Israel activó el nivel de alerta más alto el 11 de enero de 2026 por un eventual movimiento militar de Estados Unidos contra Irán, indicaron tres fuentes israelíes conocedoras de debates de seguridad. La decisión coincidió con protestas masivas en Irán y advertencias de Donald Trump a Teherán.
Funcionarios israelíes presentes en reuniones de seguridad el fin de semana calificaron la medida como preventiva y asociada a escenarios de acción estadounidense en suelo iraní. Evitaron precisar cambios operativos o refuerzos fronterizos y antiaéreos. Netanyahu habló el sábado con Marco Rubio, confirmó Washington oficialmente.
Teherán emitió una advertencia pública. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, afirmó el 11 de enero que cualquier ataque estadounidense tendría respuesta y definió como “legítimos” a Israel y a bases militares de Estados Unidos en la región, y anunció represalias directas inmediatas.
El contexto cercano remite a enfrentamientos directos entre Israel e Irán durante 2025. Reuters documentó lanzamientos de misiles y bombardeos cruzados a mediados de junio. Fuentes citadas señalaron apoyo aéreo estadounidense a Israel en choques de varios días, además de tensiones indirectas previas regionales persistentes.
En el plano interno, Irán afronta desde comienzos de enero de 2026 las protestas antigubernamentales más extensas en años. Los reportes mencionan cortes intermitentes de internet y despliegue reforzado de seguridad. Washington condicionó su discurso a esa evolución y reiteró su rechazo a la represión civil.
La relación entre Israel y Estados Unidos conserva un pilar de cooperación militar e industrial. El 10 de enero, Netanyahu dijo que busca reducir gradualmente la ayuda militar estadounidense en la próxima década y promover autosuficiencia, recordando el acuerdo de 2016 por 38.000 millones hasta 2028.
En este marco, Teherán reiteró el 11 de enero que considerará objetivos legítimos a Israel y a instalaciones militares estadounidenses en la región si enfrenta un ataque, reafirmando la amenaza de represalias directas frente a una eventual acción de Washington en el corto plazo regional.
