El bloqueo casi total de internet en Irán superó las 130 horas continuadas, según los registros del observatorio de conectividad NetBlocks, que informó de un nuevo día de “oscuridad digital” en el país y situó el apagón por encima de su hora 132.
El corte se consolidó la noche del jueves 8 de enero, cuando las plataformas de monitorización registraron un desplome abrupto del tráfico hacia y desde Irán. Cloudflare Radar documentó que, alrededor de las 18:45 UTC (22:15 hora local), el tráfico de internet procedente del país cayó a “prácticamente cero”, señal de una desconexión generalizada de la red global. En las horas siguientes, los indicadores se mantuvieron en niveles residuales y, al día siguiente, Cloudflare observó volúmenes inferiores al 0,01% de los picos previos al apagón, con episodios puntuales de actividad vinculados a servicios concretos.
NetBlocks, que sigue la conectividad mediante datos de redes fijas y móviles, acompañó esa lectura con actualizaciones sucesivas: a las 24 horas del inicio, describió una “interrupción nacional” y situó la conectividad en torno al 1% de los niveles habituales; en los días posteriores, mantuvo el mismo orden de magnitud en sus métricas y, el 14 de enero, comunicó que el apagón continuaba más allá de la hora 132.
La restricción se tradujo en la práctica en la imposibilidad de acceder a páginas y servicios alojados fuera de Irán y en el fallo de las redes privadas virtuales (VPN) que parte de la población utiliza para entrar en aplicaciones bloqueadas de forma habitual en el país. Medios que siguieron la evolución del apagón describieron también cortes o limitaciones en las comunicaciones telefónicas internacionales durante las primeras horas de la desconexión.
El corte nacional se produjo mientras continuaban protestas iniciadas a finales de diciembre de 2025. El 8 de enero, testigos citados por Reuters describieron concentraciones en Teherán y en grandes ciudades como Mashhad e Isfahán, con consignas contra los dirigentes clericales de la República Islámica.
En paralelo, organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales vincularon el apagón a la represión de las protestas y a las dificultades para documentar lo ocurrido. Amnistía Internacional afirmó que el bloqueo de internet y telecomunicaciones impuesto desde el 8 de enero dificulta la verificación de violaciones y, además, constituye por sí mismo una vulneración de derechos. Human Rights Watch informó de un uso letal de la fuerza y de detenciones masivas desde el 28 de diciembre, en un contexto en el que las restricciones digitales limitan la circulación de información y testimonios.
Las cifras de víctimas y detenidos variaron según los recuentos publicados por distintos grupos. Este 14 de enero, Reuters informó de que la organización HRANA elevó a al menos 2.571 el número de muertos en las protestas, mientras que el propio gobierno iraní reconoció en torno a 2.000 muertos y atribuyó la violencia a “operativos terroristas” dirigidos desde el exterior. Un día antes, la oficina de derechos humanos de la ONU expresó alarma por la violencia y habló de cientos de muertos, con preocupación adicional por el posible uso de la pena de muerte contra detenidos.
Con el país sin acceso estable a la red global, algunos iraníes recurrieron a conexiones por satélite. Reuters recogió testimonios de usuarios que siguieron utilizando Starlink de SpaceX pese a la prohibición vigente, aunque con un funcionamiento irregular, y citó al fundador de NetBlocks, Alp Toker, al señalar que el acceso resultaba “intermitente”. En el mismo reportaje, especialistas consultados por Reuters apuntaron que la degradación del servicio podría responder a interferencias sobre los terminales. Reuters añadió que, tras la guerra de 12 días entre Irán e Israel en junio de 2025, el Parlamento iraní aprobó una ley que formalizó la prohibición de Starlink e introdujo sanciones por su uso o distribución.
Mientras tanto, la justificación oficial para mantener restricciones también apareció en medios estatales: la agencia Xinhua informó de que una autoridad iraní del ciberespacio sostuvo que el acceso a internet permanecería limitado hasta que las autoridades considerasen restablecida la seguridad tras disturbios y actos calificados de “terroristas”. A 14 de enero, NetBlocks y Cloudflare Radar mantenían sus indicadores en niveles compatibles con una desconexión nacional prolongada, con internet global prácticamente inaccesible para la mayoría de la población del país.
