Una madre y su hija, Shirley Craughwell, de 51 años, y Hannah Craughwell, de 27, fueron condenadas a 20 y 16 meses de prisión, respectivamente, tras admitir en el Tribunal de Sheriff de Edimburgo delitos de odio agravados por prejuicio racial y religioso cometidos entre 2021 y 2024. La sentencia se dictó el 6 de enero de 2026, con abono de prisión para Shirley desde el 27 de noviembre de 2025.
Durante la vista, el sheriff Charles Walls calificó el material difundido como “profundamente perturbador” y sostuvo que los mensajes superaron lo meramente ofensivo para convertirse en “violentos y amenazantes” contra personas judías. Añadió que el uso de un menor en la propaganda constituía una agravante significativa.
Según los fundamentos de la sentencia, Shirley Craughwell envió, entre el 22 de diciembre de 2021 y el 20 de junio de 2024, mensajes, notas de voz, imágenes y vídeos de carácter racista y antisemita, e hizo reparto de panfletos provocadores en espacios públicos.
Se le aplicaron los artículos 38 de la Ley de Justicia Penal y Licencias (Escocia) de 2010 y 4(1) de la Ley de Delitos de Odio y Orden Público (Escocia) de 2021. El tribunal recogió expresiones de admiración por Adolf Hitler, la difusión de teorías sobre el “genocidio blanco”, llamamientos a “otro Holocausto” y amenazas explícitas, además de la implicación directa de un niño al que se enseñó a realizar el saludo nazi para grabarlo y difundirlo.
En el caso de Hannah Craughwell, el tribunal acreditó publicaciones entre el 2 de noviembre de 2022 y el 20 de marzo de 2024 con contenido antisemita, racista, tránsfobo y homófobo, así como el reparto de material diseñado para incitar al odio racial el 25 de marzo de 2023. Usó el alias “Hannah Hitler” en la red Gab, donde figuraba con la leyenda “white f*ing power”, y difundió vídeos y montajes que glorificaban a Hitler, minimizaron el número de víctimas del Holocausto y emplearon imágenes ofensivas sobre hornos. Se le aplicaron el artículo 38 de la Ley de 2010 y el artículo 19 de la Ley de Orden Público de 1986.
Ambas se declararon culpables el 27 de noviembre de 2025 al amparo del procedimiento del artículo 76, tras comunicar a la Fiscalía su intención de hacerlo desde el primer momento. El sheriff dejó constancia de que no invocaron la libertad de expresión para justificar su conducta y de que aceptaron la ilicitud de los hechos. Estableció como “pena de partida” 30 meses para Shirley y 24 para Hannah, que redujo a 20 y 16 meses por la temprana admisión de culpabilidad. La resolución oficial precisa además el abono de la prisión provisional de Shirley desde el 27 de noviembre de 2025.
En la motivación, Walls valoró la alta culpabilidad y el elevado daño derivado del volumen y la naturaleza de los mensajes, indicó que escuchó notas de voz “escalofriantes” dirigidas por la madre a su hija y apreció planificación y persistencia en la conducta, tanto en internet como en el reparto de panfletos. Señaló el aumento reciente de delitos antisemitas en el Reino Unido y concluyó que no existía otra forma adecuada de respuesta penal que no fuera la imposición de penas de prisión.
