El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió de forma reiterada, a medida que crecían las manifestaciones, que el uso de fuerza letal por parte del régimen contra los manifestantes conduciría a una intervención estadounidense. Con miles de muertos reportados, la acción militar de Estados Unidos se consideró inminente durante varios días. En respuesta, Irán amenazó con que, si Estados Unidos atacaba, apuntaría tanto a Israel como a bases estadounidenses en la región.
En este marco, la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén publicó una nueva alerta de seguridad en la que aconsejó a los ciudadanos estadounidenses que, “dadas las tensiones regionales en curso”, “revisen cualquier plan de viaje en caso de interrupciones y tomen decisiones apropiadas para ellos y sus familias”.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido emitió un nuevo aviso de viaje para Israel y advirtió a los ciudadanos británicos que eviten visitar el país salvo para “viajes esenciales”. “Existe un mayor riesgo de tensión regional. Una escalada podría provocar interrupciones en los viajes y otros impactos imprevistos”, señaló el aviso.
Además, varios países emitieron advertencias a sus ciudadanos para que abandonaran Irán, incluidos el Reino Unido, India, Italia, España y Polonia. La semana pasada, Australia pidió a sus ciudadanos que abandonaran el país “lo antes posible” debido a la situación de seguridad “volátil”.

Mientras tanto, el Reino Unido cerró su embajada en Teherán y retiró a sus diplomáticos. El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido indicó el miércoles: “hemos cerrado temporalmente la Embajada del Reino Unido en Teherán, que ahora operará de forma remota”, y precisó que el personal había sido retirado “debido a la situación de seguridad”.
En paralelo, decenas de estudiantes paquistaníes que cursaban estudios en Irán regresaron a su país por un remoto paso fronterizo del suroeste, según informó el miércoles un funcionario de inmigración paquistaní. De acuerdo con Mudassir Tipu, embajador de Pakistán en Irán, las universidades iraníes reprogramaron exámenes y permitieron la salida de estudiantes internacionales.
Por otra parte, la Embajada de Estados Unidos en Kuwait informó de una “suspensión temporal” de los desplazamientos de personal a múltiples bases militares en el pequeño país árabe del Golfo. En Qatar, a una parte del personal se le ordenó abandonar la mayor base estadounidense de Oriente Medio, Al Udeid.

Según la Oficina Internacional de Medios de Qatar, estas precauciones se adoptaron “en respuesta a las actuales tensiones regionales”. En Arabia Saudí, la embajada de Estados Unidos instó al personal y a los ciudadanos estadounidenses “a ejercer mayor cautela y limitar los viajes no esenciales a cualquier instalación militar en la región”.
Asimismo, la embajada de Francia en Baréin pidió a sus ciudadanos que extremaran la vigilancia debido a la “situación de seguridad en Irán y sus posibles repercusiones locales”. Cabe recordar que la Quinta Flota de la Armada de Estados Unidos, que supervisa la región, tiene su base en Baréin, país que también alberga una instalación naval del Reino Unido.
En el plano aéreo, Irán cerró su espacio a los vuelos comerciales durante varias horas el miércoles y luego lo reabrió al tráfico. En reacción a este entorno, el Grupo Lufthansa anunció el miércoles que operará solo vuelos diurnos hacia y desde el Aeropuerto Ben Gurión de Tel Aviv en los próximos días y citó la “situación actual en Oriente Medio”.
El grupo —cuyas aerolíneas incluyen SWISS, Austrian Airlines, Brussels Airlines y Eurowings— señaló que decidió operar vuelos hacia y desde Tel Aviv y Ammán desde el jueves 15 de enero como vuelos diurnos hasta el lunes 19 de enero de 2026, inclusive.

“Esto significa que las tripulaciones regresarán directamente sin pasar la noche en el lugar”, indicó un representante de Lufthansa en un comunicado, y añadió que algunos vuelos también podrían cancelarse. Además, todas las aerolíneas del Grupo Lufthansa evitarán el espacio aéreo iraní e iraquí hasta nuevo aviso. El consorcio explicó que sigue de cerca la situación y que continuará evaluándola en los próximos días. Los pasajeros afectados serán reubicados automáticamente y contactados de forma proactiva.
En cuanto al trasfondo político, Trump ha amenazado abiertamente con intervenir en Irán durante días, aunque no ofreció detalles. Las protestas iraníes comenzaron como manifestaciones económicas el 28 de diciembre y, poco después, se transformaron en protestas masivas contra el régimen.
El miércoles, la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos, con sede en Estados Unidos, afirmó que al menos 2.571 personas murieron y más de 18.100 fueron arrestadas en más de dos semanas de protestas. Según informes, la agencia de espionaje israelí Mossad considera que el número de muertos supera el doble de esa cifra. Asimismo, un sitio de oposición vinculado a Irán afirmó que dispone de pruebas de más de 12.000 muertos.
