Autoridades iraníes imponen apagón nacional de internet durante protestas; activistas alertan más represión, el CGRI declara alerta máxima y Washington advierte consecuencias.
Nuevas movilizaciones y temor por represión bajo apagón de internet
Las principales urbes de Irán registraron nuevas movilizaciones multitudinarias la noche del viernes, con consignas contra la República Islámica. El sábado, activistas alertaron sobre una posible intensificación de la represión estatal, apoyada por un apagón de internet que limita la difusión de información. Tras dos semanas de protestas continuas, el movimiento aparece como uno de los mayores retos al poder teocrático instaurado en 1979, según la escala y persistencia vistas en distintas ciudades.
Después de las manifestaciones más amplias hasta ahora, celebradas el jueves, se repitieron nuevas concentraciones a última hora del viernes. Imágenes verificadas por AFP y videos difundidos en redes sociales confirmaron la reaparición de protestas en distintos puntos del país. Las movilizaciones persistieron pese al bloqueo de internet decretado por las autoridades. El observatorio Netblocks informó el sábado temprano que el apagón nacional seguía vigente tras treinta y seis horas, lo que evidenció la continuidad de las restricciones digitales.
El corte de comunicaciones elevó el temor entre activistas, que sospechan un uso más violento de la fuerza con menor exposición internacional. Amnistía Internacional indicó que analizaba informes angustiosos sobre un incremento del uso ilícito de fuerza letal por parte de las fuerzas de seguridad contra manifestantes. Según esos reportes, la represión habría causado más víctimas en distintas ciudades. La situación permanecía confusa por la falta de información verificable en tiempo real.
En ese contexto, el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, mantuvo una postura desafiante y responsabilizó a Estados Unidos por la agitación. El mensaje llegó cuando las protestas, activas desde hace dos semanas, se consolidaron como un desafío directo al sistema clerical instaurado tras la revolución islámica de 1979. Pese a la presión social, el núcleo del poder optó por exhibir firmeza y evitó gestos de concesión política ante los reclamos.
Claves del estallido: cifras, alertas y llamados a protestar
- Netblocks reportó que el apagón nacional de internet seguía vigente tras 36 horas.
- Un médico de Teherán indicó 217 manifestantes muertos, sin confirmación oficial.
- Jamenei puso al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria en alerta máxima.
- Reza Pahlavi convocó protestas sábado y domingo para tomar centros urbanos.
- Trump advirtió consecuencias si matan manifestantes y descartó desplegar tropas.
Guardia Revolucionaria en alerta máxima y señales de disuasión clave
A large number of protesters were observed setting fires in the streets of Tehran's Poonak neighborhood during what appears to be ongoing nightly chants and demonstrations. Video sent to Iran International shows the scene. pic.twitter.com/mEmKU9Xyl8
— Iran International English (@IranIntl_En) January 10, 2026
Según The Telegraph, Jamenei colocó al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en el nivel más alto de alerta, incluso por encima del aplicado en junio. La medida reflejaría la creciente preocupación del liderazgo ante la magnitud de las protestas y la necesidad de asegurar la lealtad de las fuerzas más ideologizadas. El diario citó a un alto funcionario iraní como fuente directa de esa evaluación.
Un alto funcionario iraní citado por ese diario afirmó que el líder ordenó al Sepah permanecer en el nivel más alto de preparación, superior incluso al de la guerra de junio, en alusión al conflicto de 2025 con Israel. La declaración apuntó a mostrar la prioridad estratégica asignada al CGRI durante la actual coyuntura.
La misma fuente sostuvo que Jamenei mantiene un vínculo más estrecho con el CGRI que con el ejército regular o la policía. Según explicó, el líder confía en que el riesgo de deserción dentro de esa fuerza es mínimo, a diferencia de antecedentes en otros cuerpos de seguridad. Esa apuesta por el CGRI apuntó a sostener la continuidad del aparato estatal frente a escenarios de protesta masiva.
Autoridades iraníes informaron además la activación de “ciudades de misiles” subterráneas, presentada como respuesta preventiva ante posibles amenazas externas y como muestra de capacidad defensiva durante la inestabilidad interna. Un funcionario rechazó versiones sobre un supuesto plan de Jamenei para huir a Moscú en caso de colapso del régimen. Aseguró que no abandonará Teherán ni siquiera si los B-52 sobrevuelan la capital, con lo cual desestimó por completo esos rumores.
Balance inicial de víctimas y discrepancias entre cifras reportadas
A hero in Hamedan creates an unforgettable scene, raising the Lion and Sun flag.
— ثنا ابراهیمی | Sana Ebrahimi (@__Injaneb96) January 9, 2026
This is our true national flag.
The one that terrifies the regime.
It is a declaration of war against the Islamic Republic.
When the Lion and Sun rises, tyrannies fall.pic.twitter.com/jQOdr00Hio
Un médico de Teherán, citado de forma anónima por la revista TIME, afirmó que seis hospitales de la capital registraron doscientos diecisiete manifestantes muertos tras las protestas del jueves por la noche. Precisó que la mayoría de los decesos obedeció a munición real. La cifra carece de confirmación oficial y aún no cuenta con verificación independiente suficiente para establecer un balance definitivo sobre la magnitud de la represión durante esa jornada.
De validarse esos datos, el número supondría un aumento drástico de víctimas respecto de informaciones previas. La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, había informado el viernes de cincuenta y un manifestantes muertos durante los trece días anteriores de protestas en todo el país. La diferencia entre ambos registros subraya la dificultad para conocer la cifra real de muertos bajo las actuales restricciones de internet y la opacidad institucional.
El sábado, los Guardianes Revolucionarios declararon que la seguridad constituye una línea roja. En paralelo, el ejército iraní prometió proteger los intereses nacionales, la infraestructura estratégica y la propiedad pública, y pidió a la población mantenerse alerta frente a las conspiraciones del enemigo. Los mensajes buscaron desalentar nuevas concentraciones y sostener el control del orden público en centros urbanos y vías estratégicas en todo el territorio.
Durante la noche, medios estatales informaron el incendio de un edificio municipal en Karaj y atribuyeron el hecho a alborotadores. La televisión pública difundió imágenes de funerales de miembros de las fuerzas de seguridad muertos en Shiraz, Qom y Hamedan. Esos reportes señalaron costos entre sus filas y acompañaron la narrativa oficial sobre los hechos violentos registrados en varias localidades.
Estados Unidos advierte consecuencias y eleva presión diplomática
Los pronunciamientos oficiales se sucedieron tras una advertencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien el viernes avisó que matar manifestantes tendría consecuencias. El sábado, el secretario de Estado Marco Rubio reforzó el mensaje al afirmar que Estados Unidos apoya al valiente pueblo de Irán. Ambos mensajes se difundieron en medio de una escalada retórica que acompañó el desarrollo de las protestas y la respuesta de las autoridades iraníes.
En declaraciones a periodistas en la Casa Blanca, Trump señaló que Irán atravesaba grandes problemas y dirigió un mensaje a los líderes iraníes. Dijo que sería mejor no abrir fuego contra manifestantes porque Estados Unidos abriría fuego también. El mandatario describió la coyuntura como extremadamente tensa y vinculó cualquier uso letal de la fuerza con una respuesta estadounidense destinada a elevar sustancialmente el costo para el régimen.
El presidente reiteró advertencias similares durante las dos últimas semanas de protestas. Afirmó que la gente parecía tomar el control de ciertas ciudades que pocos consideraban posibles. Agregó que su gobierno observaba la situación muy de cerca y que, si las autoridades vuelven a matar manifestantes, Estados Unidos reaccionará con contundencia, aunque descartó el despliegue de tropas sobre el terreno para evitar una intervención militar directa.
Trump precisó que esa postura no implica botas sobre el terreno, pero sí golpear muy duro donde más duele. Añadió que no desea llegar a ese escenario. Calificó de increíble lo que ocurre en Irán, criticó la gestión de sus líderes y sostuvo que trataron muy mal a su pueblo. A su juicio, la dirigencia paga ahora el costo acumulado de esa conducta frente a una sociedad cada vez más movilizada.
Reza Pahlavi impulsa nuevas marchas y busca tomar centros urbanos
هممیهنان عزیزم،
— Reza Pahlavi (@PahlaviReza) January 10, 2026
شما با شجاعت و ایستادگی خود، تحسین جهانیان را برانگیختهاید. حضور دگرباره و پرشکوهتان در خیابانهای سراسر ایران در شامگاه جمعه، پاسخی دندانشکن به تهدیدهای رهبر خائن و جنایتکار جمهوری اسلامی بود. یقین دارم که او این تصاویر را از مخفیگاهش دیده و از وحشت لرزیده… pic.twitter.com/MaQDiwkXRL
El sábado, el príncipe heredero exiliado Reza Pahlavi llamó a dos nuevas noches de protestas y exhortó a los manifestantes a tomar el control de los centros urbanos. El mensaje buscó intensificar la presión contra el aparato estatal iraní y elevar el nivel de desafío al orden impuesto. Pahlavi se presentó como figura opositora en el exilio con capacidad para emitir convocatorias de alto impacto simbólico en el clima político interno.
En un mensaje en video en persa, Pahlavi elogió el coraje y la resiliencia de los manifestantes y reiteró el llamado a protestar sábado y domingo. También pidió a funcionarios públicos y a trabajadores del transporte y la energía sumarse a huelgas nacionales. El objetivo declarado consistió en ampliar la participación social y en fortalecer la presión sobre las instituciones mediante paros extensivos en sectores clave.
El dirigente afirmó que el objetivo ya no se limita a salir a las calles, sino a prepararse para tomar y mantener los centros de las ciudades. Sostuvo además que se preparaba para regresar a su patria en un futuro cercano. Esas definiciones marcaron una nueva fase para el movimiento, con énfasis en consolidar presencia en espacios urbanos estratégicos.
Las protestas constituyen la primera prueba real de su capacidad para influir en la opinión pública iraní. El dirigente, radicado en Estados Unidos, había lanzado convocatorias similares para las manifestaciones del jueves y el viernes anteriores. Indicó que presentaría planes adicionales según la respuesta popular. Su respaldo a Israel y el apoyo recibido desde ese país generaron críticas previas, en especial tras la guerra Israel-Irán de doce días ocurrida en junio.
Expansión geográfica y consignas contra Jamenei en varias ciudades
Nuevas concentraciones antirrégimen se registraron la noche del viernes en distintas ciudades, según AFP y videos compartidos en redes sociales. Las imágenes mostraron a manifestantes que corearon deseos de muerte contra Jamenei en espacios públicos. Ese tipo de consignas, sensibles en la historia reciente de la República Islámica, reapareció con fuerza y reflejó un clima de desafío abierto al liderazgo religioso en barrios de la capital y en ciudades importantes.
En el barrio de Saadatabad, en Teherán, residentes golpearon ollas y gritaron consignas como “muerte a Jamenei”, mientras automovilistas tocaron bocinas en señal de apoyo, de acuerdo con un video verificado por AFP. La escena evidenció el alcance barrial de las protestas y la aparición de acciones sonoras que rompieron el silencio en áreas residenciales de la capital.
Otras grabaciones difundidas por redes y canales persas en el extranjero reflejaron protestas similares en distintos sectores de la capital, además de Mashhad, Tabriz y la ciudad santa de Qom. Esas evidencias señalaron una expansión geográfica del movimiento, con focos en ciudades clave fuera de Teherán. La repetición de consignas y la simultaneidad de actos subrayaron un patrón que desafía los esfuerzos oficiales por dispersar las concentraciones.
En Hamedan, al oeste del país, un hombre apareció con una bandera iraní de la era del sah, con el león y el sol, rodeado de incendios y personas que bailaron, según mostraron las imágenes. En el distrito de Pounak, al norte, grupos bailaron alrededor de una hoguera en plena autopista. En Vakilabad, en Mashhad, manifestantes marcharon y gritaron “muerte a Jamenei”. Los videos no pudieron verificarse de inmediato.
Teherán denuncia injerencia ante la ONU y señala a Estados Unidos

Mientras tanto, el embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, acusó a Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de provocar la transformación de protestas pacíficas en actos violentos y subversivos y en vandalismo generalizado. La denuncia se enmarcó en un intercambio diplomático que llevó la crisis interna iraní al ámbito multilateral, con reproches cruzados sobre responsabilidades y costos.
En una carta vista por Reuters, Iravani sostuvo que Irán condena la conducta continua, ilícita e irresponsable de los Estados Unidos de América, en coordinación con el régimen israelí, a quienes acusó de interferir mediante amenazas y actos de incitación. El documento ubicó la injerencia externa como un factor central en el curso de las movilizaciones y buscó legitimar una respuesta firme del Estado.
El diplomático denunció prácticas desestabilizadoras que, según afirmó, socavan la Carta de la ONU, vulneran el derecho internacional y ponen en riesgo la paz y la seguridad globales. La formulación pretendió consolidar apoyos entre países contrarios a la interferencia externa y construir un marco jurídico que respalde futuras medidas de control y defensa interna ante la continuación de las marchas.
El viernes, el ministro de Exteriores Abbas Araghchi también responsabilizó a Estados Unidos e Israel de intervenir directamente en las protestas. Con ese señalamiento, el gobierno buscó unificar su narrativa sobre el origen de la agitación y explicar el mantenimiento de medidas de seguridad extraordinarias. La coincidencia entre cancillería y representación ante la ONU fortaleció el discurso oficial en foros internos y externos.
