La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cumple su promesa de designar como organizaciones terroristas a tres ramas de Oriente Medio de la Hermandad Musulmana, imponiéndoles sanciones a ellas y a sus miembros en una decisión que podría tener implicaciones para las relaciones de Estados Unidos con los aliados Qatar y Turquía.
Los departamentos del Tesoro y de Estado anuncian las medidas contra las ramas libanesa, jordana y egipcia de la Hermandad Musulmana, que, según afirman, representan un riesgo para Estados Unidos y los intereses estadounidenses.
El Departamento de Estado designó a la rama libanesa como organización terrorista extranjera, la más severa de las calificaciones, lo que convierte en delito penal proporcionar apoyo material al grupo. Las ramas jordana y egipcia figuran en la lista del Tesoro como terroristas globales especialmente designados por brindar apoyo a Hamás.
“Estas designaciones reflejan las acciones iniciales de un esfuerzo continuo y sostenido para frustrar la violencia y la desestabilización de las ramas de la Hermandad Musulmana allí donde se produzcan”, afirma el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en un comunicado. “Estados Unidos utilizará todas las herramientas disponibles para privar a estas ramas de la Hermandad Musulmana de los recursos necesarios para participar en el terrorismo o apoyarlo”.
La Hermandad Musulmana fue fundada en Egipto en 1928, pero fue prohibida en ese país en 2013. Jordania anunció una prohibición general de la Hermandad Musulmana en abril.
