Ante el temor a una nueva escalada bélica con Irán, el miércoles se recomendó a parte del personal abandonar la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Qatar. Ese mismo día, el avión oficial israelí salió brevemente del país, mientras Teherán aseguraba estar en “máxima preparación” frente a un conflicto.
Irán advirtió que atacará a Israel y a instalaciones militares estadounidenses en Oriente Medio si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordena ataques como respuesta a la matanza masiva de manifestantes antigubernamentales cometida por el régimen iraní, según declaraciones oficiales de Teherán difundidas en los últimos días.
De acuerdo con una evaluación israelí, Trump ya habría tomado la decisión de intervenir, aunque aún no se conocen ni el alcance ni el calendario de esa acción. Así lo indicó a Reuters un funcionario israelí que habló bajo condición de anonimato y citó valoraciones internas del Gobierno.
Tres diplomáticos confirmaron a la agencia que se recomendó a parte del personal abandonar la base aérea Al Udeid, que alberga fuerzas estadounidenses en Qatar, como medida preventiva ante el deterioro del entorno de seguridad regional en medio de las amenazas cruzadas.
Uno de los diplomáticos precisó que la decisión constituyó un “cambio de postura” y no una “evacuación ordenada”.

No se observaron movimientos masivos de tropas hacia un estadio de fútbol ni hacia un centro comercial cercano, como ocurrió el año pasado, horas antes de que Irán atacara la base con misiles en represalia por bombardeos estadounidenses contra objetivos nucleares iraníes.
La embajada de Estados Unidos en Doha no emitió comentarios inmediatos sobre la situación, mientras que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar tampoco respondió de forma inmediata a las solicitudes de información realizadas por los medios.
Al Udeid, la mayor base estadounidense en Oriente Medio, acoge a unos 10.000 militares. Antes de los ataques aéreos de Estados Unidos contra el programa nuclear iraní en junio, parte del personal ya había sido reubicado fuera de distintas bases estadounidenses de la región.
Ese mismo miércoles, el avión estatal israelí Wing of Zion despegó de la base aérea de Nevatim, cerca de Beersheba, voló sobre el Mediterráneo y aterrizó en Creta, Grecia, lo que generó especulaciones sobre un posible escenario de seguridad adverso.
En ocasiones anteriores, la aeronave había salido de Israel antes de rondas de combates con Irán para evitar convertirse en objetivo de misiles iraníes, lo que alimentó versiones similares sobre el motivo de este desplazamiento.

Horas después, sin embargo, Wing of Zion regresó a Israel, tras informaciones de medios en hebreo que citaron a funcionarios israelíes no identificados, quienes afirmaron que el vuelo formaba parte de una misión de entrenamiento rutinaria previamente programada.
El 13 de junio, pocas horas después de que Israel atacara instalaciones nucleares y de misiles balísticos iraníes, Wing of Zion despegó del Aeropuerto Ben Gurion. Antes del ataque iraní con misiles y drones del 13 de abril de 2024, el avión también fue retirado de Nevatim, base que luego resultó atacada.
Trump ha incrementado durante días sus amenazas públicas de intervenir en Irán, aunque sin precisar detalles concretos sobre el tipo de acción ni sobre su calendario, manteniendo un tono cada vez más duro en sus declaraciones.
En una entrevista con CBS News el martes, el presidente prometió una “acción muy contundente” si Irán ejecuta a manifestantes. “Si los cuelgan, van a ver algunas cosas”, afirmó. Además, instó a los iraníes a continuar las protestas y a tomar el control institucional, al asegurar que “la ayuda está en camino”.
Familiares de Erfan Soltani, de 26 años y detenido la semana pasada, señalaron que fueron informados de que sería ejecutado el miércoles. Un pariente indicó que un tribunal dictó la sentencia de muerte “en un proceso extremadamente rápido, en apenas dos días”.
El grupo iraní kurdo de derechos humanos Hengaw declaró a Reuters el miércoles que no pudo confirmar si la ejecución se había llevado a cabo, ante la falta de información verificable procedente de las autoridades iraníes.
Según la agencia estadounidense Human Rights Activists News Agency, se registraron protestas en las 31 provincias de Irán. El miércoles informó que al menos 2.571 personas murieron y más de 18.100 fueron arrestadas en más de dos semanas de manifestaciones, mientras el Mossad cree que la cifra de muertos supera ampliamente ese número.

Ese mismo día se celebró en Teherán una ceremonia fúnebre por más de 100 miembros de las fuerzas de seguridad muertos durante la ola de protestas, en un acto organizado por el Estado iraní para homenajear a los muertos.
Miles de personas asistieron a la ceremonia, ondeando banderas de la República Islámica. El acto comenzó con la lectura de oraciones frente a la Universidad de Teherán, según informaron los medios estatales iraníes.
En paralelo, el comandante aeroespacial de los Guardianes de la Revolución, Majid Mousavi, aseguró que el arsenal de misiles de Irán creció desde la guerra de 12 días con Israel del año pasado y que el país se encuentra en “máxima preparación” ante eventuales combates.
“Estamos en el pico de nuestra preparación”, afirmó Mousavi, citado por medios estatales. Añadió que los daños de guerra fueron reparados y que la producción en distintas áreas de las fuerzas aeroespaciales de los Guardianes supera los niveles previos a junio de 2025.
El mes pasado, NBC informó que funcionarios israelíes expresaron preocupación por la expansión del programa de misiles balísticos iraní. Una fuente advirtió que, sin controles, la producción podría alcanzar hasta 3.000 misiles anuales.
Otro informe indicó que Israel estima que Irán posee actualmente unos 2.000 misiles balísticos, una cifra similar a la existente antes de la guerra de 12 días. Analistas concluyeron que el daño causado por Israel al programa misilístico iraní fue “menos severo” de lo evaluado inicialmente.
