El embajador israelí en Estados Unidos, el Dr. Yechiel Leiter, realizó una visita oficial a la fábrica de Lockheed Martin donde se producen los aviones de combate furtivos F-35.
Durante la visita, el embajador Leiter destacó los profundos lazos profesionales y morales entre ambos países. “La historia de la fundación de Israel y la reunión de los exiliados es una historia de “Te llevaré en alas de águila y te traeré a mí”. Siempre hemos visto estas alas de águila como una representación de la reunión de nuestro pueblo. Pero un país también necesita alas de águila para protegerse. La cooperación entre nuestros pilotos y Lockheed Martin es la prueba de que uno más uno a veces puede ser más que dos, es mucho más que eso”, afirmó.
Leiter elogió la colaboración con Lockheed Martin y señaló que la propia empresa se beneficia de la experiencia y los conocimientos de la Fuerza Aérea Israelí. “Los ejecutivos de la empresa me han comentado lo mucho que contribuimos en cuanto a habilidades y profesionalidad, y cómo las capacidades de nuestra Fuerza Aérea les ayudan a mejorar su producto”, afirmó.

Chauncey McIntosh, vicepresidente de Lockheed Martin y director del programa F-35, añadió: “Es un gran honor recibirles y hablar sobre el programa de Israel y la importancia de esta colaboración. Hemos tenido la oportunidad de ver los aviones F-35 números 49 y 50, que llegarán pronto a Israel, solo una década después del primer avión. Esta asociación se basa en la innovación y la amistad entre nuestros líderes y nuestras industrias, y esperamos continuar con ella”.
Al término de la visita, el embajador Leiter tuvo el honor de firmar uno de los F-35 que se espera que entren en servicio operativo con la Fuerza Aérea Israelí. Dedicó su firma a su hijo, el teniente coronel Moshe Yedidya Leiter, soldado de Sayeret Matkal que cayó en la Guerra de las Espadas de Hierro.
