y de baja visibilidad que permite a tripulaciones pequeñas sincronizar horarios, ajustar márgenes de combustible y mantener opciones abiertas sin alejarse del eje operativo. Al realizar una escala intermedia breve, las aeronaves conservan autonomía y holgura, y además reducen exposición, algo útil cuando las condiciones del Atlántico Norte exigen prudencia y coordinación con otros sensores y actores distribuidos.
Puntos clave sobre vuelos U-28A y operación Marinera
- 7 de enero de 2026: intento de incautación del Marinera y presencia de buques rusos, con un submarino incluido.
- Tres U-28A con indicativos AGREE32, AGREE34 y AGREE36 en rumbo norte por el Reino Unido hacia el Atlántico Norte.
- Formación asociada a las colas 01-0415, 05-0482 y 07-0711; escala en Wick John O’Groats y destino Reykjavik-Keflavik.
- Seguimiento citado por el Financial Times: petrolero al noroeste de Escocia y un RAF P-8 Poseidon en la zona.
- U-28A de AFSOC: tripulación de cuatro, motor PT6A-67B de 1.200 hp, alcance 1.500 millas náuticas, techo 30.000 pies y enlaces seguros compatibles con la OTAN.
Capacidades del U-28A Draco y su papel en ISR táctico aerotransportado
El U-28A Draco figura como un Pilatus PC-12 monomotor modificado que AFSOC emplea dentro de su flota tripulada de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. La Fuerza Aérea lo adquirió como aeronave comercial disponible y lo adaptó a exigencias de operaciones especiales. La modernización añadió capacidades de comunicaciones tácticas y equipos de supervivencia. Además, la plataforma opera desde pistas cortas y superficies semipreparadas, una ventaja para dispersar sensores o adelantarlos sin crear una huella ni llamar atención innecesaria.
El perfil técnico del Draco aclara su aparición cuando una misión requiere rapidez. La Fuerza Aérea lo describe con una tripulación de cuatro personas: dos pilotos, un oficial de sistemas de combate y un operador de sistemas tácticos. Un turbohélice Pratt & Whitney PT6A-67B de 1.200 caballos impulsa la aeronave, con un alcance publicado de 1.500 millas náuticas y un techo de servicio de 30.000 pies, cifras útiles para reposicionar sensores con prontitud.

Hurlburt Field afirma que la modernización sumó sensores electroópticos y navegación mejorada. Un paquete de comunicaciones establece enlaces seguros con el Departamento de Guerra de EE. UU. y la OTAN, y transmite vídeo y voz cifrada. En una interdicción marítima, esa combinación aporta más que la potencia de búsqueda: permite mantener órbita estable, integrar lo observado en cuadro y sostener conexiones cuando el estado del mar, la distancia y la congestión de RF fracturan la conciencia situacional.
La identidad de plataforma como “ala fija táctica ligera” completa el marco. La Fuerza Aérea presenta al U-28A como respuesta de AFSOC a demandas operativas, con adquisiciones y modificaciones iniciales para Libertad Duradera y Libertad Iraquí. La flota se vincula a los 319.º, 34.º y 318.º Escuadrones de Operaciones Especiales, mientras el 5.º y el 19.º SOS asumen la formación formal. El apoyo logístico por contratista sostiene ritmo alto de despliegues sin huella de mantenimiento pesada.
Implicaciones operativas en el Atlántico Norte e interrogantes abiertos
El movimiento de Wick hacia Islandia atrajo atención por ese motivo. Un U-28A no equivale a un P-8 Poseidon ni sustituye a una patrulla marítima, aunque aporta tejido conectivo entre sensores y decisores si un abordaje se planifica o se ensaya. Informes de fuente abierta destacaron actividad de operaciones especiales en el Reino Unido, con entrenamiento de CV-22B Osprey que observadores consideraron coherente con perfiles de abordaje, mientras aumentaban vuelos de vigilancia estadounidenses.

Ningún mando estadounidense vinculó los vuelos del Draco con la operación Marinera, y el seguimiento de aeronaves no revela paquetes de misión, configuraciones de sensores ni órdenes de tarea de salidas específicas. Las evidencias describen trayectorias, ritmos y escalas, pero no ofrecen detalles sobre objetivos, niveles de prioridad o reglas de empleo. Esa limitación obliga a interpretar el conjunto con cautela y a centrar el análisis en la coincidencia temporal y geográfica de los vectores implicados.
Aun así, la convergencia resulta difícil de ignorar: un intento estadounidense de incautar un petrolero disputado; informes creíbles sobre presencia naval rusa; y tres U-28A asociados con AFSOC en secuencia próxima hacia la puerta aérea de Islandia. La implicación operativa apunta a densificar la malla de mando, control e ISR sobre el punto de estrangulamiento del Atlántico Norte, con una aeronave que aporta vídeo, voz segura y enlaces compatibles con la OTAN desde aeródromos austeros.
En conjunto, los elementos descritos ofrecen un patrón de aumento deliberado de ISR sobre un objetivo marítimo, pese a la falta de confirmación oficial. La ruta con escala en Wick facilitó sincronización y márgenes de combustible, mientras un P-8 Poseidon de la RAF y medios navales rusos aportaron contexto. El U-28A encaja en despliegues discretos que acercan sensores y enlaces a donde la demanda los exige, y permanece disponible cuando la situación cambia.
