El líder supremo de Irán anunció mano dura contra protestas y respondió promesa de Donald Trump, con apagón de internet y llamados de Reza Pahlavi.
Jamenei anuncia represión y confronta la promesa de apoyo de Trump
El líder supremo de Irán aseguró el viernes que las fuerzas de seguridad aplastarían las protestas nocturnas, después de consignas desde ventanas y marchas callejeras. El mensaje confrontó la promesa del presidente estadounidense Donald Trump de respaldar a quienes se manifiestan pacíficamente. La televisión estatal mostró a simpatizantes que coreaban “¡Muerte a Estados Unidos!” durante el discurso, y Jamenei acusó a Trump de tener las manos manchadas de sangre iraní.
Jamenei afirmó que los manifestantes “arruinan sus propias calles para hacer feliz al presidente de otro país”, en alusión a Trump. Washington no emitió respuesta inmediata. El mandatario reiteró su advertencia de atacar a Irán si las autoridades asesinan a manifestantes. En su alocución por la televisión estatal, el clérigo describió a los participantes como “vándalos” y “saboteadores”, y defendió la actuación de los cuerpos de seguridad frente a disturbios en distintas ciudades.

El líder supremo pronosticó que el presidente “arrogante” terminaría derrocado, igual que la monarquía imperial que controló Irán hasta la Revolución Islámica de 1979, y atribuyó ese destino al rechazo popular que provoca la política de Estados Unidos. “Todo el mundo sabe que la República Islámica llegó al poder con la sangre de cientos de miles de personas honorables; no retrocederá frente a saboteadores”, afirmó la disposición del régimen a sostenerse con fuerza estatal.
Datos clave de las protestas y la respuesta oficial
- Al menos 42 muertos y más de 2.270 detenidos, según Human Rights Activists News Agency.
- Convocatorias a las 8 p. m. del jueves y del viernes por Reza Pahlavi.
- Apagón de internet, cortes de líneas fijas y posibles interferencias satelitales.
- Consignas “¡Muerte al dictador!” y “¡Muerte a la República Islámica!”, además de apoyo al sha.
- Trump advirtió atacar a Irán si las autoridades matan a manifestantes.
Apagón de internet y reportes de violencia durante las protestas
Pese al bloqueo de acceso a internet y a las llamadas internacionales, activistas difundieron videos breves que mostraron a manifestantes reunidos alrededor de hogueras y con consignas contra el gobierno. Escombros cubrieron calles de Teherán y de otras zonas hasta la mañana del viernes. La magnitud total de las protestas resultó imposible de precisar por el apagón de comunicaciones, aunque la jornada marcó una nueva escalada de movilizaciones originadas en la crisis económica.
Los medios estatales aseguraron que “agentes terroristas” de Estados Unidos e Israel provocaron incendios y desataron violencia. También informaron sobre la existencia de víctimas, sin ofrecer cifras ni detalles sobre los incidentes. La televisión estatal reconoció a las 8 a. m. del viernes la presencia de protestas y describió daños en automóviles privados, motocicletas, estaciones del metro, camiones de bomberos y autobuses, con reportes de incendios en distintos puntos de la ciudad.

Hasta el momento, la violencia asociada a las protestas dejó al menos 42 muertos y más de 2.270 detenidos, según la agencia estadounidense Human Rights Activists News Agency, que monitorea la situación a través de contactos y reportes locales. La información oficial evitó confirmaciones y no incluyó balances, por lo que la magnitud de las víctimas permaneció en discusión durante la mañana del viernes. El apagón de comunicaciones dificultó verificaciones independientes.
El episodio constituyó una nueva escalada de las manifestaciones iniciadas por la crisis económica, que derivaron en el desafío más serio al gobierno iraní en varios años. Las autoridades no aclararon por qué evitaron una represión más intensa durante las primeras horas y priorizaron el control del flujo de información con cortes de internet y restricciones a las comunicaciones. El apagón dejó fuera de línea a agencias estatales y semioficiales.
Llamados de Reza Pahlavi y protestas de las 8 p. m. en Teherán
Las protestas se convirtieron en la primera prueba de influencia del príncipe heredero Reza Pahlavi, hijo del último sha, quien huyó de Irán antes de 1979. Pahlavi llamó a movilizarse el jueves por la noche y convocó nuevas protestas para las 8 p. m. del viernes. A la hora señalada, barrios de Teherán estallaron en cánticos, según testigos, con lemas de rechazo a la República Islámica y referencias al retorno de Pahlavi.
Durante las manifestaciones se oyeron consignas de apoyo al sha, expresiones que en el pasado podían implicar una condena a muerte. Ese tipo de gritos reapareció en distintos puntos del país durante las concentraciones nocturnas. Aunque algunos participantes corearon a favor del sha, persistió la duda sobre si esos mensajes expresan respaldo directo a Reza Pahlavi o nostalgia por el período previo a la Revolución Islámica de 1979 en varias ciudades.

“Lo que cambió el rumbo de las protestas fueron los llamados del expríncipe heredero Reza Pahlavi a que los iraníes salieran a las 8 p. m. del jueves y del viernes”, afirmó Holly Dagres, investigadora del Washington Institute for Near East Policy. Según publicaciones en redes sociales, los iraníes respondieron y tomaron en serio el llamado a derrocar a la República Islámica. “Por eso cortaron internet; probablemente brindó cobertura a fuerzas de seguridad para matar manifestantes”.
“Los iraníes exigieron su libertad esta noche. En respuesta, el régimen cortó todas las líneas de comunicación. Apagó internet y cortó las líneas fijas. Incluso puede intentar interferir señales satelitales”, declaró Pahlavi. Luego instó a líderes europeos a sumarse a Trump para exigir responsabilidades al régimen, y pidió usar recursos técnicos, financieros y diplomáticos para restablecer la comunicación con la población iraní, de modo que su voz se escuche y se vea.
Contexto económico, respuesta oficial y advertencias públicas de Trump
Irán enfrentó protestas nacionales recurrentes en los últimos años. Con el endurecimiento de sanciones y el impacto de la guerra de 12 días, el rial colapsó en diciembre hasta 1,4 millones por dólar, y poco después surgieron consignas contra la teocracia. La crisis monetaria elevó la presión social y alimentó marchas que escalaron hacia desafíos abiertos al poder religioso y político. El contexto favoreció nuevas protestas en barrios y ciudades.
Siguió sin aclararse por qué las autoridades no intensificaron la represión. Trump advirtió la semana pasada que, si Teherán mata de forma violenta a manifestantes pacíficos, Estados Unidos “vendrá en su rescate”. En una entrevista con Hugh Hewitt emitida el jueves, el presidente reiteró la advertencia y afirmó que, si Irán procedía de ese modo, “tendrá que pagar el infierno”, con un mensaje que subrayó mayor firmeza que declaraciones previas.

Trump evitó responder si se reuniría con Reza Pahlavi. “No estoy seguro de que sea apropiado en este momento hacerlo como presidente”, dijo. “Creo que deberíamos dejar que todo el mundo salga ahí y ver quién emerge”. En otra entrevista con Sean Hannity en Fox News, el mandatario sugirió que el ayatola Alí Jamenei, de 86 años, podría buscar abandonar Irán porque “se pone muy mal”. El comentario reforzó su línea de presión.
El reconocimiento de la televisión estatal a las 8 a. m. del viernes constituyó la primera declaración oficial sobre las manifestaciones. El canal habló de violencia con víctimas, evitó cifras y reportó incendios de automóviles privados, motocicletas, lugares públicos como el metro, camiones de bomberos y autobuses. Washington no ofreció reacción inmediata al mensaje de Jamenei ni a los reportes de daños. La cobertura se alineó con acusaciones contra “agentes terroristas” de Estados Unidos e Israel.
