Reza Pahlavi, hijo exiliado del último sha de Irán, presentó su visión para el país tras la caída de la República Islámica y prometió el desmantelamiento del programa nuclear. En una declaración publicada en X, señaló que el Irán de hoy, “identificado con el terrorismo, el extremismo y la pobreza”, desaparecerá y dará paso a “un Irán hermoso, amante de la paz y próspero”.
Con ese marco, afirmó que, cuando el régimen colapse, “el programa nuclear militar de Irán terminará”. Añadió: “El apoyo a grupos terroristas cesará de inmediato”. Según su planteamiento, un Irán libre “trabajará con socios regionales y globales para enfrentar el terrorismo, el crimen organizado, el narcotráfico y el islamismo extremista”, y, en consecuencia, “actuará como un amigo y una fuerza estabilizadora en la región”.
Además, expresó que normalizará las relaciones con los mayores enemigos del régimen, Estados Unidos e Israel, y que “impulsará la ampliación de los Acuerdos de Abraham hacia los Acuerdos de Ciro”, con el objetivo de reunir a un Irán libre, a Israel y al mundo árabe. Los Acuerdos de Ciro constituyen el acuerdo de paz que el propio príncipe heredero exiliado propone para Jerusalén y Teherán en un mundo sin el régimen.
En ese horizonte, escribió: “Comenzará un nuevo capítulo, basado en el reconocimiento mutuo, la soberanía y el interés nacional”.
También expuso su visión para los asuntos internos —economía, energía y gobernanza— y prometió que el país “adoptará y hará cumplir las normas internacionales”.
“Un Irán libre será una fuerza para la paz, para la prosperidad y para la cooperación”, concluyó.
