La abogada iraní Shirin Ebadi, Premio Nobel de la Paz, avisó el viernes de un riesgo extremo ante la actuación de las fuerzas de seguridad de la República Islámica. A su juicio, el poder prepara una “masacre bajo la cobertura de un apagón generalizado de las comunicaciones” tras ordenar un corte nacional de internet.
El apagón de internet “no es un fallo técnico… es una táctica”, afirmó la activista veterana, residente en el exilio, a través de su cuenta oficial de Telegram. Ebadi sostuvo que la interrupción responde a una decisión deliberada del aparato estatal y no a problemas de infraestructura o mantenimiento.
Ebadi aseguró haber recibido datos sobre el traslado, el jueves, de cientos de personas a un hospital de Teherán. Los heridos presentaban “lesiones oculares graves” provocadas por disparos de armas de perdigones, según la información recopilada por la defensora de derechos humanos.
Irán vive desde hace 13 días protestas continuas originadas por el rechazo al aumento del coste de la vida. El movimiento evolucionó hacia consignas que exigen el fin del sistema clerical instaurado tras la Revolución Islámica de 1979, que puso fin al gobierno del sha prooccidental.
El monitor Netblocks indicó que el apagón impuesto por las autoridades superó las 24 horas, con la conectividad reducida al 1% del nivel habitual. “Ya han pasado 24 horas desde que Irán implementó un apagón de internet a nivel nacional, con la conectividad desplomándose hasta el 1% de los niveles habituales”, señaló.
Amnistía Internacional afirmó en un comunicado que el “apagón generalizado de internet” busca “ocultar la verdadera magnitud de las graves violaciones de derechos humanos y los crímenes conforme al derecho internacional que están llevando a cabo para aplastar” las protestas.
El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones explicó que la decisión se tomó “por las autoridades de seguridad competentes en las circunstancias imperantes del país”. Además del acceso a la red, las autoridades bloquearon las llamadas telefónicas internacionales.
La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, informó de al menos 51 manifestantes asesinados, entre ellos nueve menores de 18 años, además de cientos de heridos. Estas movilizaciones constituyen uno de los mayores desafíos para la República Islámica en más de cuatro décadas y media.
