El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó al opositor iraní Reza Pahlavi como “parece muy agradable”, aunque manifestó escepticismo sobre su capacidad para reunir respaldo dentro de Irán y asumir el poder. Sus declaraciones reflejan reservas sobre la viabilidad política del exiliado iraní.
En una entrevista exclusiva con Reuters desde el Despacho Oval, Trump planteó la posibilidad de un colapso del gobierno clerical iraní. También responsabilizó al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, del bloqueo en las negociaciones con Rusia sobre la guerra en Ucrania y restó importancia a críticas republicanas.
Trump ha amenazado en reiteradas ocasiones con intervenir a favor de los manifestantes en Irán, donde informes señalan miles de muertos tras la represión de protestas contra el régimen clerical. Sin embargo, evitó brindar apoyo pleno a Pahlavi, hijo del sha derrocado en 1979.
“Parece muy agradable, pero no sé cómo se desenvolvería dentro de su propio país”, dice Trump. “Y en realidad aún no estamos en ese punto. “No sé si su país aceptaría o no su liderazgo, y desde luego, si lo hicieran, eso estaría bien para mí”.
Las declaraciones profundizan dudas ya expresadas por Trump, quien la semana pasada afirmó que no planeaba reunirse con Pahlavi. El opositor, de 65 años y residente en Estados Unidos, vive fuera de Irán desde la Revolución Islámica y destaca en protestas, en una oposición fragmentada.
Trump consideró posible que el gobierno de Teherán caiga como resultado de las protestas, aunque subrayó que “cualquier régimen puede fracasar”. “Caiga o no caiga, va a ser un período de tiempo interesante”, afirmó al referirse al futuro político iraní.
