Las fuerzas gubernamentales sirias evacuaron a más de 400 combatientes kurdos del barrio de Sheikh Maqsud, en Alepo, y arrestaron a 300 kurdos, incluidos miembros de cuerpos de seguridad, informó un funcionario del Ministerio del Interior citado por AFP. La fuente detalló que “360 combatientes y más de 59 heridos” fueron trasladados al noreste bajo control kurdo.
Durante la noche, un corresponsal de AFP presenció la salida de autobuses con hombres escoltados por fuerzas gubernamentales. En el lugar, testigos contabilizaron al menos cinco vehículos que partieron desde Sheikh Maqsud bajo custodia de unidades de seguridad. La televisión estatal indicó que los evacuados serían llevados a localidades del noreste controladas por kurdos.
Las imágenes difundidas por periodistas de AFP mostraron filas de hombres abordando los autobuses de noche, con dispositivos policiales desplegados en los accesos al barrio. La operación alcanzó al último distrito de Alepo que quedó bajo control del ejército, según las autoridades, tras una ofensiva que consolidó su presencia en la zona urbana.
El número de detenidos asciende a 300 kurdos, según el Ministerio del Interior. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos afirmó a AFP que los arrestados eran “jóvenes kurdos” y los describió como civiles, mientras que la versión oficial los identifica, al menos parcialmente, como integrantes de los servicios de seguridad interna kurdos.
Las detenciones siguieron a los enfrentamientos registrados durante la semana en la ciudad. El alto el fuego abrió el camino para la retirada de efectivos kurdos de Alepo, de acuerdo con la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria, que señaló que la salida ocurrió “mediante mediación de partes internacionales” para frenar las hostilidades.
El gobernador de Alepo, Azzam al-Gharib, declaró a Al Jazeera que la ciudad quedó “vacía de combatientes” de las Fuerzas Democráticas Sirias tras la coordinación del ejército para la salida en autobuses durante la noche. Las autoridades locales y recuentos de AFP informaron víctimas civiles y desplazamientos masivos por los combates.
Desde el martes, al menos 21 civiles murieron, según cifras recogidas por ambas partes y difundidas por AFP, mientras que el gobernador elevó a 155.000 el número de desplazados. En paralelo, Reuters informó que los desplazados superaron las 140.000 personas durante la semana de enfrentamientos en distintos puntos de la ciudad.
La televisión estatal anunció la “suspensión de todas las operaciones militares” en Sheikh Maqsud tras iniciarse las evacuaciones. Un corresponsal de AFP describió la salida de familias que no habían podido abandonar el barrio durante los choques, escoltadas hacia albergues, y la separación de hombres jóvenes para su traslado en autobuses.
Reporteros de Reuters observaron a más de un centenar de hombres con ropa civil subiendo a autobuses bajo custodia siria. Fuentes de seguridad señalaron que eran miembros de la Asayish rendidos, versión rechazada por la administración kurda, que sostuvo que se trataba de civiles desplazados por la operación.
La cobertura de Reuters indicó que los últimos combatientes abandonaron un hospital de Sheikh Maqsud dentro del acuerdo y que, según tres fuentes, mandos kurdos y sus familias salieron discretamente hacia el noreste. Las FDS denunciaron ataques a infraestructura civil, Ankara negó participación y el ejército rechazó el uso indiscriminado de la fuerza.
En Qamishli, en el noreste, centenares de personas recibieron a los heridos evacuados desde Alepo, según periodistas de AFP. La evacuación de combatientes, heridos y familiares se integró en un dispositivo oficial que buscó retirar a los efectivos kurdos de Sheikh Maqsud y Achrafieh y trasladarlos al noreste del país.
