El grupo qatarí Estithmar Holding está a punto de tomar el control del banco sirio Shahba Bank y de adquirir una participación del 30 % en el Syrian International Islamic Bank (SIIB), según cuatro personas familiarizadas con el asunto. Este paso supondría las primeras adquisiciones bancarias extranjeras en Siria desde la caída del antiguo líder Bashar al-Assad.
El movimiento sigue al levantamiento de las sanciones estadounidenses contra Siria a finales del año pasado y, a la vez, coincide con el intento del Banco Central de Siria de recapitalizar un sector bancario gravemente dañado tras 14 años de guerra y sanciones occidentales. En ese contexto, Estithmar —parte del conglomerado Power International Holding, con sede en Doha y dirigido por los hermanos sirio-qataríes Moutaz y Ramez Al-Khayat— tomará una participación de control del 60 % en Shahba Bank mediante la compra de las acciones de Banque Bemo Saudi Fransi (Bemo) y Ahli Trust Bank (ATB), según tres de las fuentes.
“Tienen un plan muy ambicioso para el banco, mediante el refuerzo del capital y la facilitación de la comunicación con los bancos corresponsales”, dijo una de las fuentes, conocedora del enfoque de Shahba Bank. Además, otro 30 % de SIIB ya está en manos de socios qataríes, según una persona con conocimiento directo del asunto.
Bemo, ATB y SIIB no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios. Las adquisiciones aún requieren aprobación regulatoria. El gobernador del Banco Central de Siria, Abdelkader Husrieh, señaló que no podía comentar, puesto que estos asuntos siguen bajo confidencialidad. “Dicho esto, el Banco Central acoge con satisfacción cualquier posible reestructuración o iniciativa impulsada por el mercado que refuerce la estabilidad, la resiliencia y la buena gobernanza del sector bancario, siempre que cumplan plenamente con las leyes aplicables y los requisitos regulatorios”, declaró a Reuters.
Estas operaciones se sumarían a una cartera en expansión de proyectos e inversiones de los Al-Khayat, cuyas empresas ya cuentan con contratos para proyectos de generación eléctrica en Siria y para la remodelación y la ampliación del aeropuerto de Damasco. Según las fuentes, ATB y Bemo utilizarán los ingresos de la venta de sus participaciones en Shahba Bank para inyectar capital en sus propios bancos, afectados por su exposición a la crisis financiera del vecino Líbano.
