El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha comunicado a sus principales asesores de seguridad nacional que quiere que cualquier acción militar contra Irán suponga un golpe rápido y decisivo para el régimen, sin desencadenar un conflicto prolongado que dure semanas o meses, según informa NBC News.
Citando a un funcionario estadounidense y a personas familiarizadas con el asunto, la cadena de televisión afirma que los asesores de Trump aún no han podido garantizar que la República Islámica caiga rápidamente si es atacada por Estados Unidos, y también citan la preocupación de que no disponen de los recursos militares necesarios en Oriente Medio para defenderse de una respuesta iraní.
Por lo tanto, si Trump decide atacar, podría dar luz verde inicialmente a ataques más limitados contra Irán, dejando abierta la posibilidad de una escalada posterior, según el informe.
Sin embargo, las fuentes citadas en el informe resaltan que Trump está dispuesto a cumplir su repetida promesa de que Estados Unidos acudirá en ayuda de los manifestantes antigubernamentales.
“Si [Trump] hace algo, quiere que sea definitivo”, dice una de las personas a la NBC.
El informe también dice que se supone que el miércoles se le presentarán a Trump diferentes opciones militares diseñadas para lograr los objetivos que esbozó durante una reunión con su equipo de seguridad nacional el día anterior.
