Funcionarios citados por CBS News dicen que Trump recibió planes militares, cibernéticos y de influencia contra Irán, mientras la Casa Blanca mantiene vía diplomática.
Opciones del Pentágono: poder aéreo, ciberataques y psicología militar
Donald Trump recibió del Pentágono un conjunto de alternativas para actuar contra Irán en el contexto de las protestas contra el Gobierno iraní, según CBS News. Dos funcionarios del Departamento de Defensa dijeron a la cadena que el menú supera los ataques aéreos convencionales. Las opciones se relacionan con los mensajes públicos de Trump de apoyo a los manifestantes, aunque la Casa Blanca también sostiene contactos diplomáticos con Teherán para su consideración.
Según el informe, planificadores del Departamento de Defensa situaron como eje de una eventual respuesta el empleo de poder aéreo y misiles de largo alcance. A ese bloque sumaron operaciones cibernéticas y operaciones psicológicas orientadas a interferir en estructuras de mando, comunicaciones y medios estatales iraníes. Las fuentes describieron esas capacidades como acciones que pueden ejecutarse junto con fuerza militar o de forma independiente, dentro de un mismo esquema de operaciones integradas.
CBS News indicó que responsables del Departamento de Defensa no precisaron qué infraestructuras digitales podrían considerarse objetivo ni describieron el diseño de una operación psicológica orientada a medios controlados por el Estado iraní. De acuerdo con la cadena, las fuentes resaltaron que la lista ampliada agrega iniciativas en el ámbito digital y de influencia, además de alternativas estrictamente militares para este escenario, como parte de la presentación entregada al presidente.

La Casa Blanca presentó el debate interno como una combinación de coerción y diplomacia. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que Trump no descarta opciones militares “si y cuando lo considere necesario” y citó ataques aéreos como una alternativa disponible. A la vez, sostuvo que la diplomacia constituye “siempre la primera opción” y dijo que los mensajes públicos de Teherán difieren de los que Washington declara recibir por canales privados, según sus declaraciones.
Elementos citados en el paquete de opciones presentado a Trump
- Uso de poder aéreo y misiles de largo alcance como eje de una eventual respuesta.
- Operaciones cibernéticas orientadas a afectar mando, comunicaciones y redes vinculadas al Estado.
- Operaciones psicológicas destinadas a impactar en medios estatales iraníes, según el informe.
- Posibilidad de ejecutar esas capacidades con fuerza militar o de forma separada, dentro de “operaciones integradas”.
- Continuidad de contactos diplomáticos con Teherán, en paralelo al debate interno.
Mensajes de Trump, amenazas y aranceles en la presión actual a Teherán
La recepción de estas opciones siguió a varios días de advertencias públicas de Trump. Durante el fin de semana, el presidente declaró que el Ejército estadounidense lo estudia y que su Gobierno contempla “opciones muy fuertes”. Trump vinculó una eventual acción a la represión de las protestas en Irán. En el mismo marco, afirmó que prepara una reunión con representantes iraníes, aunque advirtió de que podría actuar antes si persisten los hechos que denuncia.
Además de las deliberaciones sobre el uso de la fuerza, Trump anunció medidas económicas dirigidas a terceros países con relaciones comerciales con Irán. El 12 de enero publicó que cualquier país que “haga negocios” con la República Islámica afrontará un arancel del 25% en el comercio con Estados Unidos, con aplicación “inmediata”, según Reuters. La agencia precisó que esos aranceles los pagan importadores estadounidenses de bienes procedentes de esos países.

En el plano diplomático, Reuters señaló que Teherán comunicó que mantiene abiertos canales de comunicación con Washington mientras Trump valora su respuesta. La misma agencia citó a Leavitt, quien reiteró que la diplomacia ocupa el primer lugar incluso cuando la Casa Blanca considera alternativas militares. CBS News añadió que el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, contactó con el enviado especial Steve Witkoff para abordar conversaciones directas dentro de esas opciones.
Según CBS News, ese contacto figura dentro de un posible encuentro que también aparece entre las alternativas evaluadas. En paralelo, las fuentes de la cadena destacaron que el paquete entregado al presidente incluye capacidades ejecutables sin ataques aéreos convencionales y que el debate combina presión y negociación en varios frentes. En esa lógica, la Casa Blanca sostiene que los mensajes que recibe por vías privadas no coinciden con el tono público del Gobierno iraní.
Protestas en Irán: cifras de HRANA y advertencias de represalia oficial
El contexto de estas opciones se desarrolla en Irán desde finales de diciembre. Según Reuters, las protestas comenzaron el 28 de diciembre tras el encarecimiento de la vida y luego derivaron en consignas contra dirigentes clericales. CBS News informó de que las manifestaciones se extendieron por las 31 provincias durante dos semanas. Organizaciones de derechos humanos con base en Estados Unidos difundieron balances de muertos y detenidos con cifras al alza en los días siguientes.
De acuerdo con Reuters, el 11 de enero la organización HRANA verificó la muerte de 490 manifestantes y 48 miembros de las fuerzas de seguridad, además de más de 10.600 detenidos. En un balance posterior recogido por la agencia, HRANA elevó la cifra verificada a 646 muertos, con 505 manifestantes y 113 integrantes de fuerzas militares y de seguridad. Reuters situó los arrestos en 10.721, y AP citó más de 10.700 detenidos.

El aumento de la tensión incluyó advertencias de represalia por parte de autoridades iraníes. Reuters informó de que Mohammad Bagher Qalibaf, presidente del Parlamento, declaró que, si Estados Unidos ataca Irán, Israel y bases y buques estadounidenses serían “objetivos legítimos”. En el mismo contexto, CBS News recogió un mensaje del líder supremo, Alí Jameneí, en el que afirmó que Estados Unidos “se equivoca en sus cálculos sobre Irán”, según la cadena.
El debate en Washington también incluyó posiciones divergentes en el Congreso. Reuters informó de que el senador republicano Rand Paul cuestionó en televisión que bombardear Irán produzca el efecto buscado. El senador demócrata Mark Warner advirtió de que un ataque militar podría unificar a los iraníes contra Estados Unidos. Warner citó el derrocamiento de 1953 respaldado por Washington como antecedente relevante en la discusión sobre los riesgos de una intervención.
Apagón de comunicaciones, Starlink y dimensión cibernética en el debate
La dimensión cibernética de las opciones presentadas a Trump coincide con el apagón de comunicaciones en Irán durante las protestas. Reuters informó de que la interrupción comenzó el 8 de enero y que, según NetBlocks, la conectividad no satelital se situó cerca del 1% de los niveles habituales. En ese contexto, la agencia recogió testimonios de usuarios que señalaron acceso parcial a Starlink, servicio de internet de SpaceX, pese a su prohibición en Irán.
Trump declaró el 11 de enero que planea hablar con Elon Musk sobre la restauración del acceso a internet en el país. Ese episodio se vincula al énfasis del Pentágono en operaciones cibernéticas dentro del paquete de alternativas, según CBS News. Las fuentes describieron esas capacidades como ejecutables con fuerza militar o de forma separada, y las enmarcaron en operaciones integradas. El informe no detalló qué infraestructuras digitales aparecerían como objetivo.

En el mismo marco, CBS News señaló que el Departamento de Defensa tampoco explicó el diseño operativo de una eventual operación psicológica dirigida a medios controlados por el Estado iraní. La cadena afirmó que la lista ampliada incorpora iniciativas digitales y de influencia además de opciones estrictamente militares. Para la Casa Blanca, ese enfoque convive con contactos diplomáticos, incluso cuando Trump plantea medidas de presión y advierte de una posible acción antes de una reunión.
Reuters indicó que Teherán comunicó la continuidad de canales de comunicación con Washington, mientras la Casa Blanca insiste en que la diplomacia va primero. Leavitt sostuvo que Trump puede recurrir a opciones militares si lo considera necesario, pero mantiene la prioridad del diálogo
