La extracción bajó a 9,326 millones de b/d en diciembre, 250.000 b/d por debajo del objetivo de la OPEP+, tras sanciones, ataques y congestión marítima.
Sanciones de Estados Unidos y caída de la producción en diciembre
Rusia produjo 9,326 millones de barriles diarios de crudo en diciembre, más de 100.000 b/d por debajo de noviembre y cerca de 250.000 b/d por debajo de su objetivo en la OPEP+. La cifra no incluye condensados. La disminución coincidió con la entrada en vigor de sanciones de Estados Unidos contra Rosneft y Lukoil y con ataques ucranianos a infraestructuras, mientras crecían los volúmenes inmovilizados en buques por dificultades de colocación y por la limitada capacidad de almacenamiento en tierra.
El 22 de octubre de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la OFAC, designó a Rosneft y Lukoil y a múltiples filiales bajo la Orden Ejecutiva 14024. La medida bloqueó bienes e intereses en territorio estadounidense e introdujo riesgo de sanciones para entidades financieras extranjeras que faciliten transacciones significativas, con efectos sobre operaciones comerciales y de financiación vinculadas al crudo ruso en numerosas jurisdicciones y eslabones de la cadena.
Tras esas designaciones, refinerías indias, principal destino del crudo ruso desde 2022, revisaron contratos y prepararon recortes notables de compras a entidades sancionadas para cumplir la normativa internacional. El 23 de octubre, fuentes del sector en Nueva Delhi indicaron que las plantas se disponían a reducir de forma acusada sus importaciones desde proveedores afectados, aun con algunos contratos a plazo, con el fin de minimizar riesgos de cumplimiento y exposición a sanciones secundarias.
A comienzos de diciembre, estimaciones de seguimiento de buques situaron en más de 180 millones de barriles el volumen de petróleo ruso retenido en tanqueros, un aumento superior al veinte por ciento frente a finales de agosto. Los retrasos en entregas y la prudencia de compradores ante el nuevo marco sancionador, junto con dudas de cumplimiento, ralentizaron los flujos de exportación y forzaron ajustes en los ritmos de extracción para evitar cuellos de botella en terminales.
Datos clave del descenso y su contexto operativo
- La producción petrolera de diciembre fue de 9,326 millones de b/d, casi 250.000 b/d por debajo de la cuota de la OPEP+.
- La OFAC designó a Rosneft y Lukoil el 22 de octubre de 2025 bajo la Orden Ejecutiva 14024.
- Refinerías de India prepararon recortes de compras a entidades sancionadas para cumplir la normativa.
- El almacenamiento flotante superó 180 millones de barriles a inicios de diciembre por demoras y cautela.
Ataques con drones y disrupciones en el Caspio y mar Negro
El 11 de diciembre, drones ucranianos golpearon una plataforma de Lukoil en el mar Caspio y detuvieron la extracción en la instalación. El incidente supuso el primer impacto directo sobre capacidad de producción en esa cuenca y añadió interrupciones temporales que exigieron maniobras de seguridad y mantenimiento en un yacimiento clave. El episodio aumentó la incertidumbre operativa para los productores rusos en una región hasta entonces fuera del alcance de la campaña de drones.
En noviembre, las exportaciones por el mar Negro sufrieron mermas y demoras. Los envíos desde Novorossiysk y desde la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio quedaron cerca de un millón de toneladas por debajo del plan de carga del mes, tras temporales y ataques con drones que interrumpieron atraques y operaciones de carga. Las programaciones de Urals, Siberian Light y KEBCO desde Novorossiysk se redujeron, con efectos sobre la rotación de buques y la disponibilidad de ventanas logísticas.
La amenaza persistente en alta mar alteró las rutas habituales. Datos de seguimiento mostraron que petroleros con crudo ruso optaron por navegar pegados a las costas de Georgia y Turquía camino de los estrechos turcos, en lugar de cruzar en línea recta el mar Negro. Ese desvío añadió unas 350 millas náuticas, alrededor de un setenta por ciento adicional, al trayecto desde Novorossiysk al Bósforo, con mayor tiempo de viaje y mayores costos operativos.
La combinación de sanciones financieras, mayor escrutinio sobre transporte marítimo y riesgos físicos en infraestructura elevó costos y tiempos del comercio de crudo ruso. El desvío costero hacia los estrechos turcos incrementó días de mar por viaje; el aumento del petróleo retenido a bordo elevó la utilización de la flota, incluida la flota opaca; y las limitaciones de almacenamiento en tierra obligaron a espaciar cargas o a posponer bombeos para evitar saturación en terminales.
Transparencia estadística, ingresos y cumplimiento de la OPEP+
El retroceso de diciembre ocurrió mientras Rusia mantenía la clasificación de sus datos energéticos desde el inicio de la invasión de Ucrania. La ausencia de divulgación ordinaria desplazó el foco hacia exportaciones y balances de mercado reportados por terceros. En ese marco, el seguimiento independiente de flujos marítimos y de ingresos por exportación ganó relevancia para evaluar el pulso del sector y para contrastar señales con series de agencias y agregadores especializados.
La Agencia Internacional de la Energía estimó que en noviembre de 2025 los envíos petroleros rusos cayeron en 420.000 b/d y que los ingresos por ventas al exterior alcanzaron once mil millones de dólares, tres mil seiscientos millones menos que un año antes. Un entorno de precios más débiles y fricciones logísticas más severas, junto con límites de financiación y seguros marítimos, acotó la recaudación fiscal y expuso la sensibilidad a disrupciones en puertos y refinerías.
El encaje de Rusia en la disciplina de la OPEP+ contextualiza el nivel de diciembre. Moscú produjo por debajo de sus metas en varios meses del segundo semestre de 2025, tras ajustes graduales de la alianza que mantuvieron objetivos nacionales en torno a 9,5 millones de b/d. El nivel de 9,326 millones de b/d quedó casi 250.000 b/d por debajo del tope que correspondía, según cálculos comparativos difundidos por Bloomberg con base en el cuadro de cuotas vigente.
Los cambios operativos derivados de las sanciones alcanzaron toda la cadena: la titularidad de cargamentos, la contratación de buques, el acceso a servicios financieros y de aseguramiento, y la elegibilidad de socios comerciales. La orden de OFAC dejó bajo bloqueo a las matrices Rosneft y Lukoil y a filiales de extracción, refinación y logística en múltiples regiones rusas, y advirtió a bancos y agentes extranjeros sobre sanciones secundarias por facilitar operaciones significativas del complejo militar-industrial ruso.
Ajustes en India y efectos de sanciones y ataques en operaciones
En India, las grandes refinerías evaluaron el cumplimiento de contratos a plazo frente al nuevo riesgo regulatorio. Fuentes del comercio y del refino señalaron que, tras el anuncio de Washington, las plantas prepararon recortes drásticos de compras a entidades sancionadas y abrieron conversaciones para redirigir cargas hacia suministradores alternativos o hacia filiales no designadas. El ajuste afectó calendarios de recepción, márgenes vinculados a diferenciales de crudos medios y pesados, y la programación de unidades de destilación.
Los ataques ucranianos prolongaron la incertidumbre. La acción contra la plataforma del Caspio detuvo una instalación relevante para volúmenes de Lukoil en la región. Al mismo tiempo, golpes contra instalaciones costeras y puertos del mar Negro, como los reportados en Tuapse y en el entorno de Novorossiysk, forzaron suspensiones temporales de cargamentos y reajustes de itinerarios de petroleros, con menos regularidad de cargas y con atrasos acumulados en programas mensuales.
El cierre estadístico ruso condicionó la transparencia del mercado y trasladó a la observación indirecta la evaluación de producción y exportaciones. El dato de 9,326 millones de b/d, aportado por fuentes con acceso a registros oficiales, encajó con la trayectoria previa de meses en que Rusia produjo por debajo del objetivo de la OPEP+ mientras sorteaba interrupciones internas y límites externos en sus canales de venta y logística.
En el plano de ingresos, el retroceso de exportaciones observado por la AIE en noviembre y las vacilaciones de demanda en Asia frente a entidades sancionadas condicionaron la disponibilidad de divisas procedentes del crudo. Rebajas de precio para compensar riesgo de cumplimiento, sobrecostes de flete y seguro, rutas más largas y paradas imprevistas se reflejaron en el menor ingreso bruto y, junto con la inmovilización de cargamentos, ayudaron a explicar la caída de producción a fin de año.
