El presidente de Estados Unidos afirmó que Irán propuso nuevas conversaciones, mientras advirtió represalias por la represión y evaluó activar Starlink ante el apagón.
Amenaza de respuesta militar, opción de diálogo y apoyo con Starlink
Donald Trump dijo que Irán propuso negociaciones después de su advertencia de atacar a la República Islámica por la represión con muertos. Al conversar con periodistas en el Air Force One, afirmó que el régimen empezó a cruzar su línea roja y que varias personas murieron sin estar en esa lista. Describió a las autoridades como un gobierno basado en la violencia y prometió una respuesta tras una evaluación en curso.
Trump sostuvo que su equipo analizaba la situación con seriedad. Explicó que las fuerzas armadas realizaban su propia valoración y que la Casa Blanca consideraba opciones muy fuertes. Señaló que adoptaría una determinación y que recibía actualizaciones cada hora sobre los acontecimientos de las protestas. También afirmó que discutiría con Elon Musk la posibilidad de habilitar por completo Starlink en Irán para apoyar a los manifestantes afectados por el apagón ordenado por el gobierno.
Señaló que parte de los manifestantes ya accedía a internet mediante terminales Starlink introducidas de contrabando en el país. Aclaró, sin embargo, que el servicio no operaba de forma oficial en Irán. La posibilidad de ampliar esa conectividad buscaba aliviar el bloqueo informativo vigente desde finales de la semana, según la descripción de Trump. La medida pretendía facilitar la comunicación de quienes seguían en las calles pese a los riesgos y a los cortes telefónicos.

Teherán advirtió que golpearía a Israel y a bases militares y comerciales estadounidenses si Washington atacaba a Irán. Trump respondió que, ante ese escenario, lanzaría golpes en niveles nunca vistos y que contaba con opciones muy fuertes. Sostuvo además que Irán había contactado a Estados Unidos para proponer otra ronda de conversaciones nucleares. Aseguró que la reunión ya se organizaba, aunque dejó abierta la posibilidad de actuar antes debido a la gravedad de los hechos.
Datos clave de las protestas y reacciones en Irán y Estados Unidos
- HRANA reportó al menos 544 muertos y más de 10.600 detenidos en dos semanas de protestas.
- Del total, 496 muertos eran manifestantes y 48 pertenecían a fuerzas de seguridad, según HRANA.
- Las ciudades con protestas incluyeron Teherán, Mashhad y Kermán, con calles bloqueadas y fuegos artificiales.
- La televisión estatal difundió consignas como “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!” en marchas progubernamentales.
- Parte de los manifestantes accedió a internet con terminales Starlink de contrabando, aunque el servicio no opera de forma oficial.
Postura oficial de Irán y acusaciones contra Estados Unidos e Israel
Teherán no ofreció un reconocimiento inmediato de una propuesta de reunión. El canciller Abbas Araghchi aseguró ante diplomáticos extranjeros que la situación quedó bajo control total. Atribuyó la violencia a Israel y a Estados Unidos sin aportar pruebas. Sostuvo que las manifestaciones buscaron crear una excusa para una intervención del presidente estadounidense. Sus declaraciones aparecieron en Al Jazeera, cadena satelital financiada por Qatar, que transmitió desde dentro del país pese al cierre de internet.

El lunes, el gobierno convocó a simpatizantes progubernamentales para ocupar las calles en apoyo de la teocracia. La televisión estatal mostró multitudes que gritaban “¡Muerte a Estados Unidos!” y “¡Muerte a Israel!”. Corresponsales salieron al aire desde varias ciudades para exhibir zonas tranquilas con marcas de fecha en pantalla, aunque Teherán y Mashhad quedaron fuera de esa selección. El despliegue buscó presentar normalidad mientras continuaban informes independientes sobre disturbios en distintas localidades del país.
En Teherán, un testigo dijo a AP que las calles se vaciaban con el llamado al rezo del atardecer y quedaban desiertas para la oración nocturna. La policía envió mensajes que advirtieron sobre presencia de grupos armados y planes para causar muertes, además de una decisión de actuar con firmeza contra alborotadores. Un segundo aviso, atribuido al brazo de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, pidió a las familias mantener a jóvenes y adolescentes lejos de concentraciones.
El mensaje atribuido a esa unidad describió un plan del enemigo para elevar el nivel de violencia y una decisión de matar personas. Recomendó abstenerse de permanecer en las calles o reunirse en zonas con incidentes y solicitó advertir a los hijos sobre consecuencias de cooperar con mercenarios terroristas, descrita como traición al país. La advertencia reforzó el clima de temor que rodeaba a las protestas y efecto del corte de comunicaciones sobre la organización ciudadana.
Balance de víctimas, cortes de internet y focos de protesta urbana
La agencia Human Rights Activists News Agency informó al menos 544 personas muertas y más de 10.600 detenidas durante dos semanas de protestas. HRANA se apoyó en simpatizantes dentro de Irán y afirmó que contrastó la información, tras antecedentes de reportes precisos en disturbios anteriores. Indicó que 496 muertos eran manifestantes y que 48 pertenecían a fuerzas de seguridad. El recuento ilustró la magnitud de la represión y el costo humano a pesar del cerco informativo.

Las calles de Teherán y de su segunda ciudad, Mashhad, registraron protestas desde la noche del sábado. Videos difundidos desde Irán mostraron concentraciones en el barrio de Punak, en el norte de la capital, y autoridades que bloquearon vías. Manifestantes alzaron teléfonos encendidos y golpearon metal mientras estallaban fuegos artificiales. En Mashhad, imágenes revelaron enfrentamientos con fuerzas de seguridad. También surgieron reportes sobre movilizaciones en Kermán, ubicada al sureste de Teherán a unos 800 kilómetros.
El corte de internet en Irán y la interrupción de líneas telefónicas dificultaron cualquier evaluación externa de las protestas. La opacidad derivada de esas medidas limitó la verificación de videos y testimonios en tiempo real. Un funcionario de Teherán reconoció nuevas manifestaciones en medios estatales. La combinación de vigilancia, detenciones y restricciones a la comunicación restringió el flujo de información desde varias ciudades, incluso cuando continuaban reportes locales sobre concentraciones y choques con fuerzas de seguridad.
Algunas grabaciones en línea, enviadas desde Irán probablemente con transmisores satelitales Starlink, mostraron a grupos que se reunían en zonas residenciales del norte de Teherán. En Punak, las autoridades bloquearon calles y los manifestantes alzaron teléfonos con la luz encendida, además de golpear metal y activar pirotecnia. Las escenas reforzaron la percepción de continuidad del movimiento pese a la represión. El material circuló con dificultades por las limitaciones de conectividad vigentes y la vigilancia sobre redes.
Llamado de Reza Pahlavi y un incidente con camión en Los Ángeles de apoyo

Reza Pahlavi, figura opositora e hijo del depuesto sha, anunció una nueva etapa para derrocar a la República Islámica y recuperar Irán. Propuso tomar y mantener calles centrales de las ciudades y señaló como objetivos legítimos las instituciones responsables de propaganda y de cortes de comunicaciones. Invitó a empleados públicos y a fuerzas armadas y de seguridad a unirse al pueblo o asumir complicidad con los responsables de la represión y sus consecuencias.
Pahlavi pidió que todas las misiones diplomáticas iraníes en el extranjero izaran la bandera anterior a 1979. Un manifestante logró reemplazar de forma temporal el estandarte de la República Islámica en la embajada en Londres por esa versión previa. El opositor pareció respaldar acciones semejantes en otros lugares al argumentar que esas oficinas pertenecen al pueblo de Irán y no al régimen. Consideró que el país atravesaba un momento definitorio para el futuro político.
Según Pahlavi, la sociedad se ubicaba al borde de recuperar Irán y el liderazgo de Alí Jamenei había sufrido golpes duros por acciones ciudadanas. Aseguró que el régimen enfrentaba escasez grave de fuerzas represivas y que el aumento de disparos contra manifestantes obedecía a la falta de mercenarios y al temor de acelerar una caída. Llamó a impedir más derramamiento de sangre juvenil y prometió perseverancia hasta alcanzar un horizonte de libertad cercano.
En Los Ángeles, un camión U-Haul ingresó en una calle con manifestantes que marchaban en apoyo a las protestas iraníes. Una persona resultó golpeada sin lesiones graves, según la policía, y dos recibieron evaluación de paramédicos y rechazaron tratamiento. El vehículo quedó detenido a cuadras y agentes contuvieron a la multitud mientras surgían intentos de agredir al conductor. Un cartel adherido al camión mostraba el mensaje: “No Shah. No Regime. USA: Don’t Repeat 1953. No Mullah”.
