La ejecución de un iraní detenido durante una ola de protestas, que según habían advertido varias ONG y Washington podría tener lugar el miércoles, no se ha llevado a cabo y se ha pospuesto, según informa un grupo de derechos humanos, que advierte de que su vida sigue en peligro.
La ejecución de Erfan Soltani, de 26 años, estaba prevista para el miércoles, pero se ha pospuesto, según afirma el grupo de derechos humanos Hengaw, con sede en Noruega, citando a familiares, y añadiendo que existen “serias y continuas preocupaciones” con respecto a su derecho a la vida.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que había advertido de una acción militar contra Teherán por su represión de las protestas, dijo anteriormente que le habían informado “fuentes fidedignas” de que “no hay planes de ejecuciones”, sin dar más detalles.
