Un alto funcionario turco expresa su oposición a las intervenciones extranjeras en Irán y advierte que tales acciones podrían agravar la crisis del país.
Omer Celik, portavoz del partido gobernante del presidente Recep Tayyip Erdogan, reconoce que Irán se enfrenta a retos internos.
“Nunca desearíamos que surgiera el caos en nuestro vecino Irán”, afirma Celik, y añade que la injerencia exterior solo producirá “peores resultados”.
Advierte de que la inestabilidad regional podría agravarse aún más si la intervención externa se ve impulsada por lo que él describe como “provocaciones israelíes”.
