BAE Systems Hägglunds adjudicó contratos para integrar el APS Iron Fist en CV90 europeos, con pruebas de munición real y énfasis en supervivencia ante amenazas.
Contratos, contexto operativo y revisión de la protección de blindados
El 6 de enero de 2026, Elbit Systems informó que BAE Systems Hägglunds adjudicó contratos por unos $150 millones para entregar e integrar el Sistema de Protección Activa Iron Fist en VCI CV90 operados por Estados miembros europeos de la OTAN. La decisión surgió de una reevaluación de la supervivencia de los blindados ante guerras de alta intensidad, con armas antiblindaje de precisión, municiones merodeadoras y amenazas de ataque superior presentes de manera recurrente en operaciones.
Para las fuerzas terrestres de la OTAN, la protección no depende solo del espesor del blindaje. También exige que el vehículo detecte amenazas, elija una respuesta e intercepte proyectiles en tiempo real. La presencia habitual de municiones de precisión, perfiles de ataque superior y medios merodeadores en campañas recientes obligó a priorizar sensores, lógica de decisión y efectores rápidos, además de la resiliencia estructural tradicional asociada a planchas más gruesas.
En ese marco, Elbit destacó un criterio apreciado por equipos europeos de adquisiciones: resultados con munición real. La empresa citó una demostración en Europa, realizada en septiembre de 2025, en la que Iron Fist interceptó más de una docena de proyectiles APFSDS de 120 mm. El hecho resultó poco habitual, porque los penetradores de varilla larga reducen los márgenes de enfrentamiento y exigen una sincronización de alta precisión para lograr un efecto útil.

Según Elbit, al evento acudieron altos representantes militares e industriales, y la compañía lo presentó como una verificación frente a amenazas de máxima exigencia propias de choques entre fuerzas comparables. El mensaje buscó ir más allá de escenarios contra actores irregulares y situó el APS como respuesta a combates de maniobra, en los que la capacidad de detectar, clasificar y neutralizar amenazas con rapidez eleva las probabilidades de supervivencia de las tripulaciones.
Puntos clave del anuncio, alcance y verificación técnica
- Anuncio del 6 de enero de 2026 y monto aproximado de $150 millones.
- Plataforma objetivo: VCI CV90 operados por Estados miembros europeos de la OTAN.
- Demostración europea en septiembre de 2025 con interceptación de APFSDS de 120 mm.
- Verificación frente a amenazas de alta exigencia en conflictos entre fuerzas comparables.
Capacidades del CV90 y empleo táctico con cañones y misiles
En Europa, las variantes del CV90 suelen montar cañones automáticos estabilizados de calibre medio, en particular el Bushmaster II de 30 mm, el Bushmaster III de 35 mm y la familia sueca Bofors L/70 de 40 mm. De forma habitual, estas configuraciones incluyen una ametralladora coaxial de 7,62 mm y lanzadores de humo capaces de proporcionar ocultación rápida en maniobras y reposicionamientos bajo presión enemiga en distintos entornos europeos de operación.
Desde una perspectiva táctica, ese armamento se orienta a operaciones mecanizadas de armas combinadas. Las altas cadencias permiten suprimir infantería, mientras la munición perforante neutraliza otros VCI y numerosos APC antiguos. La familia Bushmaster dispone de munición programable de explosión aérea, útil para batir tropas tras cobertura y en posiciones en desenfilada, y ampliar la versatilidad del cañón frente a blancos expuestos solo de forma parcial.

Para incrementar la letalidad a mayor distancia, algunas torretas modernas del CV90 integran misiles guiados antitanque. En ese contexto, la modernización de media vida del CV9035 neerlandés incluyó un lanzador doble para Spike LR2, con el objetivo de ampliar el alcance de enfrentamiento frente a blindados más allá de la distancia práctica del cañón y de ajustar la respuesta a diferentes perfiles de amenaza, según documentación pública del programa.
El fabricante del Spike LR2 enumera un alcance de lanzamiento terrestre de 5,5 km y varios modos de empleo, entre ellos “dispara y olvida” y opciones con el operador en el circuito. Esa combinación de cañón de 35 mm y misil, descrita para el CV9035NL, permitió combatir a corta y larga distancia, con el APS orientado a elevar la probabilidad de supervivencia frente al primer disparo de respuesta.
Arquitectura de Iron Fist, integración en CV9035NL y enfoque por capas
Iron Fist se concibe como un sistema de destrucción dura capaz de reducir la vulnerabilidad del vehículo ante ataques sorpresa mediante la interceptación de amenazas entrantes. El conjunto integra sensores distribuidos y un sistema de control de tiro de respuesta rápida para detectar, clasificar, seguir y comprometer amenazas alrededor del vehículo, con el objetivo de mantener una burbuja de protección activa mientras la tripulación maniobra o sostiene el fuego.
Las presentaciones técnicas describen cuatro radares y cuatro sensores electroópticos que operan en infrarrojo de onda larga, conectados a un computador central. Según Elbit, algoritmos basados en inteligencia artificial apoyan la caracterización de amenazas y la transición del modo de búsqueda al modo de seguimiento, con objetos clasificados antes de activar la solución de tiro para maximizar la probabilidad de neutralización en el primer intento disponible en el sistema.

La interceptación se ejecuta con un efector de tipo mortero cuya detonación se ajusta mediante datos cargados en la espoleta del interceptor, ya que el tiempo determina el resultado cuando las velocidades de cierre pueden acercarse a 2.000 m/s en choques cinéticos. En lugar de una nube de fragmentos, el concepto emplea una onda de choque dirigida a dañar cargas huecas o a desestabilizar varillas largas para reducir la penetración con un ángulo de ataque desfavorable.
Elbit señaló tiempos de reacción compatibles con la neutralización de un RPG disparado desde unos 50 metros, una distancia relevante en combate urbano denso por el escaso margen de aviso. En el CV9035NL, los informes describieron radares en las esquinas de la torreta, sensores electroópticos en posiciones elevadas para cobertura de 360 grados y lanzadores giratorios en la parte trasera, con efectores tipo granada que detonan por delante del proyectil entrante.
Supervivencia por niveles y razones tácticas de la adjudicación
A pesar de las mejoras, la supervivencia del conjunto sigue vinculada a un enfoque por niveles por la aparición de salvas, los perfiles de ataque superior y el papel creciente de las municiones merodeadoras y de los sistemas aéreos no tripulados. Ese prisma obliga a distribuir funciones y a complementar capacidades, de modo que cada capa asuma una parte del riesgo y compense lagunas frente a amenazas que varían en velocidad y ángulo de aproximación.
El enfoque por niveles integra gestión de firmas, contramedidas de destrucción blanda, blindaje pasivo e interceptación de destrucción dura. En conjunto, esas capas intentan dificultar la adquisición del blanco, degradar sensores y guiados, absorber impactos y anular amenazas inmediatas. La adopción de un APS con prestaciones verificables se inserta en ese marco como un eslabón diseñado para cerrar la brecha entre la detección temprana y la neutralización física del proyectil.

Las flotas de CV90 constituyen un componente principal del dispositivo mecanizado de disuasión de la OTAN. En ese entorno, Iron Fist añade un elemento de destrucción dura de tamaño contenido, diseñado para interceptar cohetes, misiles guiados antitanque, municiones merodeadoras e incluso munición cinética de tanque. La incorporación busca reducir la vulnerabilidad al primer impacto y sostener la maniobra con mayor confianza durante avances por saltos entre posiciones cubiertas.
Según declaró el director general de Elbit Land, Yehuda (Udi) Vered, la prueba de septiembre de 2025 se presentó como el elemento que, en su evaluación, favorecerá una adopción más amplia en formaciones europeas. Elbit vinculó ese resultado con la demanda de capacidades frente a amenazas de alta exigencia, asociadas a conflictos entre fuerzas comparables, y con la necesidad de reducir el riesgo en enfrentamientos que exigen tiempos de reacción mínimos.
